El sol brillaba placenteramente en Little Garden. La isla, aunque había demostrado ser peligrosa, y hasta cierto punto traicionera, era un paraíso, a su propio y único modo. La vida natural era exuberante y novedosa para Kibai, que no había podido resistirse a salir a dar una vuelta por los alrededores del lugar dónde el Royal Quiver había sido atracado. Para evitar que le retrasase al moverse, optó por dejar su capa de Marine al lado de su hamaca dentro de la bodega del barco, aunque no fue tan inconsciente de olvidar las protecciones para las piernas que había adquirido en su paso por Whiskey Peak, ni por su puesto a Raimei, aunque en esta ocasión el mink se desabrochó el cinturón para cruzarlo a su espalda y que la empuñadura de la espada sobresaliese por encima de su hombro derecho, facilitándole el acceso a ella con una leve sacudida de la vaina.
Tras recoger una bolsa de cuero por si se encontraba algo decente que echar a la olla en su pequeña exploración, Kibai se despidió de sus compañeros y se internó en la jungla cercana.
Apenas unos pocos pasos hacia el interior de aquel mar de verdor, y Kibai ya había perdido de vista al Royal Quiver, viéndose inundado por una marabunta de olores y sonidos, cada uno más extraño que el anterior. No obstante, su instinto parecía estar celebrando a gritos el volver a estar solo en medio de la selva. Con una sonrisa, Kibai aumentó el ritmo a un trote lento y, tras comprobar la posición del sol para calcular las horas que le quedaban, dio un salto hacia uno de los árboles, decidiendo que era mucho más sabio dentro de lo que cabía no mantenerse al nivel del suelo.
Tras un par de horas en las que pudo hacerse con algunas hierbas que despedían un buen olor al estrujarlas y unas cuantas frutas y bayas silvestres, el talante de Kibai empezó a buscar otra cosa, algo que todo depredador querría conseguir: una presa. Movido por su instinto, buscó el árbol más alto que pudo encontrar y escaló rapidamente hasta su copa, escudriñando la aparentemente sempiterna superficie vegetal hasta que dio exactamente con lo que buscaba: el hueco revelador que delataba la presencia de un rio. Y un río siempre significaba animales. Kibai se giró hacia el cielo para volver a calcular las horas restantes del día, y saltó a la copa más cercana en dirección al río.
Sin embargo, a medio camino un gran griterío captó su atención, un girigay de chillidos agudos simiescos. Kibai frenó su paso, venteando el aire que soplaba en su dirección. Soprendido, le llegó un abundante olor a sangre animal, unido a un aroma mucho más familiar.
¿Moja? ¿Qué demonios estaba haciendo su compañero allí? Se suponía que tenía que estar reparando el barco. Frunciendo el entrecejo, Kibai cambió de dirección en medio de su salto de árbol a árbol apoyándose en el tronco del mismo, y se dirigió hacia dónde había captado el olor a sangre. A medida que se acercaba, el olor no solamente se hizo más intenso, sino que se juntó con otro olor también característico, el del humo de una fogata.
"Tal vez se haya encontrado con algún otro descarriado de los Cabos Gemelos" pensó Kibai. Fuere lo que fuere, estaba claro que había habido problemas.
Tras unos minutos más, una nueva ráfaga de viento le azotó el rostro, haciendo que el mink se detuviese en seco. Un fuerte olor almizclado, uno que no pudo identificar exactamente pero que se podía hacer una idea de lo que era le inundó, junto con otro mucho más alarmante: el de la sangre de Moja.
Definitivamente, había habido problemas.
Kibai cambió su postura para apoyarse en sus cuatro extremidades y se lanzó hacia delante a toda velocidad, dejándose guiar plenamente por su olfato para poder rastrear a su compañero. A sabiendas de que el aroma había olfateado era característico de una bestia de gran tamaño, y que aquello sin duda podía representar un problema, orientó su carrera para situarse siempre con el viento soplando hacia su dirección, para evitar que lo que fuese que estuviese atacando a su compañero le oliese antes de llegar.
Al cabo de un breve rato, la jungla enfrente de los ojos de Kibai se abrió a un claro de tamaño mediano. Deteniendo su avance, Kibai se acuclilló para disimular su presencia en la medida de lo posible y estudió la situación que se visulbraba entre la vegetación. en el claro se podía observar un campamento firmemente instalado entre lo que parecían unas ruinas compuestas de piedras talladas, aunque sin albergar algún tipo de actividad en aquel momento. En un extremo, una enorme jaula abierta daba a entender que allí había habido (o estaba previsto que hubiese) algo de gran tamaño, y a juzgar por los barrotes, también de gran fuerza. Enfrente de él, un enorme simio de pelaje naranja se alzaba enfrente de Moja. Ambos, simio y mink estaban heridos, aunque ninguna parecía de gravedad. Sacando a Raimei de la vaina, Kibai se mantuvo con el viento en contra y avanzó de tronco en tronco, tratando de posicionarse de la mejor manera para ayudar a su compañero.
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai interrumpe su paseo de exploración por Little Garden al notar el olor de la sangre de los lémures prehistóricos gracias a su Karma Sentidos Aumentado (Olfato), No se ha especificado en ningún momento la dirección del viento así que me he tomado la libertad de presumir que sopla hacia el punto en el que se encuentra Kibai. Con esto en mente, Kibai no entra al claro, sino que se queda en los bordes con el viento en contra y la espada desenvainada,
Bélico
No hay bélico este turno por ser turno de entrada, felino no daña simio (aún)
Inventario
Kibai ha dejado su Den Den Mushi dentro de la capa de marine (ya que es el sitio dónde siempre lo guarda como se puede ver en anteriores temas) y porta las punteras
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
y a Raimei
Raimei
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza | 30 Destreza
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 1 Fuerza | 0,6 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Raimei es un sable de diseño elegante, con una empuñadura negra envuelta en un patrón entrelazado y una guarda dorada curva. Su vaina, de un verde intenso, está rematada con detalles dorados tanto en la parte superior como en la inferior.
Arma de Poder Oculto
Mi golpe y las flechas vectoriales impactaron de lleno en el colosal Gigantopithecus, haciendo vibrar su enorme torso y arrancándole un rugido profundo que sonó entre los árboles. Aun así, la criatura no cayó. El rastro que conducía hasta los cazadores del gremio Crux seguía ahí, marcado en el barro y la vegetación destroza, pero Moja sabía que no podía permitirse perder más tiempo. Aquel monstruo no lo dejaría pasar tan fácilmente, debía de darse prisa si quería salvarlos.
El gigante comenzó a avanzar con pasos lentos y pesados, aplastando el suelo a su alrededor, arrancando raíces y quebrando troncos como si fueran simple ramas secas. Cada movimiento estaba calculado, no atacaba a ciegas, pensaba. Algo que llamó la atención a Moja. Movía su enorme cuerpo de forma que el terreno irregular, los desniveles y los obstáculos jugaran a su favor, cerrando ángulos, limitando el espacio de maniobra de Moja. Aquella inteligencia lo hacía aún más peligroso. Con cada paso, el claro se estremecía. Bandadas de aves prehistóricas salían disparadas de los árboles, chillando al alzar el vuelo, como si presintieran que algo mucho peor estaba a punto de desatarse.
Moja, en cambio, permanecía inmóvil. Sus músculos estaban tensos, listos para reaccionar en cualquier dirección, mientras sus ojos seguían cada cambio sutil en la postura de la criatura. Entonces lo notó. El Gigantopithecus modificó su posición, no era un ataque frontal. Era una preparación distinta, más peligrosa, como si se hubiera dado cuenta de algo de lo que Moja no.
Y justo en ese instante, otro sonido se coló en sus oídos. Un golpe seco tras otro. Ramas quebrándose. Un desplazamiento rápido, poderoso, avanzando hacia el claro a gran velocidad. No provenía del dinosaurio.
Moja giró apenas la cabeza, lo justo para confirmar su intuición. La figura de Kibai emergió de entre la maleza como una exhalación violenta, deteniéndose a unos metros con una presencia imponente. Su llegada hizo que Moja sintiera, por primera vez, desde hacía rato, una calma contenida. No relajación, pero sí la certeza de que ya no estaba solo. Contar con Kibai significaba que el equilibrio de fuerzas se decantaría hacia su lado.
Contrario a su habitual silencio, Moja habló, sin apartar la mirada del Gigantopithecus.
-Llegas en el momento oportuno- dijo con voz firme y serena. -Este “pequeñín” nos está cortando el paso. Hay cazadores del gremio Crux en peligro… y necesito tu ayuda, Kibai.-
El aire entre los tres se volvió denso. Dos combatientes frente a una bestia colosal. La jungla contuvo el aliento.
Resumen
Moja observa al dinosaurio y ve un atisbo de inteligencia en el. Después ve como su compañero Kibai aparece en escena
Bélico
Recupero 10 de energía
Fruta
Aro Aro no mi
Paramecia
3
La Aro Aro No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al usuario crear y controlar flechas vectoriales.
Especificaciones
La Aro Aro no mi otorga al usuario la capacidad de crear, a partir de prendas de ropa que el usuario porte, tiras con forma de flechas vectoriales que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Estas flechas, pueden ser usadas de diversas maneras, ya sea para atacar directamente con ellas, para formar objetos con ellas o bien para acelerar proyectiles o movimientos en la dirección en la que apunten las flechas. Por tanto, se trata de una fruta versátil cuyo máximo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los 60 Puntos de Control de Akuma, desde este momento el usuario podrá crear flechas vectoriales de 2 metros de longitud de punta a cola con 25 de Vitalidad y por un coste de 15 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 2 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover ambas manos hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 10 puntos a cambio de 30 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 6 metros, con 40 de Vitalidad cada una y un coste de 9 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 4 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover una mano hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 20 puntos a cambio de 60 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 12 metros, con 60 de Vitalidad y un coste de 6 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 8 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, el primero desaparecería y así sucesivamente. Se podrán manejar telequinéticamente en todo momento.En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 30 puntos a cambio de 90 puntos de energía adicionales.
Las flechas se desplazan a una velocidad igual al 60% del Control de Akuma del usuario, y las puede controlarlas hasta a 1 metro de distancia por cada 6 puntos de Control de Akuma.
Control de Akuma: — 60 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo ambas manos. Aumenta en 10 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 180 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo una mano. Aumenta en 20 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 240 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas telequinéticamente. Aumenta en 30 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas.
Ventajas:
• Cada flecha que impacte en su objetivo, pasivamente, realizan un daño directo y perforante de 5 PV .
• Al actuar como objetos físicos y gracias a su maleabilidad, mediante el uso de técnicas, es posible formar objetos tangibles mediante las flechas.
Debilidades:
• Las habituales en las akuma no mi.
• Para verse beneficiado de la aceleración vectorial que proporcionan las flechas, se ha de recorrer la misma dirección que marcan estas, lo que puede hacer previsible el movimiento.
• Estando completamente desnudo, es imposible hacer uso de la fruta.
Aunque pudiera parecer que la criatura no prestaba atención a todo lo que ocurría a su alrededor, la realidad era muy distinta. Cada sonido, cada vibración del suelo, cada cambio en el ambiente era percibido con una claridad inquietante. Los pasos que antes se escuchaban con relativa facilidad comenzaron a volverse más lentos, más medidos, hasta casi desaparecer por completo, reduciéndose a una presencia apenas detectable incluso para sentidos entrenados. No se trataba de simple sigilo, sino de una adaptación consciente al entorno, una forma de fundirse con la jungla misma.
Sin duda, Kibai demostraba una capacidad extraordinaria para moverse en Little Garden. Su dominio del terreno y su comprensión del ecosistema podían inclinar la balanza de cualquier enfrentamiento que se desarrollara en ese lugar. Así funcionaba esta isla: no bastaba con la fuerza bruta ni con la voluntad de avanzar. En Little Garden, solo quienes poseían las herramientas adecuadas, la habilidad para leer el entorno y la capacidad de adaptarse a él lograban imponerse. Los demás quedaban relegados, superados por una tierra que no perdona errores y que siempre exige algo a cambio.
Sin embargo, en el instante en que Moja comenzó a hablar, dirigiéndose aparentemente a la nada, el animal lo comprendió. No fue un gesto brusco ni una reacción violenta, fue una realización silenciosa, casi instintiva. Aquella otra presencia, la que había aparecido y desaparecido entre la maleza con un sigilo antinatural no pertenecía a Little Garden. No era una criatura más de la isla, ni un depredador respondiendo al caos reciente. Era un aliado de su enemigo.
La tensión en el cuerpo del Gigantopithecus cambió de forma sutil pero evidente. Sus movimientos dejaron de estar cargados únicamente de confrontación y pasaron a ser de cautela, como si recalculara la situación bajo una nueva luz. La jungla seguía siendo peligrosa, el enfrentamiento no había terminado y la amenaza aún estaba presente, pero ahora el escenario se había redefinido. Little Garden había puesto a prueba a los intrusos, y uno de ellos había demostrado no estar solo. En una isla donde la supervivencia depende tanto de la fuerza como de los vínculos, ese detalle podía inclinar el destino de lo que estaba por venir.
Por ese mismo motivo, la bestia de Little Garden supo que debía actuar rápido. Aunque no comprendía del todo las acciones ni las palabras intercambiadas, entendía algo esencial: alguien capaz de acabar con tantas criaturas menores no era menos peligroso que él mismo. En esa isla, la experiencia enseña que la amenaza no siempre se mide por el tamaño, sino por las consecuencias que deja a su paso. En un instante, el Gigantopithecus redujo la distancia con un salto brutal seguido de una carrera corta pero devastadora, aplastando la vegetación bajo su peso. Un grito grave emergió de su garganta, cargado de furia y determinación, y junto a él descendió un nuevo puñetazo, esta vez dirigido directamente al rostro del mink. A pesar de la atención dividida, de la preocupación latente por aquella otra presencia que no terminaba de revelar su intención, la criatura ancestral no desaprovechó la oportunidad. En Little Garden, dudar es morir y el Gigantopithecus eligió atacar.
Con un segundo salto, el Gigantopithecus se lanzó hacia una zona de maleza cercana, convencido de que aquello que se había estado moviendo entre la vegetación debía encontrarse allí. El terreno cedió bajo su peso cuando descendió, y sin dar espacio a la duda descargó un nuevo puñetazo, buscando aplastar lo que fuera que se ocultara entre hojas y raíces. No había confirmación, solo instinto y experiencia, en Little Garden, esperar a ver al enemigo suele ser el primer error fatal
Infobox
Resumen
El animal puede sentir otra presencia pero no tiene idea de donde viene ya que los movimientos de Kibai son precisamente cautelosos y el animal prehistórico se encontraba demasiado sumido en su pelea como para haber prestado total atención a los detalles, aun este con sus dudas ataca nuevamente a Moja y salta hacia un lugar aleatorio esperando haber podido golpear a Kibai.
Bélico
Ofensivo
El animal ataca a Moja con un puñetazo a 100 de Agilidad, y con una fuerza de 165, este es nada mas que un golpe blanco. Por lo que el daño seria de 165, Mitigando Moja 100 de daño y comiéndose una torta de 65 puntos de daño en este turno.
Defensivo
No hay
Mapa
Aqui les dejaré el link del mapa, cuando necesiten abrirlo solo escriban al DM en Discord y les daré acceso.
17-01-2026, 05:52 PM (Última modificación: 17-01-2026, 05:54 PM por Kibai.)
Cuando vio como aquel gigantesco simio naranja golpeaba a su compañero de División ante de lanzarse a ciegas hacia la maleza, Kibai no pudo sino sonreír. Aquella bestia era fuerte, sin duda, pero su inteligencia estaba muy lejos de ser un problema, más bien parecía ser algo levemente superior a un mero instinto animal.
El mink aguardó pacientemente a que el mono prehistórico rematase su ataque, extendiendo las garras traseras a través de las protecciones para tener un mejor anclaje. No obstante, sorprendido de la gran velocidad con la que la bestia se había movido, decidió que aquella situación no era una apropiada para andarse con medias tintas, y optó por no correr ningún tipo de riesgo.
"Creo que ya va siendo hora de probar lo que pueden hacer mis nuevas amigas..."
Como una exalación, Kibai salió de detrás del árbol en el que se había parapetado, corriendo a toda velocidad hacia el simio, que seguía de espaldas a él. A un metro de su espalda, Kibai plantó ambos pies en el suelo cubierto de vegetación y se impulsó en un salto acróbático sobre su rival, lanzando dos rápidos cortes contra la parte superior desprotegida de la criatura
¡GETSUI ZANGEKI!
Notando con satisfacción como el filo de Raimei cortaba la carne de aquel monstruo, Kibai aterrizó con ambos pies sobre los hombros del simio, diigiendo contra los diminutos ojillos redondos una mirada de profundo desprecio mientras hinchaba el pecho.
"La verdad, los monos nunca me habéis gustado"
Acto seguido, liberó un enjambre de avispas de su boca directamente contra el rostro del simio, sonriendo al ver como los aguijones de los insectos se clavaban en la gruesa piel, inyectando el veneno a su sistema. Contento, usó los propios hombros del simio para impulsarse de un salto al otro lado del pequeño lago donde la criatura se había detenido, clavando las garras de la mano libre en la tierra para equilibrarse y frenar el impulso.
Kibai aterrizó a varios metros de su rival, mirando de reojo a Moja.
"De todas las cosas buenas que hay en esta isla para cazar y te encuentro a golpes con un maldito mono?. Están tan llenos de parásitos que ni valen la pena"
Desplazándose hacia la derecha para obligar al simio a darle la espalda a él o a su compañero, el mink se lamió los colmillos, adoptando una pose de elegante guardia con su espada.
"Aunque liberar al mundo de semejante peste creo que se considerará servicio social..."
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai ve como el simio gigamte lanza un ataque contra Moja antes de desorientarse con respecto a su posición. Acto seguido, abandona su cobertura y recorre la distancia que lo separa de él. De un salto, realiza su técnica en el aire antes de aterrizar sobre los hombros del mono, desde donde le vomita un enjambre de avispas directamente contra el rostro. Acto seguido, usa su cuerpo como plataforma impulsándose hacia atrás de un salto para aterrizar al otro lado del pequeño lago junto al que el simio se había detenido.
Mapa Inicial
La situación al inicio del turno de Kibai es la siguiente:
Bélico
Bien, en primer lugar, Kibai gracias a su habilidad pasiva que posee como Mink, Cazador Implacable, entra en Estado de Inerciade manera inmediata
Cazador Implacable
Pasiva
Tienes la morfología de uno de los depredadores más majestuosos que han reinado en la Tierra, y por ello posees una habilidad muy peculiar, exclusiva de tu especie. En concreto, por ser un leopardo, tienes la capacidad de entrar en el estado Inercia de forma inmediata. Además, los ataques que hagas con tus garras y dientes contarán como daño cortante / perforante.
Código: cazimp001
Con ello, me muevo 3 metros de los 7 que puedo gracias a mis 71 puntos de Agilidad, que gracias a la Inercia pasan a ser 4.5, lo cual me sobra para alcanzar al Gigantolopitecus. Acto seguido, ejecuto la técnica Getsui Zangeki
Getsui Zangeki
Propio
2
Información
Requisitos: 50 Destreza | 30 Fuerza
Daño: Arma + 1,5xDestreza
Coste: 85 de energía
Efecto:
Aumenta la Destreza en 14 puntos durante el ataque.
Enfriamiento:
Un turno
Kibai utiliza su fuerza felina para realizar un giro completo en el aire, pasando por encima de su objetivo. Durante este giro ejecuta una ráfaga de dos cortes cruzados con su sable.
Código: getsuizangeki001
Como el simio está de espaldas y no posee Haki de Observación, sus reflejos no entran en consideración y el golpe impacta.
La técnica causa un daño de 158 + 179 = 337 PV A este daño, hay que reducirle los 100 puntos de resistencia pasiva del Gigantolopitecus, quedándose el daño de la técnica en 237 PV
Acto seguido, activo mi Akuma no Mi, la Haibu Haibu. Gracias a mis 90 CA, libero un enjambre de 75 avispas a bocajarro directamente contra el rostro del Gigantolopitecus. Estas avispas ocasionan de manera básica el Veneno II con efecto de Entuecimiento. De acuerdo a lo establecido en la Guia de combate Avanzada, al aplicar este efecto en la cabeza, éste se extiende por todo el cuerpo, ocasionando una reducción de la Agilidad del 25% al Gigantolopitecus.
Por último, Kibai da un salto hacia atrás de 3 metros (aumentados a 4.5 gracias al Estado de Inercia)
Mapa Final
La situación al final del turno de Kibai es la siguiente:
Inventario
Kibai ha dejado su Den Den Mushi dentro de la capa de marine (ya que es el sitio dónde siempre lo guarda como se puede ver en anteriores temas) y porta las punteras
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
y a Raimei
Raimei
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza | 30 Destreza
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 1 Fuerza | 0,6 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Raimei es un sable de diseño elegante, con una empuñadura negra envuelta en un patrón entrelazado y una guarda dorada curva. Su vaina, de un verde intenso, está rematada con detalles dorados tanto en la parte superior como en la inferior.
Arma de Poder Oculto
raimei001
Akuma no mi
Haibu Haibu no mi
Paramecia
3
Otorga al consumidor el poder de almacenar en su cuerpo enjambres enteros de insectos y permitirles vivir ahí, convirtiendo al usuario en un humano colmena.
Especificaciones
La Haibu Haibu No Mi otorga a su usuario la capacidad de albergar en su interior enjambres de insectos relacionados a su Control de Akuma. Es una fruta extraña y versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Esta fruta se comienza a dominar al alcanzar 60 Puntos de Control de Akuma, al llegar a ese punto el usuario puede usar sus manos para dejar salir insectos y manipularlos. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno y tan solo podrá crear 50 de ellos simultáneamente. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta 175 insectos simultáneamente, que podrán salir desde ambas manos o desde la boca del usuario. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al alcanzar 240 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta un máximo de 360 insectos, desde cualquier parte de su cuerpo. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Estos insectos se mueven en enjambres conjuntos de 25 miembros, a una velocidad del 60% del Control de Akuma, y se pueden alejar del usuario hasta una distancia de 1 metro por cada 6 puntos en Control de Akuma
Control de Akuma: • 60 CA: Uso básico
• 180 CA: Permite emitir insectos desde las dos manos y desde la boca, y albergar tres especies distintas simultáneamente.
• 240 CA: Permite emitir insectos desde cualquier parte del cuerpo, y albergar cinco especies distintas simultáneamente.
Ventajas:
• Estos insectos agrupados en enjambres dañan aplicando Veneno II, teniendo acceso al efecto Entumecimiento mediante este.
• Mediante el uso de técnicas, el usuario podrá crear insectos venenosos que puedan infligir hasta Veneno III.
• Los insectos son capaces de compartir información que hayan visto con su usuario.
Debilidades:
• Las típicas de una Akuma.
• El daño elemental ígneo afecta a los insectos x2.
Código: Haibu
Gastos de energía y regeneración
Consumo un total de 85 de Energía por el uso de la técnica Getsui Zangeki y otros 75 por la creación del enjambre de avispas, siendo un total de 160 ENE
Las palabras de Moja parecieron desconcertar al coloso por un instante, o al menos eso fue lo que él interpretó al ver cómo la mirada del enorme dinosaurio vacilaba apenas un segundo, como si intentara comprender aquella calma impropia de una presa acorralada. Sin embargo, la duda duró lo mismo que un latido. Sin previo aviso, el Gigantopithecus descargó un puñetazo brutal directo al rostro de Moja, un golpe cargado de una fuerza descomunal que hizo vibrar el aire a su alrededor.
El impacto fue seco, violento, pero Moja mantuvo el tipo. Sus pies se hundieron ligeramente en la tierra y su cuerpo retrocedió apenas unos pasos, lo justo para absorber la fuerza sin perder el equilibrio. Un hilo de tensión recorrió sus músculos, pero su mirada permaneció firme, clavada en la criatura, demostrando que aquel ataque no había sido suficiente para quebrarlo.
El dinosaurio, frustrado, emitió un rugido grave y, en un movimiento sorprendentemente ágil para su tamaño, flexionó las piernas y dio un salto colosal hacia atrás, desapareciendo parcialmente entre la maleza. Su objetivo había cambiado. Buscaba a Kibai. El gigante se lanzó hacia el lugar donde creía haberlo visto, extendiendo el brazo para aplastarlo de un solo golpe, pero solo encontró aire, ramas rotas y vegetación arrancada. Kibai ya no estaba allí.
Moja no desaprovechó aquel instante.
Concentró su energía y creó ocho flechas vectoriales que surgieron a su alrededor con un brillo afilado y vibrante. Desde su posición, las dirigió hacia el costado izquierdo del mono gigante, lanzándolas en un ángulo preciso, no como un ataque frontal, sino como una distracción letal destinada a obligarlo a girarse.
Al mismo tiempo, Moja se impulsó con un vector bajo los pies, desplazándose a gran velocidad hacia el costado derecho de la criatura. En un solo movimiento fluido, giró el torso y descargó un puñetazo contundente con su guante de combate directamente contra el flanco del Gigantopithecus. El golpe resonó como un trueno contenido, haciendo que el coloso soltara un bramido de furia y dolor.
Sin quedarse a comprobar el resultado, Moja decidió retirarse de inmediato. Sabía que permanecer cerca de una criatura así era un riesgo innecesario. Se impulsó hacia atrás, alejándose todo lo posible mientras aún estaba en movimiento, y antes de romper por completo la distancia, lanzó un último ataque, redirigiendo las ocho flechas vectoriales con una trayectoria final destinada a mantener al mono gigante ocupado.
Mientras corría, hizo que las flechas se disiparan en el aire, borrándose como líneas de luz desvanecidas por el viento. Finalmente, se detuvo a varios metros de distancia, colocándose cerca de Kibai. El combate estaba lejos de terminar, pero ahora luchaban codo con codo, y el Gigantopithecus acababa de entender que ya no tenía frente a sí a una presa aislada, sino a dos adversarios que pensaban y se movían como uno solo.
Información
Resumen
Moja recibe el puñetazo del dinosaurio en la cara, mantiene el tipo y mientras va a donde cree que está Kibai, crea ocho flechas con su akuma y ataca un costado, mientras él se va hacia el otro y golpea con su puño. Decide alejarse del mono en dirección a Kibai, no sin antes volver a hacer atacar a sus flechas. En cuanto se aleja deshace sus flechas.
Bélico
Daño:
Primero que nada recibo el golpe del dinosaurio. Por lo que pierdo 65PV.
Aprovecho el momento que me da la espalada para ir a por Kibai para atacarle por un costado con las flechas vectoriales que creo. Cada una hace un daño directo de 5 PV, haciendo un total de 40 PV de daño. Las flechas atacan a una velocidad de 60% de CA lo que viene a ser 90 de velocidad. Al mismo tiempo ataco con un puñetazo con mis guantes de combate T2, lo que viene siendo (77 x 1.3) + 40 = 140, a lo cual restándole 100 de defensa pasiva recibe 40 PV de daño. Cuando me voy vuelvo a atacar con las flechas generando otros 40 PV de daño directo.
Lo que me sale un daño total de 120 PV.
Movimiento:
Como tengo 100 de agilidad me puedo mover 10 metros. Utilizo 2 metros para acercarme al dinosaurio y golpearlo y los 8 restantes para alegarme.
Energía:
Crear cada flecha cuesta 6 de energía. 8 x 6 = 48
Recupero 10 energía por estar a nivel 10.
Total = 38 de energía.
Mapa final
Fruta
Aro Aro no mi
Paramecia
3
La Aro Aro No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al usuario crear y controlar flechas vectoriales.
Especificaciones
La Aro Aro no mi otorga al usuario la capacidad de crear, a partir de prendas de ropa que el usuario porte, tiras con forma de flechas vectoriales que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Estas flechas, pueden ser usadas de diversas maneras, ya sea para atacar directamente con ellas, para formar objetos con ellas o bien para acelerar proyectiles o movimientos en la dirección en la que apunten las flechas. Por tanto, se trata de una fruta versátil cuyo máximo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los 60 Puntos de Control de Akuma, desde este momento el usuario podrá crear flechas vectoriales de 2 metros de longitud de punta a cola con 25 de Vitalidad y por un coste de 15 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 2 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover ambas manos hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 10 puntos a cambio de 30 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 6 metros, con 40 de Vitalidad cada una y un coste de 9 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 4 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover una mano hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 20 puntos a cambio de 60 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 12 metros, con 60 de Vitalidad y un coste de 6 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 8 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, el primero desaparecería y así sucesivamente. Se podrán manejar telequinéticamente en todo momento.En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 30 puntos a cambio de 90 puntos de energía adicionales.
Las flechas se desplazan a una velocidad igual al 60% del Control de Akuma del usuario, y las puede controlarlas hasta a 1 metro de distancia por cada 6 puntos de Control de Akuma.
Control de Akuma: — 60 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo ambas manos. Aumenta en 10 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 180 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo una mano. Aumenta en 20 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 240 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas telequinéticamente. Aumenta en 30 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas.
Ventajas:
• Cada flecha que impacte en su objetivo, pasivamente, realizan un daño directo y perforante de 5 PV .
• Al actuar como objetos físicos y gracias a su maleabilidad, mediante el uso de técnicas, es posible formar objetos tangibles mediante las flechas.
Debilidades:
• Las habituales en las akuma no mi.
• Para verse beneficiado de la aceleración vectorial que proporcionan las flechas, se ha de recorrer la misma dirección que marcan estas, lo que puede hacer previsible el movimiento.
• Estando completamente desnudo, es imposible hacer uso de la fruta.
Aunque el animal prehistórico poseía reflejos formidables, lamentablemente no tenía ojos en la espalda, y el doble corte propinado por Kibai no fue en absoluto insignificante. La criatura lanzó un rugido de dolor al sentir el filo de las hojas del mink desgarrando su piel en un ataque ejecutado por sorpresa, preciso y calculado. El golpe no solo hirió su cuerpo, sino que quebró por un instante la seguridad con la que dominaba el terreno.
Intentó girarse de inmediato para responder, pero no llegó a completar el movimiento. Un enjambre de insectos surgió del mismo mink que lo había atacado y voló directo hacia su rostro, cubriéndolo en cuestión de segundos. Las picaduras se multiplicaron sin tregua, clavándose en ojos, hocico y zonas sensibles, provocando una reacción violenta y descontrolada. Para una criatura de su tamaño, acostumbrada a soportar embates físicos, aquel ataque resultó inesperadamente insoportable. Little Garden volvía a demostrar que incluso los gigantes podían caer en desventaja cuando el entorno mismo se volvía contra ellos.
Como si no bastaran los cortes ni las picaduras, ni siquiera la sensación creciente de ardor y entumecimiento que recorría su cuerpo, la criatura ancestral sintió de pronto una serie de impactos perforantes, breves pero precisos, que se hundieron en su carne antes de que pudiera reaccionar. Apenas tuvo tiempo de comprender el origen de aquella nueva agresión cuando un puñetazo se estrelló contra su torso. A pesar de su tamaño colosal y de la resistencia que lo había mantenido erguido hasta ese momento, la combinación de todas esas dolencias terminó pasándole factura. El aire abandonó sus pulmones en un solo golpe seco, y durante un instante peligroso el Gigantopithecus quedó privado de aliento, obligado a retroceder mientras su cuerpo luchaba por responder. Incluso aquí, donde los gigantes reinan, hay momentos en los que la fuerza bruta se ve superada por la acumulación de ataques bien ejecutados.
En un intento desesperado por librarse de los insectos que cubrían su rostro, el titán retrocedió un par de metros y, acto seguido, lanzó un puñetazo a toda velocidad. El golpe atravesó el aire con violencia, y su fuerza fue tal que acabó aplastando a cada una de las criaturas que se interponían, reduciéndolas a restos dispersos entre hojas y polvo. El gesto no solo fue una reacción instintiva, sino una demostración cruda de poder, una forma de recuperar espacio y control en medio del caos que lo rodeaba.
Libre ya del enjambre que le nublaba la vista, el animal no perdió un segundo más. Con un salto potente y preciso, acortó la distancia hasta quedar justo frente a Kibai, alzándose sobre él como una sombra colosal. Sin vacilar, cerró ambos puños y los descargó de forma simultánea, un golpe doble cargado con toda su masa y furia, buscando infligir el mayor daño posible al mink que lo había atacado desde el inicio. El aire se comprimió alrededor del impacto inminente, dejando claro que la criatura no pensaba contenerse ni conceder margen alguno a su adversario, aunque claramente el animal querria atacar a ambos no podria lograrlo, Moja estaba fuera de su radar por el momento y lo Kibai tenia toda su atención.
Infobox
Resumen
El animal recibe todos los golpes que han narrado en sus turnos por haberlo atacado por sopresa no sirviendo de nada sus reflejos en este caso, sin embargo el animal puede deshacerse de los insectos de Kibai con un tecnica y posteriormente salta hasta colocarse frente suyo y hacer un ataque dual al mink.
Bélico
Ofensivo
El animal se mueve dos metros hacia atras separandose del enjambre y ejecuta la técnica Motto Chikara III en contra de los insectos lanzando un puñetazo frontal que mata a cada uno de ellos. Como se ve el calculo es 125 + Fuerza x2; traducido a 125 + (165*2) = 455 que es superior al pv de los insectos que es de 375 terminando con la vida de cada uno de los insectos.
Motto Chikara O III (Más potencia)
Cuerpo a Cuerpo
5
Información
Requisitos: Cuerpo a Cuerpo 3 | 110 Fuerza
Daño: 125 + 2 x Fuerza
Coste: 157 de energía
Efecto:
---
Enfriamiento:
Dos turnos
Tensando rápidamente tus músculos realizas un único impacto en el que proyectas más fuerza que en tus movimientos habituales, incrementando el daño del mismo.
Código: mottochikara003
Posteriormente salta 8 metros hasta quedar frente a Kibai y casi de espalda a Moja, a lo cual ejecuta la técnica de menor nivel Motto Chikara II de forma dual hacia el mink, es decir que haria el doble de daño; y si, es posible porque el requisito es que se duplique los atributos que pide la tecnica que en en este caso es fuerza y el gigantopithecus posee 165 asi que tiene de sobra. Siendo el daño el siguiente: (65 + 1,5 x Fuerza)*2 = (65 + 248)*2 = 626 de daño. Por lo que viendo la resistencia de Kibai que es solo de 60, el podria mitigar 30 de daño, entrandole un daño integro de 596 puntos de daño.
Motto Chikara O II (Más potencia)
Cuerpo a Cuerpo
3
Información
Requisitos: Cuerpo a Cuerpo 2 | 60 Fuerza
Daño: 65 + 1,5 x Fuerza
Coste: 47 de energía
Efecto:
---
Enfriamiento:
Un turno
Tensando rápidamente tus músculos realizas un único impacto en el que proyectas más fuerza que en tus movimientos habituales, incrementando el daño del mismo.
21-01-2026, 12:19 AM (Última modificación: 21-01-2026, 12:21 AM por Kibai.
Razón: Insertar correctamente la OST
)
La selva entera pareció estemecerse con los aullidos del simio gigante, pero para Kibai, aquello no fue otra cosa que una melodía serena. Desde el otro lado del lago, obervó pacientemente como la criatura se retorcía de dolor , dando bandazos a ambos lados mientras trataba de quitarse las avispas de encima. Por el rabillo del ojo vio como Moja activaba de nuevo los extraños poderes de su Akuma no mi, lanzando un aluvión de flechas contra el costado del mono gigante, antes de golpearlo él mismo con un puñetazo. Parecía que la cosa había mejorado bastante.
Sin embargo, tras el ataque de su compañero, el simio retrocedió un par de metros, y echando un brzo hacia atrás, soltó un manotazo que convirtió en papilla a los insectos con los que Kibai le había "obsequiado". Acto seguido, comprobó como la mirada iracunda de la criatura se enfocaba en él, sedienta de sangre. Echando un pie un poco hacia atrás, el mink se mantuvo en posición defensiva, relajando su cuerpo a la vez que mantenía a Raimei en una postura baja, invitando con la mirada a su rival a atacarlo.
Y este no le decepcionó. Con un salto tremendo, el gigantesco simio cruzó la distancia que los separaba. Sin embargo, el veneno había hecho su efecto, y a todas luces le costaba moverse con la rapidez habitual, aunque no parecía haberse dado cuenta de ello. Un error que Kibai pensaba asegurarse de hacerle pagar muy caro.
Por ello, cuando la criatura se plantó delante de él, alzándose como una torre de pelaje naranja, Kibai le sostuvo la mirada, aguardando el ataque con una aparente pasividad. Solo su tensión en la muñeca que sujetaba a Raimei y sus garras traseras, firmemente ancladas al suelo cubierto de vegetación, revelaban que el mink, pese a la enorme diferencia de tamaño, no era ni por asomo una presa.
Era el cazador.
Cuando, acompañado de un gran aullido, el simio descargó ambos puños contra él, con la suficiente fuerza como para romper una roca como si fuese una nuez, Kibai dio un pequeño paso lateral, usando la hoja de su espada para redireccionar uno de los puños que caían en vertical contra el otro, haciendo que ambos impactasen en el suelo a apenas unos centímetros más a la izquierda de donde había estado su cabeza unos momentos antes.
"Eres fuerte, te lo reconozco..."
Acto seguido, dio un salto mortal hacia atrás, cayendo sobre sus tres extremidades libres, cambiando a Raimei a su agarre inverso, mientras el simio aún intentaba discernir qué había pasado y por qué su presa no yacía hecha una pulpa sanguinolenta a sus pies.
"Pero por muy fuerte que seas, no puedes golpear lo que no puedes ver..."
Con un fuerte impulso de sus piernas, Kibai se lanzó hacia delante contra su rival, mientras un rugido a medias humano a medias salvaje se le escapaba de la garganta.
¡GEKKO NO ISSEN!
La técnica del mink impactó de lleno en el costado derecho de la criatura, tiñendo la hoja de Raimei de rojo e inundando de nuevo el claro del aroma salado de la sangre. Apoyándose en la mano libre, Kiabi se impulsó al otro lado del lago, mateniendo un espacio invisible de control entre Moja y él, para que aquel monstruo no pudiese atacara ninguno de los dos sin obligarse a darle la espalda al otro.
Aterrizando de nuevo sobre sus pies, Kibai recuperó su postura de guardia y exhaló profundamente, sin quitarle la vista a su adversario, antes de soltar una risa sarcástica.
"Eh, que estoy aquí, cerebro de lombriz, con un poco de suerte de tanto pasar por el lago se te quitará de encima la peste llevas contigo!"
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai observa como sus avispas hacen su trabajo atacando al Gigantolopitecus, así como ve también el ataque que realiza Moja contra él. En cuanto el mono gigante consigue deshacerse de los insectos y enfila su intención de ataque hacia él, se prepara para recibir su ataque. Al tratar de golpearlo, gracias a la lentitud de movimientos que le provoca el veneno de sus avispas, Kibai es capaz de ver el golpe y lo desvía a un lado, resultando ileso del ataque. Acto seguido, retrocede un par de metros para coger impulso y ataca de nuevo al Gigantolopitecus con su técnica Gekko no Issen, ocasionándole un nuevo corte en el costado, amén de dedicarle unas cuantas lindezas verbales.
Mapa Inicial
La situación al inicio del turno de Kibai es la siguiente:
Bélico
Antes de comenzar con el bélico en sí, recuerdo que Kibai gracias a su pasiva se mantiene en Estado de Inercia
Cazador Implacable
Pasiva
Tienes la morfología de uno de los depredadores más majestuosos que han reinado en la Tierra, y por ello posees una habilidad muy peculiar, exclusiva de tu especie. En concreto, por ser un leopardo, tienes la capacidad de entrar en el estado Inercia de forma inmediata. Además, los ataques que hagas con tus garras y dientes contarán como daño cortante / perforante.
Código: cazimp001
Dicho esto, paso a describir punto por punto mis acciones en este turno:
En primer lugar, la técnica del Gigantolopitecus se realiza, como golpe cuerpo a cuerpo que es, teniendo en cuenta su atributo de Agilidad, que sufre de una reducción del 25% gracias al Veneno II de las avispas de Kibai le provoca un Entumecimiento durante este turno y dos turnos más (de acuerdo a la guia de Venenos, el Veneno II ocasiona su efecto durante cuatro turnos, que se reducen en 1 por tener el Gigantolopitecus más de 1500 PV.)
Con todo ellos, el Atributo de Agilidad del Gigantolopitecus es de 75, lo cual es inferior a los 78 puntos de Reflejos de Kibai, de modo que veo venir perfectamente el golpe y puedo reaccionar a él.
Ahora, siempre de acuerdo a la Guia de Combate Avanzada, concretamente en la sección de defensas, dice sobre los desvíos:
Desvíos
En caso de que puedas reaccionar al ataque de tu rival (tus reflejos son suficientes) y no quieras contraatacar o bloquear, pero, no tengas la agilidad para esquivar físicamente ese ataque moviendo tu cuerpo de su trayectoria, tendrías una opción más: Desviarlo. Para hacerlo, tu atributo de Destreza deberá ser superior a la velocidad del ataque del rival. Esta mecánica es, en esencia, una esquiva sin moverse del sitio.
Tal y como es el caso, puedo reaccionar al golpe por mis Reflejos y mi Destreza de 105 es superior en 30 puntos a la Agilidad de 75 con la que el Gigantolopitecus está golpeando, de modo que puedo efectuar un desvío efectivo, haciendo fallar la técnica dual.
A continuación, me muevo dos metros hacia atrás y ejecuto contra el Gigantolopitecus mi técnica Gekko no Issen.
Gekkō no Issen
Propio
2
Información
Requisitos: 50 Destreza | 30 Fuerza
Daño: Arma + 2xDestreza.
Coste: 86 de Energia
Efecto:
Aumenta la destreza en 5 puntos durante el ataque.
Enfriamiento:
Un Turno.
Kibai adopta una postura baja, flexionando las piernas y apoyando una de sus manos en el suelo, imitando una pose de acecho. Su otra mano sostiene la espada con un agarre invertido, el filo apuntando hacia atrás. Acto seguido, impulsa todo su cuerpo hacia adelante y ejecuta un corte diagonal ascendente frente a él.
Código: gekko001
Tal y como dice en sus especificaciones, esta técnica aumenta la destreza en 5 puntos durante el ataque. Por lo tanto, al tener Kibai durante el golpeo una Destreza total de 110, esta es superior en 25 puntos al Atributo de Reflejos del Gigantolopitecus, por lo que aunque me este mirando de frente, este no tiene capacidad para reaccionar a mi golpe, y la técnica impacta.
Gekko no Issen ocasiona un daño total de 154 + 220 = 374PV Este daño se reduce por los 100 puntos de resistencia pasiva del Gigantolpitecus, quedando en un total de 274PV
Este daño supera el segundo umbral del dolor del Gigantolopitecus, cortando cualquier acción que requiriese carga o concentración.
El veneno que provoca Entumecimento en el Gigantolopitecus consume su primer turno de afectación, quedando otros dos.
Acto seguido, doy un salto al otro lado de la zona del lago, distancia que puedo cubrir más que de sobra gracias a mi pasiva y me quedo en posición de guardia de nuevo.
Mapa Final
La situación al final del turno de Kibai es la siguiente:
Inventario
Kibai ha dejado su Den Den Mushi dentro de la capa de marine (ya que es el sitio dónde siempre lo guarda como se puede ver en anteriores temas) y porta las punteras
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
y a Raimei
Raimei
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza | 30 Destreza
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 1 Fuerza | 0,6 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Raimei es un sable de diseño elegante, con una empuñadura negra envuelta en un patrón entrelazado y una guarda dorada curva. Su vaina, de un verde intenso, está rematada con detalles dorados tanto en la parte superior como en la inferior.
Arma de Poder Oculto
raimei001
Akuma no mi
Haibu Haibu no mi
Paramecia
3
Otorga al consumidor el poder de almacenar en su cuerpo enjambres enteros de insectos y permitirles vivir ahí, convirtiendo al usuario en un humano colmena.
Especificaciones
La Haibu Haibu No Mi otorga a su usuario la capacidad de albergar en su interior enjambres de insectos relacionados a su Control de Akuma. Es una fruta extraña y versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Esta fruta se comienza a dominar al alcanzar 60 Puntos de Control de Akuma, al llegar a ese punto el usuario puede usar sus manos para dejar salir insectos y manipularlos. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno y tan solo podrá crear 50 de ellos simultáneamente. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta 175 insectos simultáneamente, que podrán salir desde ambas manos o desde la boca del usuario. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al alcanzar 240 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta un máximo de 360 insectos, desde cualquier parte de su cuerpo. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Estos insectos se mueven en enjambres conjuntos de 25 miembros, a una velocidad del 60% del Control de Akuma, y se pueden alejar del usuario hasta una distancia de 1 metro por cada 6 puntos en Control de Akuma
Control de Akuma: • 60 CA: Uso básico
• 180 CA: Permite emitir insectos desde las dos manos y desde la boca, y albergar tres especies distintas simultáneamente.
• 240 CA: Permite emitir insectos desde cualquier parte del cuerpo, y albergar cinco especies distintas simultáneamente.
Ventajas:
• Estos insectos agrupados en enjambres dañan aplicando Veneno II, teniendo acceso al efecto Entumecimiento mediante este.
• Mediante el uso de técnicas, el usuario podrá crear insectos venenosos que puedan infligir hasta Veneno III.
• Los insectos son capaces de compartir información que hayan visto con su usuario.
Debilidades:
• Las típicas de una Akuma.
• El daño elemental ígneo afecta a los insectos x2.
Código: Haibu
Gastos de energía y regeneración
Consumo un total de 86 de Energía por el uso de la técnica Gekko no Issen, y recupero 9 de Energía pos estar en combate, dando un resultado neto de -77 de ENE
Moja se giró tras haberse separado del enorme mono dinosaurio, todavía con el cuerpo en tensión y los sentidos completamente alerta. Apenas tuvo tiempo de completar el movimiento cuando vio cómo el coloso, rugiendo con furia, se disponía a golpear a Kibai con una técnica cargada de fuerza bruta. El aire se tensó alrededor del gigantesco brazo que descendía con violencia, amenazando con arrasar todo a su paso.
Sin embargo, Kibai reaccionó con una maestría impecable. Su cuerpo se movió con precisión y temple, desviando el ataque del Gigantopithecus en el último instante. El impacto terminó perdiéndose en la tierra y la vegetación, levantando una nube de polvo y fragmentos de madera. Aprovechando ese mismo movimiento defensivo, Kibai se alejó con rapidez, sin darle al mono la oportunidad de corregir su ataque, y antes de romper por completo la distancia, descargó su técnica.
El destello fue instantáneo. Un corte limpio, veloz, que atravesó el aire y castigó al coloso, obligándolo a girarse con un rugido furioso. Aquella apertura era justo lo que Moja estaba esperando.
Aprovechando que el Gigantopithecus había dado la espalda, Moja activó su poder sin dudarlo.
-Aro Aro Cross… x2-
Dos pares de flechas vectoriales emergieron de su cuerpo y se lanzaron en trayectorias cruzadas, impactando con violencia contra la espalda del enorme dinosaurio. Las líneas de energía se clavaron como golpes invisibles, concentrando la fuerza en un mismo punto y haciendo que la criatura se encorvara por el impacto. Pero Moja no se limitó a atacar a distancia. Mientras las flechas surcaban el aire, se lanzó en una carrera explosiva, impulsándose con vectores bajo los pies hasta cerrar la distancia en un instante. Giró el torso y descargó un puñetazo brutal, reforzado por su guante de combate, directamente contra la espalda del coloso, sumando su fuerza al daño ya infligido.
Moja no se quedó a comprobar el resultado. En el mismo movimiento, dio un salto hacia atrás, retrocediendo con agilidad y regresando a su posición inicial, manteniendo siempre la guardia alta y la vista fija en la criatura.
-¡Ten cuidado, Kibai!- gritó con voz firme para advertirlo. -¡Este enorme bicho pega bastante duro!-
Moja se mantuvo atento, mientras el Gigantopithecus se recomponía lentamente.
Información
Resumen
Moja observa como el dinosaurio intenta golpear a Kibai y este lo desvía. Ve omo Kibai lanza u ataque y aprovecha ese momento para lanzar de nuevo su técnica Aro aro cross doblemente y a la par darle un golpe blanco con el puño. Tras el ataque da un salto hacia atrás y vuelve a su posición inicial.
Bélico
Aprovecho el momento que Kibai lo ataca, para atacarle por la espalda un doble Aro aro Cross esta requiere 30 de CA como tengo 150 puedo utilizarla como técnica doble. Al tener más de 21puntos de diferencia entre mi CA y los Reflejos del dinosaurio la técnica impacta. Siendo el daño de (150 x 1.8) + 20 = 290 a lo que restándole su defensa pasiva se queda en 190 PV y al ser técnica doble dan un total de 380 PV de daño que recibe.
Aro Aro Cross
Propio
1
Información
Requisitos: 30 Control de Akuma
Daño: 20 + 1,8xControl de Akuma
Coste: 42 de energía
Efecto:
Daño perforante.
Enfriamiento:
Un turno
Moja proyecta, hasta 10 metros de distancia, dos flechas vectoriales hacia su enemigo, una por mano, que terminan por cruzarse en el momento en el que alcanza a su objetivo, impactando en el mismo punto y ensartándole.
Código: aroarocross001
Al mismo tiempo ataco con un puñetazo con mis guantes de combate T2, lo que viene siendo (77 x 1.3) + 40 = 140, a lo cual restándole 100 de defensa pasiva recibe 40 PV de daño. Cuando me voy vuelvo a atacar con las flechas generando otros 40 PV de daño directo.
Lo que me sale un daño total de 400 PV.
Energía:
Técnica doble: 42 x 2 = 84
Recupero 10 energía por estar a nivel 10.
Total = -74 de energía.
Fruta
Aro Aro no mi
Paramecia
3
La Aro Aro No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al usuario crear y controlar flechas vectoriales.
Especificaciones
La Aro Aro no mi otorga al usuario la capacidad de crear, a partir de prendas de ropa que el usuario porte, tiras con forma de flechas vectoriales que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Estas flechas, pueden ser usadas de diversas maneras, ya sea para atacar directamente con ellas, para formar objetos con ellas o bien para acelerar proyectiles o movimientos en la dirección en la que apunten las flechas. Por tanto, se trata de una fruta versátil cuyo máximo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los 60 Puntos de Control de Akuma, desde este momento el usuario podrá crear flechas vectoriales de 2 metros de longitud de punta a cola con 25 de Vitalidad y por un coste de 15 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 2 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover ambas manos hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 10 puntos a cambio de 30 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 6 metros, con 40 de Vitalidad cada una y un coste de 9 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 4 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover una mano hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 20 puntos a cambio de 60 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 12 metros, con 60 de Vitalidad y un coste de 6 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 8 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, el primero desaparecería y así sucesivamente. Se podrán manejar telequinéticamente en todo momento.En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 30 puntos a cambio de 90 puntos de energía adicionales.
Las flechas se desplazan a una velocidad igual al 60% del Control de Akuma del usuario, y las puede controlarlas hasta a 1 metro de distancia por cada 6 puntos de Control de Akuma.
Control de Akuma: — 60 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo ambas manos. Aumenta en 10 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 180 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo una mano. Aumenta en 20 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 240 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas telequinéticamente. Aumenta en 30 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas.
Ventajas:
• Cada flecha que impacte en su objetivo, pasivamente, realizan un daño directo y perforante de 5 PV .
• Al actuar como objetos físicos y gracias a su maleabilidad, mediante el uso de técnicas, es posible formar objetos tangibles mediante las flechas.
Debilidades:
• Las habituales en las akuma no mi.
• Para verse beneficiado de la aceleración vectorial que proporcionan las flechas, se ha de recorrer la misma dirección que marcan estas, lo que puede hacer previsible el movimiento.
• Estando completamente desnudo, es imposible hacer uso de la fruta.
¿Qué tan improbable es que alguien armado únicamente con un par de espadas pueda bloquear un golpe del tamaño de su propio cuerpo? La respuesta debería ser simple, casi imposible y, sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió. Cuando los puños colosales del Gigantopithecus descendieron con toda su fuerza, Kibai logró interponerse a tiempo, desviando ambos impactos con precisión quirúrgica usando sus armas. El choque fue brutal. El sonido del metal resistiendo contra una fuerza descomunal resonó por toda la jungla, y el suelo se fracturó bajo la presión liberada. Aquella escena desafiaba toda lógica común, un guerrero de tamaño reducido conteniendo, aunque fuera por un instante, el ataque de una criatura ancestral. No fue un acto de fuerza bruta, sino de técnica, timing y control absoluto. Algo que, para cualquiera que lo presenciara, parecería completamente fuera de lugar pero que en Little Garden solo confirmaba una verdad incómoda, no todas las amenazas se miden por su tamaño. Me encantaría decir que, estando tan cerca de Kibai, el animal pudo anticipar cualquier ataque proveniente del mink, pero la realidad fue muy distinta. El simio gigante ni siquiera alcanzó a percibir el ataque diagonal que le fue asestado en el mismo instante en que sus enormes puños fueron desviados. El movimiento fue limpio y veloz, casi invisible para una criatura acostumbrada a confiar en su tamaño y reflejos. El filo cruzó el aire con una precisión letal, aprovechando ese breve y crítico momento de desequilibrio, demostrando que, en combate, un solo parpadeo puede marcar la diferencia entre resistir o caer y Kibai simplemente desapareció ante la vista del Gigantopithecus. Los ataques de Moja también impactaron de forma directa en el animal, que ya comenzaba a perder la compostura. El dolor acumulado y la presión constante avivaron su enojo, y al seguir con la mirada a su agresor más cercano, Moja se convirtió en el blanco absoluto de su furia. En ese instante, la bestia entró en un estado de rabia descontrolada, lanzándose contra el mink con un ataque frontal devastador. Alzó ambos brazos y descargó sus dos puños cerrados en un golpe descendente fulminante, buscando aplastarlo con toda la fuerza bruta de su colosal cuerpo. El suelo tembló cuando los puños del gigantopithecus descendieron con violencia, levantando una nube de tierra, hojas y restos de vegetación que envolvió el claro en un caos momentáneo. El impacto fue tan brutal que los árboles cercanos se estremecieron, sus troncos crujieron y varias ramas cedieron ante la onda expansiva, durante un breve segundo, resultó imposible distinguir si Moja había logrado evadir el ataque o si había sido alcanzado de lleno por aquella demostración de fuerza primitiva. Entre el polvo suspendido y los sonidos de la selva alterada, el animal permaneció inclinado hacia adelante, respirando con dificultad mientras sus músculos tensos se preparaban para continuar, sin embargo el animal simplemente salta hacia atrás otros dos metros mirando fijamente a Moja pues en el estado de furia no reconoce ningún otro blanco.
Infobox
Resumen
Los mink logran superar en velocidad y reflejos del animal, lo que les permite esquivar y atacar al prehistórico animal, con los golpes de Moja termina entrando en el estado de furia lo que aumenta su fuerza y resistencia un 15%. Y reduce el mismo porcentaje su inteligencia y reflejos
Bélico
Ofensivo
Es cierto que ambos logran efectuar un daño significativo al animal quien claramente al no comprender el porque siendo físicamente el mas fuerte entre los tres, sigue perdiendo, por tanto entra en el estado de furia que ya mencioné que aumenta fuerza y resistencia. Pasando su Fuerza a ser 190 y su resistencia 115. Reflejos 72 e Inteligencia 34 Como moja se mueve hasta su punto inicial, el animal se mueve en un salto de 5 metros quedando frente a moja para atacarlo con un golpe dual de la técnica Motto Chikara O; siendo los requisitos 10 de fuerza, superando por mucho esto. El daño es el siguiente: Fuerza + 30 x 2 al ser dual: 190+30*2 = Siendo el daño 440, Moja posee una resistencia de 106, lo que mitiga 100 de daño, ocasionando que el daño de la técnica dual sea de 340 puntos. El animal entonces salta 2 metros hacia atrás.
Motto Chikara O (Más potencia)
Cuerpo a Cuerpo
1
Información
Requisitos: Cuerpo a Cuerpo 1 | 10 Fuerza
Daño: +30 Vitalidad Extra
Coste: 30 de energía
Efecto:
---
Enfriamiento:
Un turno
Tensando rápidamente tus músculos realizas un único impacto en el que proyectas más fuerza que en tus movimientos habituales, incrementando el daño del mismo.
Kibai sonrió aún más ampliamente cuando vio como aquel mono gigante trataba de golpear a Moja. Su estrategia de reposicionamiento constante estaba surtiendo efecto, la criatura no podía permitirse encarar a los dos adversarios a la vez sin tener que vender su espalda a uno de ellos. Y eso iba a ser su perdición. Agitando a Raimei hacia un lateral para deshacerse de la sangre sobrante en la hoja, Kibai ancló las garras traseras en el suelo para coger impulso y saltó hacia delante.
El viento silbó en las orejas del mink mientras surcaba por los aires la distancia que le separaba de Moja y la criatura. Coordinando su salto con el momento en el que aquel simio bajaba sus puños para evitar cualquier tipo de reacción, Kibai torsionó su cuerpo en pleno, salto, girando en el sentido de las agujas del reloj para caer por encima de él a la vez que Raimei volvía a hendir su piel, salpicando gruesas gotas de sangre en todas direcciones.
¡Getsui Zangeki!
Con una satisfacción salvaje, Kibai sonrió al notar de nuevo el aroma salado de la sangre de la criatura, pero no satisfecho con ello, aprovechó la caída de su cuerpo para extender la palma de su mano a unos centímetros del rostro del simio gigante.
"Creo que te echaban de menos..."
Con esas palabras, Kibai liberó de nuevo medio centenar de avispas desde la palma de su mano, las cuales siguiendo la orden de sus pensamientos volvieron a clavar con saña sus aguijones en el rostro desprotegido de la criatura.
Rodando sobre su hombro derecho para amortiguar la caída, Kibai se giró de nuevo ahcia su adversario, apostándose al lado de Moja a la vez que su pecho subía y bajaba con intensidad. Aquel ser era duro, de eso no cabía ningún tipo de duda. Mirando de reojo a su compañero, Kibai chasqueó la lengua antes de mostrar los colmillos.
"Maldita sea, cuantos golpes aguanta este bicho? A este paso se nos va a hacer de noche antes de que acabemos con él..."
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai ve como el Gigantolopitecus se gira para atacar a Moja, de modo que aprovecha la ocasión y recorre la distancia que lo separa de la criatura y de Moja de un solo salto. En pleno vuelo, cuando está por encima del Gigantolopitecus, ejecuta la técnica Getsui Zangeki. Acto seguido, mientras cae, lanza a bocajarro dos enjambres de 25 avispas contra el rostro, dandole un nuevo tratamiento de acupuntura natural.
Mapa Inicial
La situación al inicio del turno de Kibai es la siguiente:
Bélico
Antes de comenzar con el bélico en sí, recuerdo que Kibai gracias a su pasiva se mantiene en Estado de Inercia
Cazador Implacable
Pasiva
Tienes la morfología de uno de los depredadores más majestuosos que han reinado en la Tierra, y por ello posees una habilidad muy peculiar, exclusiva de tu especie. En concreto, por ser un leopardo, tienes la capacidad de entrar en el estado Inercia de forma inmediata. Además, los ataques que hagas con tus garras y dientes contarán como daño cortante / perforante.
Código: cazimp001
Paso al Bélico en sí.
La distancia que separa a Moja y el Gigantolopitecus de Kibai es de cuatro metros, distancia que puede cubrir más que de sobra Kibai de un solo salto.
Acto seguido, ejecuto la técnica Getsui Zangeki contra el Gigantolopitecus, la cual se ejecuta con una una Destreza total de 119.
Getsui Zangeki
Propio
2
Información
Requisitos: 50 Destreza | 30 Fuerza
Daño: Arma + 1,5xDestreza
Coste: 85 de energía
Efecto:
Aumenta la Destreza en 14 puntos durante el ataque.
Enfriamiento:
Un turno
Kibai utiliza su fuerza felina para realizar un giro completo en el aire, pasando por encima de su objetivo. Durante este giro ejecuta una ráfaga de dos cortes cruzados con su sable.
Código: getsuizangeki001
Estos 119 puntos son superiores por más de 21 a los 72 de Reflejos que posee actualmente el Gigantolopitecus debido a su estado de Furia, por lo que la técnica impacta directamente.
Getsui Zangeki ocasiona un daño de 158 + 179 = 337 PV A este daño, hay que reducirle los 100 puntos de resistencia pasiva del Gigantolopitecus, quedándose el daño de la técnica en 237 PV
Acto seguido, vuelvo a activar mi Akuma no Mi, la Haibu Haibu. Gracias a mis 90 CA, puedo liberar de una sola vez hasta 75 insectos. En esta ocasion, libero 50 agrupados en dos enjambres a bocajarro directamente contra el rostro del Gigantolopitecus. Estas avispas ocasionan de manera básica el Veneno II con efecto de Entumecimiento. De acuerdo a lo establecido en la Guia de combate Avanzada, al aplicar este efecto en la cabeza, éste se extiende por todo el cuerpo, ocasionando una reducción de la Agilidad del 25% al Gigantolopitecus. Como ya estaba bajo los efectos de Entumecimiento, al volver a ser inoculado con el Veneno, la cuenta de turnos de envenenamiento se resetea.
Este daño supera el segundo umbral del dolor del Gigantolopitecus, cortando cualquier acción que requiriese carga o concentración.
Acto seguido, ruedo para colocarme al lado de Moja de cara hacia el Gigantolpitecus.
Mapa Final
La situación al final del turno de Kibai es la siguiente:
Inventario
Kibai ha dejado su Den Den Mushi dentro de la capa de marine (ya que es el sitio dónde siempre lo guarda como se puede ver en anteriores temas) y porta las punteras
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
y a Raimei
Raimei
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza | 30 Destreza
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 1 Fuerza | 0,6 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Raimei es un sable de diseño elegante, con una empuñadura negra envuelta en un patrón entrelazado y una guarda dorada curva. Su vaina, de un verde intenso, está rematada con detalles dorados tanto en la parte superior como en la inferior.
Arma de Poder Oculto
raimei001
Akuma no mi
Haibu Haibu no mi
Paramecia
3
Otorga al consumidor el poder de almacenar en su cuerpo enjambres enteros de insectos y permitirles vivir ahí, convirtiendo al usuario en un humano colmena.
Especificaciones
La Haibu Haibu No Mi otorga a su usuario la capacidad de albergar en su interior enjambres de insectos relacionados a su Control de Akuma. Es una fruta extraña y versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Esta fruta se comienza a dominar al alcanzar 60 Puntos de Control de Akuma, al llegar a ese punto el usuario puede usar sus manos para dejar salir insectos y manipularlos. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno y tan solo podrá crear 50 de ellos simultáneamente. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta 175 insectos simultáneamente, que podrán salir desde ambas manos o desde la boca del usuario. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al alcanzar 240 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta un máximo de 360 insectos, desde cualquier parte de su cuerpo. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Estos insectos se mueven en enjambres conjuntos de 25 miembros, a una velocidad del 60% del Control de Akuma, y se pueden alejar del usuario hasta una distancia de 1 metro por cada 6 puntos en Control de Akuma
Control de Akuma: • 60 CA: Uso básico
• 180 CA: Permite emitir insectos desde las dos manos y desde la boca, y albergar tres especies distintas simultáneamente.
• 240 CA: Permite emitir insectos desde cualquier parte del cuerpo, y albergar cinco especies distintas simultáneamente.
Ventajas:
• Estos insectos agrupados en enjambres dañan aplicando Veneno II, teniendo acceso al efecto Entumecimiento mediante este.
• Mediante el uso de técnicas, el usuario podrá crear insectos venenosos que puedan infligir hasta Veneno III.
• Los insectos son capaces de compartir información que hayan visto con su usuario.
Debilidades:
• Las típicas de una Akuma.
• El daño elemental ígneo afecta a los insectos x2.
Código: Haibu
Gastos de energía y regeneración
Consumo un total de 85 de Energía por el uso de la técnica de espada, junto con otros 50 por la creación de las avispas, y recupero 9 de Energía por estar en combate, dando un resultado neto de -126 de ENE