[P.Abs] Unas merecidas vacaciones.
#2
- ¡POM! -

— ¡JOOOODEEER! — Grité totalmente como una energúmena tras caerme de la cama de mi habitación, estaba totalmente en un profundo sueño que ni me enteré de que me estaba yendo hacia el puto suelo. Hasta el coño de aquel barco lleno de gente pija y adinerada — Grrr, caguuuUUUAAAAAen dios... — Gruñí mientras bostezaba y me frotaba el ojo derecho con mi mano derecha.

Miré a mi alrededor, estaba todo hecho una maldita leonera. Pero me daba igual, mientras mis utensilios de pium pium, mi conjunto preferido y Espinas estuviera bien, a mí me sobraba lo demás. Me fijé que mi querido lagarto estaba acurrucadito encima de mi abrigo, durmiendo placidamente — ¡Mi chico, madre, qué bello es! — Grité alegremente dirigiéndome hacia él y acariciarle la cabecita con mi dedo índice.

Espinas


Encontré a Espinas antes de abandonar aquel horrible lugar donde reventamos aquel pollo mecánico... Pero eso es historia para contar en otra ocasión — ¿Qué tal ha dormido mi cucucucucu? — le pregunté, como si fuera a responderme por arte de magia — ¡VENGA, LEVANTA, QUE TENEMOS QUE IRNOS! — Grité, mientras estiraba los brazos hacia arriba y miraba por la pequeña ventana del camarote, la cual estaba abierta y entraba una agradable brisa. Estaba casi desnuda, solamente con las bragas puestas, sintiendo aquel airecito en mi maravilloso cuerpo. Mire un momento hacia abajo, apreciando la perfecta curvatura de mi cintura, haciendome unas caderas perfectas, con unas piernas de completa musa que los dioses envidiarían — Joder, si es que estoy buenísima — Me aclaré a mí misma para que no se me olvidase.

Tras esto, me dirigí a la silla donde tenía mi ropa mientras me estiraba las bragas hacia abajo, se me habían metido en el chirri un poco durante la noche. Procedí a vestirme totalmente, cogiendo a Shock y mi rifle para situármelos en la espalda, y atarme a la cintura mi riñonera con toda la munición que había conseguido — Este maldito viaje tan largo al menos me ha servido para aprender algo, hé — Me dije a mí misma, mientras por mi cabeza se me pasaban imágenes de munición nueva que tenía pensado construir con mis putas propias manos — Voy a necesitar mil mierdas... Y armas nuevas. Me estoy agobiando de pensarlo ya ¡JODER! — Chasqueé la lengua. Espinas ya se había levantado de encima de mi abrigo, estaba deambulando por la habitación, así que procedí a ponerme mi última prenda de vestir y colocar a mi querido bicho en mi hombro derecho — Venga, cojones, vámonos ya, que está el pipiolo afuera esperando — Dije mientras salía de la habitación.

Una vez fuera, sin mucha complicación, pude vislumbrar al pelo arbusto a lo lejos — Es que vaya cabeza tiene, la virgen — Le dije a Espinas mientras nos acercábamos a él.

Una vez a su lado, le saludé — Eh, capullo — Dije educadamente, mientras me metía a la boca un chicle de fresa. Parece ser que nos íbamos a ir en una especia de carroza mazo de cursi, que nos llevaba a la ciudad principal de allí — Bueno, mejor que una mierda con ruedas es — Dije encogiendo los hombros y mirando a Espinas. Así que el pipiolo y yo nos montamos allí para que nos llevaran. No tenía mucha idea de que había en esta isla, de eso se encarga Choto, así que yo me dediqué simplemente a que me sudase el coño todo. El compi mencionó que buscásemos un taller para poder hacer nuestras movidas y todo lo que hablamos en nuestro viaje en aquel barco de mierda — Me parece bien, pero cada uno en una cama, que si no se te pone morcillona ¡IIIAHAHAHAHA! — Dije riéndome a carcajadas.

Una vez llegamos a la ciudad, nos bajamos del carruaje de princesa y madre mía, qué horterada. Todo lleno de flores, balcones, ventanas, escaparates... Suspiré largo y tendido, haciendo prácticamente una pedorreta. Choto volvió a insistir en buscar el dichoso taller para refugiarnos el tiempo que estuviéramos allí, y que luego me invitaba a comer, dice él notas.

— Todo esto parece muy bonito y perfecto. Pero mi experiencia me dice que en algún lugar hay algo que es totalmente todo lo contrario, así que ponte esas gafas y no pierdas detalle — Dije, finalizando en una pompa con el chicle de fresa, estallando y haciendo su característico ruido, para mirar a Choto de nuevo — Y por mucho que me invites a comer, no vamos a follar ¡IIIAHAHAHAHA! — El chico lo intentaba al menos, pero no iba a ser tan fácil.

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[P.Abs] Unas merecidas vacaciones. - por Shoto Data - 07-07-2024, 09:42 PM
RE: [P.Abs] Unas merecidas vacaciones. - por Erika Storm - 07-07-2024, 11:11 PM
RE: [P.Abs] Unas merecidas vacaciones. - por PX-3 - 10-07-2024, 06:51 PM

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