05-07-2024, 11:32 PM
El ascenso del panda fue recibido inmediatamente por dos golpes de martillo de goma, los cuales emitieron respectivamente un agudo chillido mientras el aire escapaba de sus interiores antes de que estos volvieran a llenarse lentamente. Comprobó con cierta satisfacción que Kisuke había logrado darle esta vez y que Zorak no se había vendido como la vez anterior. De lo contrario se hubiera llevado un buen puñetazo en el proceso. El panda sonrió satisfecho. —Bien. Muy bien camaradas. Creo que esto ha sido todo por hoy. —Anunció el panda, quitándose a golpetazos la tierra del pelaje de los brazos. —Honestamente, necesito una ducha después de esto. No podéis imaginaros lo sucio que puede acabar uno cavando túneles. —Echó una mirada a sus espaldas. El túnel del que había salido había desaparecido y el suelo volvía a estar en perfectas condiciones. Kisuke le ofreció un cigarrillo y el panda lo aceptó y sacó de su bolsillo derecho un mechero, encendiéndoselo y dando una pequeña calada. De su nariz salió una ligera humareda. —Ahora que habéis podido acceder al haki debéis continuar por vuestra cuenta. En seguida os acostumbraréis a él y podréis usarlo al mismo nivel que yo exactamente. En otro momento entrenaremos el haki armadura, el cual sospecho que Kisuke entenderá mejor que este porque es bastante más físico. —Dio otra calada mientras se sacudía la cabeza con la mano, haciendo llover tierra a su alrededor. —Voy a tener que barrer toda la sala honhonhonhon —Dijo sin darle demasiada importancia y se acercó a la ventana a respirar aire fresco. En el horizonte sólo podían verse el paisaje desértico y montañoso del área donde se encontraba la base y un cielo lleno de estrellas que indicaba que se habían entretenido con el entrenamiento hasta el anochecer.
Se terminó el cigarrillo disfrutando del paisaje y apagó los restos contra el muro de piedra exterior a través de la ventana. —Bueno, voy a limpiar esto. Creo que os merecéis un descanso después de tanta meditación. —Anunció el panda mientras se iba a por una escoba y recogedor. Por su parte el entrenamiento había concluido y no había más que añadir ni que hacer por parte de sus alumnos.
Se terminó el cigarrillo disfrutando del paisaje y apagó los restos contra el muro de piedra exterior a través de la ventana. —Bueno, voy a limpiar esto. Creo que os merecéis un descanso después de tanta meditación. —Anunció el panda mientras se iba a por una escoba y recogedor. Por su parte el entrenamiento había concluido y no había más que añadir ni que hacer por parte de sus alumnos.
Resumen
Off
