18-03-2024, 01:06 AM
La multitud no cabía en sí misma con el espectáculo que estaban presenciando. Sus gritos a los combatientes ensordecían cualquier conversación que no se tuviera con la persona que estuviera inmediatamente al lado. Y no era para menos, porque Karlglass había demostrado tener más fuerza que un Custodio. Aquellas personas eran conscientes de lo que los guardianes del Emperador eran capaces y no debía de ser ocurrencia común el poder ver pelear a una persona que pudiera alzarse hasta su misma altura. Además, Garnet había dado buen espectáculo con su música.
Por un momento creyó tener alucinaciones. Lo que en un principio iba a ser un victorioso Garnet con un primer golpe se convirtió en una llameante Karlglass embistiendo con brutalidad a su oponente aprovechando su mayor debilidad: Las cacerolas de una señora que el panda no conocía de nada. Que Garnet recibiera aquel ataque con tanta facilidad le hizo levantar una ceja, pero en última instancia lo dejó pasar por el respeto que le tenía. El tigre respondió al impacto de Karlglass con asombrosa velocidad propinándole un puñetazo ascendente. El combate se ponía interesante por momentos, más aún con la información que le estaba dando Sasha sobre la fuerza real de Garnet. Al parecer le había plantado cara a Finn con su agilidad, sugiriendo que fuera tal vez incluso más rápido que él. Recordó a Finn en los Cabos Gemelos. Era un psicópata hijo de puta, pero era increíblemente rápido y el panda era incapaz de percibir nada de lo que él hacía, ya no digamos moverse de manera que Finn no pudiera reaccionar. —Cuando nos enfrentamos a él en Cabos Gemelos casi morimos todos. No pudimos hacer casi nada contra él y, de hecho, ganamos porque se confió. —Le confesó el panda a Sasha. —Que hayáis peleado contra él y no solo sobrevivido, sino ganado, ha sido una gran hazaña. Espero que mi tiempo con vosotros me ayude a llegar a vuestro nivel. —No sería mucho tiempo seguramente. Don Bambú tenía una revolución a la que regresar. Pero de los Shogun Gari podía aprender muchas cosas y tal vez reavivar la llama que le llevaba hacia delante cuando estaba con Kovashi. Tener un rival era una gran motivación y no tenerlo era... Bueno, era perder un amigo. Levantarse por las mañanas resultaba un poco más difícil desde hacía unos meses, pero poco a poco el panda iba regresando a la normalidad.
Karlglass parecía intentar ascender hacia el cielo. Era una táctica lógica teniendo en cuenta que Garnet no podía volar. Quedaba por ver si el músico era capaz de interceptar su ascenso o de llegar hasta ella incluso a una altura elevada para seguir el combate. Chewbacca se cruzó de brazos y se dejó llevar por el espectáculo, como todos los otros espectadores.
Por un momento creyó tener alucinaciones. Lo que en un principio iba a ser un victorioso Garnet con un primer golpe se convirtió en una llameante Karlglass embistiendo con brutalidad a su oponente aprovechando su mayor debilidad: Las cacerolas de una señora que el panda no conocía de nada. Que Garnet recibiera aquel ataque con tanta facilidad le hizo levantar una ceja, pero en última instancia lo dejó pasar por el respeto que le tenía. El tigre respondió al impacto de Karlglass con asombrosa velocidad propinándole un puñetazo ascendente. El combate se ponía interesante por momentos, más aún con la información que le estaba dando Sasha sobre la fuerza real de Garnet. Al parecer le había plantado cara a Finn con su agilidad, sugiriendo que fuera tal vez incluso más rápido que él. Recordó a Finn en los Cabos Gemelos. Era un psicópata hijo de puta, pero era increíblemente rápido y el panda era incapaz de percibir nada de lo que él hacía, ya no digamos moverse de manera que Finn no pudiera reaccionar. —Cuando nos enfrentamos a él en Cabos Gemelos casi morimos todos. No pudimos hacer casi nada contra él y, de hecho, ganamos porque se confió. —Le confesó el panda a Sasha. —Que hayáis peleado contra él y no solo sobrevivido, sino ganado, ha sido una gran hazaña. Espero que mi tiempo con vosotros me ayude a llegar a vuestro nivel. —No sería mucho tiempo seguramente. Don Bambú tenía una revolución a la que regresar. Pero de los Shogun Gari podía aprender muchas cosas y tal vez reavivar la llama que le llevaba hacia delante cuando estaba con Kovashi. Tener un rival era una gran motivación y no tenerlo era... Bueno, era perder un amigo. Levantarse por las mañanas resultaba un poco más difícil desde hacía unos meses, pero poco a poco el panda iba regresando a la normalidad.
Karlglass parecía intentar ascender hacia el cielo. Era una táctica lógica teniendo en cuenta que Garnet no podía volar. Quedaba por ver si el músico era capaz de interceptar su ascenso o de llegar hasta ella incluso a una altura elevada para seguir el combate. Chewbacca se cruzó de brazos y se dejó llevar por el espectáculo, como todos los otros espectadores.
Resumen
