El combate empezó de manera muy confusa.
Parece ser que el grito de Karlglass sobre los pechos de su compañera afectó a su rival, Garnet, pues parece ser que se distrajo y eso le abrió una ventana a Karl para poder golpear transformado en su forma completa, propinándole una buena toña que el pirata no vio venir - ¡Bien, Karl! - Pensé mientras apretaba con fuerza el palo de la brocheta y esbozaba una pequeña sonrisa. Pero el gatito no tardó en responder, y en un ágil movimiento le devolvió el golpe - Un momento, ¿eso es un Soru? - Pensé bastante confuso - No... no es un Soru, es más lento, pero es parecido - Respiré aliviado, pues el pensar que un pirata pudiera hacer una técnica como el Soru supondría un problema. Tras esto, Karl estaba afectada, pues incluso perdió su transformación de Zoan, pero pudo recuperarse y alzar el vuelo de nuevo, manteniendo la distancia con Garnet. Pero de poco sirvió, pues el gatito se alzó pegando un salto y alcanzando de nuevo a mi compañera, propinándole otro terrible golpe que no pudo esquivar incluso transformada - ¡Mierda, vamos Karl, espabila, contraataca! - Pensé apretando de nuevo el puño. La situación parecía desfavorable para ella, y eso no me gustaba nada en absoluto, aún quedaba combate, y cualquier cosa podría pasar. No quería perder de vista el combate, sobre todo como se movía el pirata y qué trucos usaba.
Estaba atento al espectáculo, pegándole un bocado a la brocheta cuando, de repente, una persona pasó delante de mí, y a su vez, su voz amable y dulce interrumpió mis pensamientos, alegando que íbamos a apoyar al mismo participante. Se sentó a mi lado y me giré para ver quién era, y para mi sorpresa, era aquella mujer que vi en una de las casillas, la que participó en la prueba de precisión. Al tenerla a mi lado pude fijarme mejor. Una mujer más bajita que yo, pero increíblemente guapa y bella, y, porque no decirlo, con un gran pecho, el cual tenía un botón desabrochado y podía verse su escote. Se presentó como Chloe. Me ruboricé, pues se lo miré totalmente de manera indirecta, y para colmo se giró sonriéndome para comentar que era compañera de equipo de Karl, el cual le pareció algo ingenua. No sé si me pilló mirándola o que, pero mi acto reflejo fue alzar los ojos y mirar los suyos - ¡Encantado, Chloe! Soy Joe, comodoro de Marina - Dije algo nervioso y mirando a la arena de nuevo - Sí, es muy ingenua, pero tiene un gran corazón... - Volví a mirarla - ¡Y no lo digo por la estatura que tiene, hmmfefe! - Finalicé con una risa nasal, intentando arreglar aquella situación.
Me di cuenta de que la ropa que llevaba me era familiar, bastante además - Lo que llevas puesto de ropa me recuerda a cierto enmascarado que se calienta fácilmente - Dije de manera jocosa y aposta - Discúlpame, tonterías mías - Con esto, moví la bolsa de papel en la que tenía las brochetas para que pudiera verla - Si te apetece algo más que tu sandwich, aquí tengo de sobra: Brochetas, vegetales, de carne y una mixta, todo con productos de esta isla - Le ofrecí con una sonrisa. Desconocía totalmente a que se dedicaba esta bella mujer, pues nunca había oído nada de ella, así que mirando de nuevo a la arena me decidí - ¿Y a que se dedica usted, Chloe? - Pregunté amablemente, sin ser descortés por si podría molestarla - Y porque no, ¿Cómo ha acabado participando en unos juegos como estos? - Tenía realmente curiosidad, puesto que aquí, en su gran mayoría, había piratas con grandes recompensas, y quien no me dice a mí que Chloe pudiera ser una de ellas, solo que lo desconocía totalmente. Podría haber evitado el dato de Comodoro de la Marina, pero el uniforme es el uniforme, no puedo ocultarlo.
Al igual que hizo ella, me dejé echar hacia atrás, apoyando mi espalda en el asiento, mirando la pelea y esperando su respuesta.
Parece ser que el grito de Karlglass sobre los pechos de su compañera afectó a su rival, Garnet, pues parece ser que se distrajo y eso le abrió una ventana a Karl para poder golpear transformado en su forma completa, propinándole una buena toña que el pirata no vio venir - ¡Bien, Karl! - Pensé mientras apretaba con fuerza el palo de la brocheta y esbozaba una pequeña sonrisa. Pero el gatito no tardó en responder, y en un ágil movimiento le devolvió el golpe - Un momento, ¿eso es un Soru? - Pensé bastante confuso - No... no es un Soru, es más lento, pero es parecido - Respiré aliviado, pues el pensar que un pirata pudiera hacer una técnica como el Soru supondría un problema. Tras esto, Karl estaba afectada, pues incluso perdió su transformación de Zoan, pero pudo recuperarse y alzar el vuelo de nuevo, manteniendo la distancia con Garnet. Pero de poco sirvió, pues el gatito se alzó pegando un salto y alcanzando de nuevo a mi compañera, propinándole otro terrible golpe que no pudo esquivar incluso transformada - ¡Mierda, vamos Karl, espabila, contraataca! - Pensé apretando de nuevo el puño. La situación parecía desfavorable para ella, y eso no me gustaba nada en absoluto, aún quedaba combate, y cualquier cosa podría pasar. No quería perder de vista el combate, sobre todo como se movía el pirata y qué trucos usaba.
Estaba atento al espectáculo, pegándole un bocado a la brocheta cuando, de repente, una persona pasó delante de mí, y a su vez, su voz amable y dulce interrumpió mis pensamientos, alegando que íbamos a apoyar al mismo participante. Se sentó a mi lado y me giré para ver quién era, y para mi sorpresa, era aquella mujer que vi en una de las casillas, la que participó en la prueba de precisión. Al tenerla a mi lado pude fijarme mejor. Una mujer más bajita que yo, pero increíblemente guapa y bella, y, porque no decirlo, con un gran pecho, el cual tenía un botón desabrochado y podía verse su escote. Se presentó como Chloe. Me ruboricé, pues se lo miré totalmente de manera indirecta, y para colmo se giró sonriéndome para comentar que era compañera de equipo de Karl, el cual le pareció algo ingenua. No sé si me pilló mirándola o que, pero mi acto reflejo fue alzar los ojos y mirar los suyos - ¡Encantado, Chloe! Soy Joe, comodoro de Marina - Dije algo nervioso y mirando a la arena de nuevo - Sí, es muy ingenua, pero tiene un gran corazón... - Volví a mirarla - ¡Y no lo digo por la estatura que tiene, hmmfefe! - Finalicé con una risa nasal, intentando arreglar aquella situación.
Me di cuenta de que la ropa que llevaba me era familiar, bastante además - Lo que llevas puesto de ropa me recuerda a cierto enmascarado que se calienta fácilmente - Dije de manera jocosa y aposta - Discúlpame, tonterías mías - Con esto, moví la bolsa de papel en la que tenía las brochetas para que pudiera verla - Si te apetece algo más que tu sandwich, aquí tengo de sobra: Brochetas, vegetales, de carne y una mixta, todo con productos de esta isla - Le ofrecí con una sonrisa. Desconocía totalmente a que se dedicaba esta bella mujer, pues nunca había oído nada de ella, así que mirando de nuevo a la arena me decidí - ¿Y a que se dedica usted, Chloe? - Pregunté amablemente, sin ser descortés por si podría molestarla - Y porque no, ¿Cómo ha acabado participando en unos juegos como estos? - Tenía realmente curiosidad, puesto que aquí, en su gran mayoría, había piratas con grandes recompensas, y quien no me dice a mí que Chloe pudiera ser una de ellas, solo que lo desconocía totalmente. Podría haber evitado el dato de Comodoro de la Marina, pero el uniforme es el uniforme, no puedo ocultarlo.
Al igual que hizo ella, me dejé echar hacia atrás, apoyando mi espalda en el asiento, mirando la pelea y esperando su respuesta.
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