[EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas
#15
Al parecer mi intervención puso nervioso al marine, tras presentarme resultó imposible pasar por alto el rosado tono que sus mejillas ganaron, y para cuando empecé a hablarle de la grandota de Karlglass me fijé en que su mirada se había perdido en mi pecho, bien, eso significaba dos cosas, la primera era que el marine sería relativamente fácil de manipular si jugaba bien mis cartas, y la segunda -y más importante para mí-, aún era capaz de seducir a los hombres, un más que agradable remonte a mi autoestima, que andaba de capa caída desde que desembarcamos en la isla del cielo. Se presentó como Joe, comodoro, recordaría ese nombre, por las palabras de Karl parecía ser su superior, aunque no conocía los rangos militares como para saber a ciencia cierta si era, o no, el cabecilla de la agrupación de marines que había en la isla, mi información al respecto venía toda de la mujer del pollo cósmico, y no era ni mucha ni especialmente útil. Con dicha persona en mente llegó un comentario que intentó ser gracioso... sin mucho éxito, me reí suavemente, por cortesía, — Fijijiji, muy ocurrente. — añadí, viendo una oportunidad que no podía desaprovechar. — Hablando también del tamaño de Karlglass, ¿Cómo es que es así de grande? ¿Y ese cuerno que tiene? — incliné mi cuerpo en su dirección con cada pregunta, no demasiado, no quería acercarme demasiado para no invadir su espacio personal, solo que el detalle de mi cercanía fuera lo suficientemente notorio como para llamar su atención.
 
Señaló entonces mi uniforme, la genial idea de Sohem a la que solo yo parecía tener que atenerme, si Viktor se libraba y podía llevar su ropa extraña, ¿Yo por qué tenía que llevar ese mono verde? Por su culpa creí ser reconocida, pero solo mencionó que le recordaba al de mi jefe, en ese momento barajé la opción de decirle que había un motivo para que le resultase familiar, pero no llegué a una conclusión antes de que me ofreciera de su comida, sonreí de nuevo y negué suavemente con la cabeza, — Es muy amable de su parte, pero, aunque me encantaría compartir comida con usted me temo que tendremos que dejarlo para otra ocasión. — di un pequeño mordisco a mi sándwich y proseguí, — Con esto estoy más que servida hasta dentro de un buen rato. — proseguí con la comida y me detuve ante la última pregunta que me hizo el marine, — ¿Qué hago? Está claro que Sohem no le es ajeno, ¿Serán aliados o enemigos? — tragué lentamente y me giré de nuevo hacia él para mirarlo a los ojos de la forma más inocente que pude, llenando -o intentándolo- mi mirada del brillo típico de los niños pequeños para comenzar a explicarme, — Pues actualmente ayudo a un tal Sohem, por tu descripción anterior doy por hecho que lo conoces, trabajo para él. Y he acabado en estos juegos... Pues por el mismo motivo, por trabajar para él. — explicándolo de esa manera intentaba ganarme su simpatía, si eran enemigos sabría que no era alguien importante para él, solo una empleada, y si eran aliados me consideraría una también, por estar afiliada con el enmascarado.
 
Al responder me relajé de nuevo, destensando mis hombros y volviendo a reposar mi espalda, que por la tensión de su pregunta se había erguido, haciéndome tener una postura rígida mientras respondía, por suerte todo eso había pasado y podía centrarme en él de nuevo, y en la información que pudiera sacarle, pero me interrumpió una marine que poco tardé en reconocer, había participado en la misma prueba que yo, y dadas las vagas descripciones de Karl durante la primera parte de los juegos debía ser su compañera, pelirroja y guapa, no había muchas más personas que cumplieran ambos requisitos, y ahora que lo pensaba al presentar a sus compañeros de gremio mencionó a un espadachín pelirrojo, fácil de ubicar, una mujer con mucho pecho, debía ser la que tenía delante, y otro hombre con, también, mucho pecho... Me fijé entonces en que el comodoro efectivamente tenía unos más que prominentes pectorales, — ¿Se referiría Karl de él al decir eso? —. Nada más llegar la pelirroja imploró por la compañía de Joe, asegurando que tenía que hablar de algo urgente con él, acto seguido me miró y se presentó con prisas como Ikirami, teniente, de nuevo, no reconocía el valor de su título, pero por como hablaba con el marine supuse que también era su subordinada, igual que Karlglass. Devolví el saludo antes de que pudiera dar media vuelta e irse, — Un placer, teniente, espero que no le haya molestado que pasase tiempo con el comodoro. — de nuevo me incliné sobre él para rodear su brazo izquierdo con el mío derecho, — Solo estábamos conociéndonos, pero si tienen asuntos que tratar... — solté el brazo del marine y me puse en pie dando un ligero saltito, ofreciendo mi asiento a la recién llegada, — Supongo que lo mejor sería que me marchase, no me gustaría interponerme en el trabajo tan importante que hacen, protegiendo a gente indefensa, como yo, de malvados piratas. — todo en mi pequeño discurso intentaba ablandar el corazón del marine, para, con un poco de suerte, permitirme escuchar su conversación, la información era valiosa, y si venía de un sitio como la marina debía ser, no solo valiosa, útil para Magna.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - por Chloe Dendro - 20-03-2024, 01:10 AM

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