+18 Hunter’s Gate – (Evento local) [Presente Absoluto]
#47
OST DE LA ESCENA

     Hunter había interceptado mi ataque con el látigo utilizando su espada, desviándolo. Mi propia arma se me cayó de las manos.
     Estúpida.
     Dos rápidas estocadas atravesaron mi pecho a una velocidad imposible.
     Ridícula.
     Wolf me miró desde la superioridad del vencedor.
     Patética.
     En algún momento, Gin había caído cerca de mí. Pude verlo porque, sin apenas darme cuenta, me encontraba en el suelo apoyada sobre las rodillas y las palmas de las manos. Volví a vomitar sangre, ahora más cantidad. A la vez, mi pecho goteaba desde sus tres hemorragias, cada una naciendo de las tres heridas que lo abrían. 
     ¿Cómo...? ¿Por qué...?
     Porque Hunter tiene razón: no vales para nada.
     Mis pupilas, clavadas en mis dedos teñidos de carmesí, comenzaron a ver estos de forma borrosa. El dolor los estaba humedeciendo. No solo el que me castigaba el pecho, que era tan intenso que me provocaba fuertes náuseas, sino otro tipo de dolor. Uno más profundo, uno que no se ve. El dolor de la derrota, de la humillación. De ver cómo, finalmente, mi pasado me había encontrado, haciéndome caer de rodillas. El Patrón siempre se había jactado de que conseguía lo que quería —incluso a través de otros— y, hasta ahora, me sentía orgullosa de haber sido la persona que había roto sus esquemas. Maldita ilusa. El pasado siempre gana.
     Me mordí el labio inferior, que había comenzado a temblar. El sabor de la sangre resultaba penetrante; el del fracaso, degradante. No pude evitar que las gotas transparentes procedentes de mis ojos cayesen sobre la madera del suelo del galeón, mezclándose con sus hermanas rojas. 
     Pero, a pesar de todo, la furia se abrió paso a través de la decepción, de la vergüenza, al escuchar las palabras de Hunter. ¿Suerte? ¿Cómo se atrevía a mencionar la suerte? ¡Suerte! La suerte solo conforma el privilegio de unos pocos, mientras que otros permanecemos en las tinieblas del infortunio.
     Quise replicar, pero de mi garganta tan solo brotó un gemido de dolor que, por el nuevo alboroto que se estaba generando debido a las nuevas órdenes de Hunter, tan solo escuché yo. Había mandado a un gran grupo de gente a terminar el trabajo, como si no fuésemos dignos de seguir empleando sus propios esfuerzos en nosotros.
     —Puto desgraciado —bufé—, ¡no hemos terminado!
     Mi grito fue más tenue de lo que había pretendido. Apreté los dientes, viendo a duras penas cómo toda esa gente se preparaba para comenzar la cacería. Gruñí como un animal herido.
     Busqué el látigo a tientas, mi preciado látigo, aquel que me regaló Zorak y una de las pocas cosas materiales que me hacían sentir que no era tanta la distancia que nos separaba. No lo encontré. Pero no tenía tiempo que perder, me lanzaría contra toda esa gente a puños si hacía falta. Empleando toda mi concentración y fuerzas, traté de ponerme en pie, separando las manos del suelo. Cuando me incorporé y mi único punto de apoyo fueron las rodillas, me sentí incapaz de continuar ascendiendo. Simplemente, no podía levantarme. La frustración me encajó un nuevo golpe. Grité de pura rabia, no podía estar sucediendo aquello. Pretendí convertir mi cuerpo en la forma híbrida de mi tan familiar buitre blanco, y sentí el cosquilleo en mi piel de las plumas tratando de aparecer, pero tan solo se quedó en eso, en un infructuoso intento. Ni siquiera contaba con las fuerzas necesarias para fundirme con mi naturaleza animal. Volví a gritar. 
     Todo aquel esfuerzo, titánico en mi estado, me obligó a doblarme una vez más, necesitando apoyarme de nuevo con las palmas de las manos en el suelo.
     Comencé a ver mi alrededor como una ensoñación, como si me encontrase dentro de un sueño. De una pesadilla. Caos. Los sonidos me llegaban amortiguados, como si me hallase bajo el agua. Pensar, de pronto, se convirtió en una ardua tarea. Debía proteger a Eaa. Debía...
     Pero había fallado.
     Le había fallado a ella, le había fallado a Peteiro. Le había fallado a aquella niña de catorce años que escapó de las garras del Patrón hacía dieciséis.
     Me fallaron las rodillas, me fallaron las manos. Caí sobre mi propia sangre.


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RE: +18 Hunter’s Gate – (Evento local) [Presente Absoluto] - por Maeve Knox - 26-06-2024, 11:08 AM

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