21-06-2024, 02:28 AM
OST
Tras lo que me pareció una eternidad meditando por fin lo volvía a sentir, esa sensación de ser observado desde algún punto inalcanzable para mí, estaba aquí en alguna parte acechándome, esta vez estaba preparado para enfrentarla aun sin tener un plan en mente, la sensación homicida se hacía cada vez más grande y el entorno onírico de mis recuerdos cada vez más oscuro, pude escuchar a mi espalda el jadeo de un perro y supe que estaba detrás de mí.
Gire mi cuerpo y busque su mirada, la bestia me devolvía la mirada mientras volvía a rodearme lentamente sin perderme de vista ni yo a ella, el miedo seguía presente en mi interior y mi respiración era pesada, la tenía frente a mí y ahora no se me ocurría que hacer para enfrentarla, la bestia se lanzó contra mí y apenas pude esquivarla lo justo para que pasara de largo, el monstruo hablo tras de mí.
La bestia carcajeó mientras volvía a rondar a mi alrededor mientras mostraba esa monstruosa dentadura, esta vez alcé mi guardia mientras le sostenía firmemente la mirada, cosa que hizo que la bestia volviera a estallar en carcajadas. Me lancé casi sin pensar hacia ella con las fauces abiertas, la bestia por su parte hizo lo mismo, pero ella fue más rápida, había conseguido impactar su mordida en mi costado y no lo soltaba por más que yo gritara y pataleara.
Entre los gruñidos de la bestia y mis gritos pude escuchar un susurro, casi inaudible, la bestia me lanzó hacia su derecha y aulló fuertemente como si fuera un grito de euforia, al caer pude escuchar mejor ese susurro, el cual se escuchaba cada vez más fuerte. Comencé a levantarme como buenamente pude, cuando logré levantarme noté una mano en mi hombro derecho volteé rápido pero no había nadie allí.
Mientras estaba confuso por lo sucedido la bestia volvió a lanzarse hacia mí, cuando me di cuenta la bestia cerraba sus fauces sobre mi cuello y fue entonces cuando el susurro comenzó a tomar fuerza, la voz de Vander se abrió paso en mi mente, recordando la última charla que tuvimos antes de que falleciera.
"El odio es un lugar, donde va un hombre que no puede soportar la tristeza"
Esta cosa era la representación de mi odio, mi monstruo interior, al que había recurrido al no ser capaz de soportar y aceptar las muertes de mis compañeros y la traición de Ridel, mientras las fauces de la bestia tomaban contacto conmigo y apretaban, la abracé, comenzaba a entender el significado de las palabras de Nilats, "Domar" tu monstruo interior, la bestia se separó con un aullido de dolor, su fiera mirada se posó sobre la mía completamente confusa al no entender que hirió y comenzó a reír mientras se marchaba y decía unas últimas palabras antes de que volviera a la realidad.
"Serás tragado por mí... En ese momento, nadie podrá interponerse en nuestro camino... En un éxtasis de oído y sangre, te lo arrebataré todo y estaremos juntos de nuevo... Pero por ahora obedeceré, conservaré mis fuerzas en la oscuridad... dentro de nosotros..."
Abrí los ojos dándome cuenta de que estaba dentro del torreón y Nilats estaba a mi lado con cara de preocupación mientras hablaba por den den mushi, no podía escuchar que es lo que decía, todo se volvía oscuro, lo último que llegué a ver fueron un par de personas acercándose con una camilla y caí dormido por el cansancio de la experiencia.
Tras lo que me pareció una eternidad meditando por fin lo volvía a sentir, esa sensación de ser observado desde algún punto inalcanzable para mí, estaba aquí en alguna parte acechándome, esta vez estaba preparado para enfrentarla aun sin tener un plan en mente, la sensación homicida se hacía cada vez más grande y el entorno onírico de mis recuerdos cada vez más oscuro, pude escuchar a mi espalda el jadeo de un perro y supe que estaba detrás de mí.
Gire mi cuerpo y busque su mirada, la bestia me devolvía la mirada mientras volvía a rodearme lentamente sin perderme de vista ni yo a ella, el miedo seguía presente en mi interior y mi respiración era pesada, la tenía frente a mí y ahora no se me ocurría que hacer para enfrentarla, la bestia se lanzó contra mí y apenas pude esquivarla lo justo para que pasara de largo, el monstruo hablo tras de mí.
La bestia carcajeó mientras volvía a rondar a mi alrededor mientras mostraba esa monstruosa dentadura, esta vez alcé mi guardia mientras le sostenía firmemente la mirada, cosa que hizo que la bestia volviera a estallar en carcajadas. Me lancé casi sin pensar hacia ella con las fauces abiertas, la bestia por su parte hizo lo mismo, pero ella fue más rápida, había conseguido impactar su mordida en mi costado y no lo soltaba por más que yo gritara y pataleara.
Entre los gruñidos de la bestia y mis gritos pude escuchar un susurro, casi inaudible, la bestia me lanzó hacia su derecha y aulló fuertemente como si fuera un grito de euforia, al caer pude escuchar mejor ese susurro, el cual se escuchaba cada vez más fuerte. Comencé a levantarme como buenamente pude, cuando logré levantarme noté una mano en mi hombro derecho volteé rápido pero no había nadie allí.
Mientras estaba confuso por lo sucedido la bestia volvió a lanzarse hacia mí, cuando me di cuenta la bestia cerraba sus fauces sobre mi cuello y fue entonces cuando el susurro comenzó a tomar fuerza, la voz de Vander se abrió paso en mi mente, recordando la última charla que tuvimos antes de que falleciera.
"El odio es un lugar, donde va un hombre que no puede soportar la tristeza"
Esta cosa era la representación de mi odio, mi monstruo interior, al que había recurrido al no ser capaz de soportar y aceptar las muertes de mis compañeros y la traición de Ridel, mientras las fauces de la bestia tomaban contacto conmigo y apretaban, la abracé, comenzaba a entender el significado de las palabras de Nilats, "Domar" tu monstruo interior, la bestia se separó con un aullido de dolor, su fiera mirada se posó sobre la mía completamente confusa al no entender que hirió y comenzó a reír mientras se marchaba y decía unas últimas palabras antes de que volviera a la realidad.
"Serás tragado por mí... En ese momento, nadie podrá interponerse en nuestro camino... En un éxtasis de oído y sangre, te lo arrebataré todo y estaremos juntos de nuevo... Pero por ahora obedeceré, conservaré mis fuerzas en la oscuridad... dentro de nosotros..."
Abrí los ojos dándome cuenta de que estaba dentro del torreón y Nilats estaba a mi lado con cara de preocupación mientras hablaba por den den mushi, no podía escuchar que es lo que decía, todo se volvía oscuro, lo último que llegué a ver fueron un par de personas acercándose con una camilla y caí dormido por el cansancio de la experiencia.
