02-06-2024, 02:37 PM
El músico de los Shogun Gari salía de su residencia con la pura intención de entrenar. Todo lo que había vivido en Skypiea le había demostrado cuán verde seguía en cuanto al nivel de fuerza y poder que exigía, y seguiría exigiendo, la aterradora Grand Line. Yojimbo... Sohem... Zarutsuki... Allí había conocido a verdaderos monstruos que, de llegar a enfrentarse a alguno de ellos acabaría en el peor de los escenarios posibles. Menos mal que sabía que el capitán de los Alas Negras era pana. Con el fin de fortalecerse decidió ir al bosque que rodeaba a la ciudad dorada, concretamente a la zona que se encontraba al otro lado del río. Igual allí encontraba a alguna bestia con la que se podía batir o algo así.
A pesar de haber salido con el fin de entrenar su cuerpo, Garnet se había vestido con una camiseta de color roja con una estrella amarilla en el centro. La camiseta llevaba las mangas arrancadas -como era ya habitual en su vestuario-, tenía un escote de pico y la parte inferior de la prenda estaba hecha un nudo, de forma que se podía ver sus abdominales, como si fuera un top. En cuanto a sus pantalones, portaba una mallas traslucidas que dejaban ver un tanga de rayas naranjas, negras y blancas, como si de un tigre se tratara.- Tch, se supone que estamos en invierno, ¿cómo hace tanta calufa?- Garnet soportaba bien el calor realmente, pero si tenía la oportunidad de desnudarse, ciertamente no la iba a dejar pasar. Es por eso que, estando frente al río, se arrancó de cuajo la ropa -con cuidado de no tirar su laúd y zurrón,colgados en sus hombros- Quedándose tan solo en tanga. Poco duró.
Usando su dial de nubes, hasta cinco veces, y realizando 5 saltos de unos 6 metros, el pirata cruzó el río exitosamente. Iba camino a adentrarse al bosque a ver con que animal, bestia y monstruo se podía encontrar para medir su fuerza pero, justamente casi a la entrada del mismo, apoyado en un árbol pudo ver algo, o mejor dicho alguien, por su rabillo del ojo. Alguien que le era muy familiar. Lentamente giró su cabeza hacia allí cuando vio esa carita angelical y ese cuerpo de escándalo que le había traído loco días atrás y que le despertaba sus instintos más primitivos. Por un par de segundos se quedó con los ojos abiertos, embobado.- Iki...-. Cuando se acordó del húmedo beso con el que habían sellado su cita, y vio que estaba descamisada, enseñando un sugerente sujetador de color rojo con un corazón en el centro -a parte de sus mamellas- Garnet explotó. Sus ojos se volvieron corazones y sacó la lengua de forma lasciva mientras su baba descendía de la misma.- RAMIII??- Había perdido los papeles. Sentía como si su tanga podía estallar en cualquier momento debido a la presión que ejercía el mini Garnet - gracias a Zarutsuki que no estaba bien bien dotado-. Pero tenía que concentrarse, no era eso a lo que había salido de casa. Agitó su cabeza rápidamente, de lado a lado, y se dió dos palmadas en sus mejillas, miradola ahora con seriedad, ¿qué hacía ella ahí y ASÍ? - Ejem, perdón se me ha ido la perola... ¿Es o no es?- Poso su mirada en esa maldita cara que se le hacía irresistible.-¿Por qué tenía que ser una marine?- Se preguntaba Garnet, apartando su mirada momentáneamente de ella, aunque sabía en el fondo que era justamente ese olor a peligro lo que le ponía verdaderamente.- Hace un calor que...- Dirigió sus pupilas, entonces, en los exuberantes e inconmensurables senos de la pelirroja.- Tetorras, ¿es o no es?- Efectivamente, estaba empezando a hacer más calor de lo normal.
A pesar de haber salido con el fin de entrenar su cuerpo, Garnet se había vestido con una camiseta de color roja con una estrella amarilla en el centro. La camiseta llevaba las mangas arrancadas -como era ya habitual en su vestuario-, tenía un escote de pico y la parte inferior de la prenda estaba hecha un nudo, de forma que se podía ver sus abdominales, como si fuera un top. En cuanto a sus pantalones, portaba una mallas traslucidas que dejaban ver un tanga de rayas naranjas, negras y blancas, como si de un tigre se tratara.- Tch, se supone que estamos en invierno, ¿cómo hace tanta calufa?- Garnet soportaba bien el calor realmente, pero si tenía la oportunidad de desnudarse, ciertamente no la iba a dejar pasar. Es por eso que, estando frente al río, se arrancó de cuajo la ropa -con cuidado de no tirar su laúd y zurrón,colgados en sus hombros- Quedándose tan solo en tanga. Poco duró.
Usando su dial de nubes, hasta cinco veces, y realizando 5 saltos de unos 6 metros, el pirata cruzó el río exitosamente. Iba camino a adentrarse al bosque a ver con que animal, bestia y monstruo se podía encontrar para medir su fuerza pero, justamente casi a la entrada del mismo, apoyado en un árbol pudo ver algo, o mejor dicho alguien, por su rabillo del ojo. Alguien que le era muy familiar. Lentamente giró su cabeza hacia allí cuando vio esa carita angelical y ese cuerpo de escándalo que le había traído loco días atrás y que le despertaba sus instintos más primitivos. Por un par de segundos se quedó con los ojos abiertos, embobado.- Iki...-. Cuando se acordó del húmedo beso con el que habían sellado su cita, y vio que estaba descamisada, enseñando un sugerente sujetador de color rojo con un corazón en el centro -a parte de sus mamellas- Garnet explotó. Sus ojos se volvieron corazones y sacó la lengua de forma lasciva mientras su baba descendía de la misma.- RAMIII??- Había perdido los papeles. Sentía como si su tanga podía estallar en cualquier momento debido a la presión que ejercía el mini Garnet - gracias a Zarutsuki que no estaba bien bien dotado-. Pero tenía que concentrarse, no era eso a lo que había salido de casa. Agitó su cabeza rápidamente, de lado a lado, y se dió dos palmadas en sus mejillas, miradola ahora con seriedad, ¿qué hacía ella ahí y ASÍ? - Ejem, perdón se me ha ido la perola... ¿Es o no es?- Poso su mirada en esa maldita cara que se le hacía irresistible.-¿Por qué tenía que ser una marine?- Se preguntaba Garnet, apartando su mirada momentáneamente de ella, aunque sabía en el fondo que era justamente ese olor a peligro lo que le ponía verdaderamente.- Hace un calor que...- Dirigió sus pupilas, entonces, en los exuberantes e inconmensurables senos de la pelirroja.- Tetorras, ¿es o no es?- Efectivamente, estaba empezando a hacer más calor de lo normal.
KARMAS
INVENTARIO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
