27-08-2023, 03:51 PM
(Última modificación: 27-08-2023, 03:51 PM por Triana Tempesta.)
Era consciente de que no estaba siendo demasiado discreta, pero no me importaba. A estas alturas, sobre todo debido a la cantidad de alcohol que había estado ingiriendo las últimas horas, ya era difícil que algo pudiese importarme. El tipo se percató de que le estaba observando y me hizo un gesto para que me sentase en su mesa, en la silla que se encontraba junto a él. No sabía si se estaría confundiendo conmigo, pero salvó la situación ofreciéndome verbalmente que charlásemos. Por lo visto, estaba acostumbrado a llamar la atención, no le quedaba otra con ese aspecto tan peculiar. Tal vez en ciudades más grandes o en otros lugares pudiese pasar desapercibido, pero los habitantes de esta isla y los de otras más pequeñas no veían todos los días seres con sus características.
Apuré el último trago de la copa, la dejé en la barra y le hice un gesto a la mujer de la barra para que me sirviese otra en mi nuevo asiento. Me puse en pie y me aproximé al chico de los cuernos para sentarme a su lado de brazos cruzados y con el puro entre los dedos de mi mano derecha. Me extrañaba que se hubiese mostrado tan dispuesto a hablar con una desconocida, yo no lo habría hecho, pero, ahora que lo pensaba, esa actitud podía formar parte del carácter amistoso que había sacado a relucir al entrar a la taberna. Se presentó y supuse que lo correcto sería hacer lo propio, especialmente después de haberme quedado mirando como una vieja cotilla y haberme acoplado en su mesa tan solo para satisfacer mi curiosidad.
—Yo me llamo Triana. Siento la indiscreción, pero nunca había visto a nadie tan alto. Ni con cuernos —maticé casi olvidando lo más llamativo. Estaba claro que lo más extraño eran sus cuernos, no sabía que podían existir humanos con cuernos, pero no podía evitar fijarme en su altura, que sería más del doble que la mía. ¿Por qué sería así? Bueno, ahora que lo tenía delante no iba a desaprovechar la oportunidad de preguntarle. —Perdona mi pregunta pero, ¿eres humano?
Sabía que existían razas de todo tipo y de lo más variopintas, aunque no había viajado lo suficiente como para poder haber visto en persona ninguna de ellas. También podía ser que me la estuviese jugando y tan solo se tratase de un pirado con cuernos de juguete, pero ya solo por su tamaño se merecía mi atención. En ese momento, la tabernera se acercó a nuestra mesa para servirme otra copa de vino, probablemente la sexta o la séptima, ya había perdido la cuenta. Al principio había notado el mal sabor de aquella bebida de calidad dudosa, aunque ya no era capaz de distinguirlo y me había acostumbrado a beberlo como si de agua se tratase. Pese a ello, esperé a que me contestase antes de dar un trago.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
