28-04-2024, 05:52 PM
Como no podía de otra forma, Sasha se tomó el intento de asesinato de Sohem de las peor de las maneras. Garnet pudo ver como su rostro se volvía blanco al presenciar aquello siendo, después del grito del músico, cuando la semioni comenzó a gritarle, intentado hacer que entrara en razón, y que no llegara a realizar lo que todos nos temíamos que podía suceder. En uno de sus gritos, y cuando el músico se había girado para mirar al resto de sus amigos y compañeros, Sasha procedió a bajar las escaleras, mientras seguía suplicándole al que consideraba su amigo que parara. Ver a la adolescente así, hacía que el alma y el corazón de Garnet se rompiera a pedazos, al mismo tiempo que un ferviente fuego se encendía.- Sohem...- Gruñía el pelirrojo, en voz baja, al ver como, por su culpa, estaba dañando, tanto los sentimientos de Sasha, como su confianza en él. Quería pensar que se lo iba a hacer pagar y que le iba a dar una buena reprimenda por ello... Pero no era tan fácil, aún menos después de ver el despliegue de poder del que había hecho gala momentos antes. Internamente, la ira y el miedo se peleaban entre sí para ver que acción tomar contra el enmascarado. Pero no había tiempo para eso ahora, pues había algo mucho más importante ahora.
Con las piernas temblorosas, siguió el camino, escaleras abajo, que había seguido la semioni. Debía estar destrozada, y al igual que ella había estado para él cuando le había dado una buena bajona, ahora era su turno de apoyarla, como su hermano mayor. De su mente, se desvanecieron las ideas sobre si darle una paliza o no a Sohem, para centrarse exclusivamente en la semioni. Eso hasta que, en las mismas escaleras, vio como, una figura que se le hacía similar, caminaba en sentido opuesto al del músico, ascendiendo por los escalones de las gradas. Era la mujer que había visto anteriormente en las pruebas por equipos, aquella de cabellos morados y traje verde. Su bello rostro y el contorno de su cuerpo parecían haber sido sacados de otro mundo, como si no pertenecieran al mundo terrenal de los mortales. Esto hizo que, momentáneamente, Garnet desviara la atención de su objetivo, tornándose sus ojos en corazones y empezando a babear lascivamente por ella. Iba a decirle algo, alguno de sus muchos perversos comentarios, pero los gritos de su hermanita los sacaron de su espiral de marranería, adoptando, nuevamente, una expresión más seria, y meneando su cabeza de izquierda y derecha rápidamente, hasta que se detuvo y siguió dirigiéndose hacia Sasha.- Relaja, Garnet, relaja, joder... Primero Ikirami, luego Triana, y ahora esta pibita... Es esto el Domingo de Domingas, ¿o qué?- Reflexionaba el músico mientras seguía bajando los escalones.
Cuando por fin llegó hasta la semioni, se colocó a su derecha, viendo como uno de los Custodios les impedía su paso hacia la arena. Podía observar la escena que se estaba dando en la arena de más cerca, dando lugar a una imagen mucho más impactante y cruda que de lo que se podía ver desde arriba. Era desalentador ver a Yojimbo así. Pero entonces miró hacia arriba, observando el rostro de Sasha, y aquello si que era desalentador. Garnet posó su zurda en su gemelo derecho, dándole una serie de toques, como queriendo decirle que todo iba a ir bien. Peor en ese momento, Sasha lo que necesitaba es que el enmascarado detuviera su kanabo. De este modo, sólo había una cosa que podía hacer en ese momento. Ayudar a su compitruena, ayudar a que su voz llegara a su amigo. Garnet cogió aire, el máximo pudo, y puso sus manos, izquierda y derecha, alrededor de su boca, para proyectar mejor lo que tenía que decir.
¡SOHEEEM! ¡PARA ESTA MIERDA DE UNA VEZ!- Gritó, lo más rápido y claro posible, y rasgando lo máximo que podía su voz, cogiendo aire nuevamente.- ¡PARA DE HACERLE MÁS DAÑO A SASHA, ES O NO ES!- No sabía hasta que punto serviría todo eso, seguramente no serviría de nada. Pero, aunque Garnet diera por perdido al enmascarado, no quería que Sasha lo supiera, o al menos no en ese momento. El bienestar de la semioni era lo que verdaderamente importaba en ese momento.
Con las piernas temblorosas, siguió el camino, escaleras abajo, que había seguido la semioni. Debía estar destrozada, y al igual que ella había estado para él cuando le había dado una buena bajona, ahora era su turno de apoyarla, como su hermano mayor. De su mente, se desvanecieron las ideas sobre si darle una paliza o no a Sohem, para centrarse exclusivamente en la semioni. Eso hasta que, en las mismas escaleras, vio como, una figura que se le hacía similar, caminaba en sentido opuesto al del músico, ascendiendo por los escalones de las gradas. Era la mujer que había visto anteriormente en las pruebas por equipos, aquella de cabellos morados y traje verde. Su bello rostro y el contorno de su cuerpo parecían haber sido sacados de otro mundo, como si no pertenecieran al mundo terrenal de los mortales. Esto hizo que, momentáneamente, Garnet desviara la atención de su objetivo, tornándose sus ojos en corazones y empezando a babear lascivamente por ella. Iba a decirle algo, alguno de sus muchos perversos comentarios, pero los gritos de su hermanita los sacaron de su espiral de marranería, adoptando, nuevamente, una expresión más seria, y meneando su cabeza de izquierda y derecha rápidamente, hasta que se detuvo y siguió dirigiéndose hacia Sasha.- Relaja, Garnet, relaja, joder... Primero Ikirami, luego Triana, y ahora esta pibita... Es esto el Domingo de Domingas, ¿o qué?- Reflexionaba el músico mientras seguía bajando los escalones.
Cuando por fin llegó hasta la semioni, se colocó a su derecha, viendo como uno de los Custodios les impedía su paso hacia la arena. Podía observar la escena que se estaba dando en la arena de más cerca, dando lugar a una imagen mucho más impactante y cruda que de lo que se podía ver desde arriba. Era desalentador ver a Yojimbo así. Pero entonces miró hacia arriba, observando el rostro de Sasha, y aquello si que era desalentador. Garnet posó su zurda en su gemelo derecho, dándole una serie de toques, como queriendo decirle que todo iba a ir bien. Peor en ese momento, Sasha lo que necesitaba es que el enmascarado detuviera su kanabo. De este modo, sólo había una cosa que podía hacer en ese momento. Ayudar a su compitruena, ayudar a que su voz llegara a su amigo. Garnet cogió aire, el máximo pudo, y puso sus manos, izquierda y derecha, alrededor de su boca, para proyectar mejor lo que tenía que decir.
¡SOHEEEM! ¡PARA ESTA MIERDA DE UNA VEZ!- Gritó, lo más rápido y claro posible, y rasgando lo máximo que podía su voz, cogiendo aire nuevamente.- ¡PARA DE HACERLE MÁS DAÑO A SASHA, ES O NO ES!- No sabía hasta que punto serviría todo eso, seguramente no serviría de nada. Pero, aunque Garnet diera por perdido al enmascarado, no quería que Sasha lo supiera, o al menos no en ese momento. El bienestar de la semioni era lo que verdaderamente importaba en ese momento.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
