02-07-2024, 06:55 PM
La luz se hizo de nuevo en cuanto se quitó la venda de los ojos, y vio al mink pnada satisfecho ante él. Parecía que iban a hacer un ejercicio diferente ahora, lo cual era motivante, e implicaba que estaban avanzando bien en su entrenamiento. La clave iba a estar en el movimiento, al parecer, tanto el de Don Bambú
como en el suyo.
Recibió el martillo que le tendió el mink un tanto desconcertado. Intuía de que podía tratarse aquello pero lo lo que no esperaba era que le panda desapareciese bajo el suelo acto seguido haciéndole perder ligeramente el equilibrio y perdiendo el hilo de la concentración de su percepción por unos instantes.
"Mierda, debo ser capaz de mantener mi concentración bajo cualquier circunstancia."
Además de aquella falta de concentración, la sorpresa de que de pudiese hacer un agujero así como si nada en el suelo fue una sorpresa mayúscula, pero Kisuke dedujo en seguida que se trataba de una Akuma no mi, posiblemente alguna de tipo paramecia puesto que no había visto que se transformase en ninguna criatura ni nada por el estilo.
"Céntrate, Kisuke, su habilidad no es lo importante, localízalo, rápido."
Aquello, seguramente, era la parte más complicada de aquel asunto, puesto que implicaba mantener la concentración estando en movimiento, usando la percepción para localizar a alguien que se mueve. Iba a ser un reto interesante. Sin perder el tiempo, vació su mente y se concentró lo más rápido que pudo, hasta que visualizó la silueta distorsionada, más que en las veces anteriores, posiblemente por encontrarse bajo un sólido, del mink que se desplazaba horizontalmente. Justo en ese instante, lo perdió de vista un instante, y cuando lo consiguió ubicar de nuevo, apareció por un agujero a unos siete metros de su posición original antes de "sumergirse" en el suelo.
Kisuke al notarlo intentó abalanzarse sobre él, pero se quedó a dos metros de donde apareció el mink, aquel delay en su percepción cuando el panda cambió de dirección le había pasado factura y no había conseguido llegar a tiempo. Aunque estaba satisfecho de haber podido localizarle más o menos rápido y poder reaccionar antes de que emergiese.
-Menudo susto nos has dado, Bambú-sensei, kuhahahaha. Zorak te apuesto 2000 berries a que el sensei tiene una Akuma no mi del tipo paramecia.
Miró al mink con curiosidad por saber que fruta era la suya en concreto, porque aunque el no estaba interesado en obtener el poder de una fruta, si le resultaban muy curiosas y le gustaba saber sobre ellas, por eso había echado un vistazo a varios libros sobre ellas en Ohara.
-Este ejercicio es más divertido, tenías razón.
Sonrió al mink, le gustaba aquel ejercicio que ya implicaba poner a prueba sus habilidades de una manera más tangible y, además, parecía algo complejo por lo que la emoción del reto le gustaba al antiguo pescador. Esperaba poder alcanzar al panda pronto.
como en el suyo.
Recibió el martillo que le tendió el mink un tanto desconcertado. Intuía de que podía tratarse aquello pero lo lo que no esperaba era que le panda desapareciese bajo el suelo acto seguido haciéndole perder ligeramente el equilibrio y perdiendo el hilo de la concentración de su percepción por unos instantes.
"Mierda, debo ser capaz de mantener mi concentración bajo cualquier circunstancia."
Además de aquella falta de concentración, la sorpresa de que de pudiese hacer un agujero así como si nada en el suelo fue una sorpresa mayúscula, pero Kisuke dedujo en seguida que se trataba de una Akuma no mi, posiblemente alguna de tipo paramecia puesto que no había visto que se transformase en ninguna criatura ni nada por el estilo.
"Céntrate, Kisuke, su habilidad no es lo importante, localízalo, rápido."
Aquello, seguramente, era la parte más complicada de aquel asunto, puesto que implicaba mantener la concentración estando en movimiento, usando la percepción para localizar a alguien que se mueve. Iba a ser un reto interesante. Sin perder el tiempo, vació su mente y se concentró lo más rápido que pudo, hasta que visualizó la silueta distorsionada, más que en las veces anteriores, posiblemente por encontrarse bajo un sólido, del mink que se desplazaba horizontalmente. Justo en ese instante, lo perdió de vista un instante, y cuando lo consiguió ubicar de nuevo, apareció por un agujero a unos siete metros de su posición original antes de "sumergirse" en el suelo.
Kisuke al notarlo intentó abalanzarse sobre él, pero se quedó a dos metros de donde apareció el mink, aquel delay en su percepción cuando el panda cambió de dirección le había pasado factura y no había conseguido llegar a tiempo. Aunque estaba satisfecho de haber podido localizarle más o menos rápido y poder reaccionar antes de que emergiese.
-Menudo susto nos has dado, Bambú-sensei, kuhahahaha. Zorak te apuesto 2000 berries a que el sensei tiene una Akuma no mi del tipo paramecia.
Miró al mink con curiosidad por saber que fruta era la suya en concreto, porque aunque el no estaba interesado en obtener el poder de una fruta, si le resultaban muy curiosas y le gustaba saber sobre ellas, por eso había echado un vistazo a varios libros sobre ellas en Ohara.
-Este ejercicio es más divertido, tenías razón.
Sonrió al mink, le gustaba aquel ejercicio que ya implicaba poner a prueba sus habilidades de una manera más tangible y, además, parecía algo complejo por lo que la emoción del reto le gustaba al antiguo pescador. Esperaba poder alcanzar al panda pronto.
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