09-03-2024, 08:57 AM
[personajeinvalido=907]
Tobías seguía alucinando con el nivel de los participantes de los juegos. Muchas caras conocidas y otras tantas nuevas, pero todas resaltaban un potencial increíble. El mink oso panda regresaba junto al resto de su equipo, lo había hecho realmente bien, el carpintero se limitó a sonreírle, seguía muy nervioso. Tras las puntuaciones por parte de El Dirigente, éste explicó cual sería la siguiente prueba, la del Bastión. Un chorro de aire que iría aumentando su presión hasta que el participante no pudiera aguantar más y diera un paso atrás. En ese momento, al joven barba turquesa se le pasó por la cabeza una idea, era su turno.
- Déjame esta prueba a mi Chloe. Aguántame el sombrero, por favor. - El brillo en la mirada del pirata mostraba confianza. Se quitó el sombrero y se lo dio a la chica de cabellos morados. Aunque el no destacaba por su fuerza o resistencia, se le había ocurrido un plan, algo que nunca había probado antes, aunque era arriesgado, podía funcionar. Se dirigió hacia el terreno con tierra batida, reuniéndose con dos de sus compañeros de viaje y un tipo de larga melena pelirroja. Al ver a su sobrina y a Kuraku los nervios aumentaron, sabía que ambos eran fuertes y esa prueba les iba al pelo. Lo tendría más que difícil para ganarla, pero en cualquier caso uno de ellos iba a salir victorioso, esa idea le tranquilizó bastante. No sabía de que pasta estaba hecho aquel espadachín pero confiaba enormemente en sus nakama.
- Ánimo chicos, seguro que gana uno de nosotros. - Tobías les brindó la más sincera de sus sonrisas a sus hermanos. El pirata se quedó ensimismado sin prestar el cien por cien de su atención en el primer participante debido a la tensión del momento, hasta que comenzó a notar un exceso de calor sofocante en el ambiente. Kuraku lo estaba dando todo, en un alarde de sus habilidades, estaba consiguiendo aguantar una potente ráfaga de aire, hasta que dio un paso atrás y la concha comenzó a disminuir progresivamente dicha corriente. Tobías se sentía tremendamente orgulloso del lunarian, había realizado una actuación digna de admiración. Le siguió Sasha, sin sorprenderlo por la transformación, pues sabía que en esa forma era mucho más fuerte si cabía. Se posicionó frente al artilugio y dijo la palabra clave. "¡Vamos sobri! déjalos boquiabiertos a todos." Lo que aguantó la joven semioni, antes de dar un paso atrás, fue increíble. El carpintero de los Shogun Gari no se veía capaz de tremenda hazaña, pero haría todo lo que estuviera en sus manos para, al menos, no quedar el último. Era el turno del pelirrojo, el cual parecía no encontrarse demasiado bien, igual por los nervios o por el trepidante ascenso hasta las nubes, de todas formas era un marine y aunque Tobías había obviado eso antes, pues al fin y al cabo eso eran unos juegos, no iba a preocuparse mucho por su estado ni le iba a desear suerte. El muchacho no lo hizo mal, pero se notaba que habría dado mucho más en otras condiciones. Era su turno.
Aunque la actuación del anterior participante le había calmado un poco, no quería confiarse. Tobías se quedó mirando a la nada, repasando mentalmente su plan y analizando las posibilidades. Cuando se dio cuenta de que todos lo miraban expectantes, no sabía si solo habían pasado unos segundo desde que el marine se había retirado de la posición frente a la caracola o algún que otro minuto. Se recompuso y avanzó hasta la zona asignada para la prueba, con paso lento pero firme. Como si la vida le fuera en ello, la seriedad se apoderó del jovial pirata. Por su cabeza pasaban recuerdos con sus compañeros, historias de su bisabuelo y vivencias personales, todas reuniendo para él el valor necesario para ayudarle a darlo todo en aquel desafío. Se colocó frente a la caracola, avanzando su pierna izquierda, orientando la punta del pie hacia delante. La pierna derecha dejó atrás con el pie a noventa grados con respecto al izquierdo. El torso quedaba de lado, para así ofrecer menos resistencia al viento. Con su mano derecha formó una ficticia pistola dejando extendidos solo sus dedos índice y corazón, apuntando con ellos a su abdomen. - G-Shot. - Una sensación de pesadez en su cuerpo clavó sus pies en el suelo, nunca antes había probado eso consigo mismo, trató a mover sus pies en vano. "Genial, parece que funcionará." Ahora entendía lo frustrante que había sido para sus rivales no poder moverse, pero ahora eso era algo imperioso. Ya estaba listo, flexionó levemente sus rodillas y repartió su peso en ambas pierna, agachándose ligeramente para resultar más aerodinámico.
- Tsuki-Tsuki. - Estaba listo.
Una ligera corriente de aire comenzó a soplar contra el joven pirata. Segundo a segundo iba aumentando progresivamente su intensidad. No tardó en ofrecer una fuerza que comenzaba a deformar la cara de Tobías, menos mal que le había dejado su sombrero a Chloe, a esas alturas ya habría abandonado la cabeza del pelinaranja. Cerró sus puños apretándolos como si le fuera a ayudar a resistir mejor aquel vendaval. Fue echando su torso hacia su pierna izquierda para contrarrestar el empuje que estaba recibiendo y no dejarlo caer hacia atrás. Con los ojos entrecerrados y sus labios moviéndose a su libre albedrío, dejando entrever hasta sus encías, sus pies comenzaron a ser arrastrados hacia atrás sin despegarse del suelo, dibujando un camino con origen en el frente. El fuerte viento comenzaba a ser hasta doloroso, sin poder hacer más fuerza con sus abdominales, su torso cada vez estaba más tirado para atrás, ya casi alcanzando los cuarenta y cinco grados con respecto al suelo. Finalmente, como si un luchador invisible le hiciera un suplex, la cabeza de Tobías terminó impactando violentamente en el suelo. El aire comenzó a frenar, parecía que eso contaba como un paso atrás.
El carpintero liberó el efecto de su fruta que seguía anclándolo al suelo. Estaba completamente tumbado en el suelo boca arriba, lleno de polvo. Se levantó y se sacudió, para girarse y volver con sus compañeros de equipo, revisando su cabeza con la mano derecha, tenía un buen chichón. Se sentía bastante satisfecho, pero tocaba esperar las palabras de El Dirigente anunciando los resultados.
Tobías seguía alucinando con el nivel de los participantes de los juegos. Muchas caras conocidas y otras tantas nuevas, pero todas resaltaban un potencial increíble. El mink oso panda regresaba junto al resto de su equipo, lo había hecho realmente bien, el carpintero se limitó a sonreírle, seguía muy nervioso. Tras las puntuaciones por parte de El Dirigente, éste explicó cual sería la siguiente prueba, la del Bastión. Un chorro de aire que iría aumentando su presión hasta que el participante no pudiera aguantar más y diera un paso atrás. En ese momento, al joven barba turquesa se le pasó por la cabeza una idea, era su turno.
- Déjame esta prueba a mi Chloe. Aguántame el sombrero, por favor. - El brillo en la mirada del pirata mostraba confianza. Se quitó el sombrero y se lo dio a la chica de cabellos morados. Aunque el no destacaba por su fuerza o resistencia, se le había ocurrido un plan, algo que nunca había probado antes, aunque era arriesgado, podía funcionar. Se dirigió hacia el terreno con tierra batida, reuniéndose con dos de sus compañeros de viaje y un tipo de larga melena pelirroja. Al ver a su sobrina y a Kuraku los nervios aumentaron, sabía que ambos eran fuertes y esa prueba les iba al pelo. Lo tendría más que difícil para ganarla, pero en cualquier caso uno de ellos iba a salir victorioso, esa idea le tranquilizó bastante. No sabía de que pasta estaba hecho aquel espadachín pero confiaba enormemente en sus nakama.
- Ánimo chicos, seguro que gana uno de nosotros. - Tobías les brindó la más sincera de sus sonrisas a sus hermanos. El pirata se quedó ensimismado sin prestar el cien por cien de su atención en el primer participante debido a la tensión del momento, hasta que comenzó a notar un exceso de calor sofocante en el ambiente. Kuraku lo estaba dando todo, en un alarde de sus habilidades, estaba consiguiendo aguantar una potente ráfaga de aire, hasta que dio un paso atrás y la concha comenzó a disminuir progresivamente dicha corriente. Tobías se sentía tremendamente orgulloso del lunarian, había realizado una actuación digna de admiración. Le siguió Sasha, sin sorprenderlo por la transformación, pues sabía que en esa forma era mucho más fuerte si cabía. Se posicionó frente al artilugio y dijo la palabra clave. "¡Vamos sobri! déjalos boquiabiertos a todos." Lo que aguantó la joven semioni, antes de dar un paso atrás, fue increíble. El carpintero de los Shogun Gari no se veía capaz de tremenda hazaña, pero haría todo lo que estuviera en sus manos para, al menos, no quedar el último. Era el turno del pelirrojo, el cual parecía no encontrarse demasiado bien, igual por los nervios o por el trepidante ascenso hasta las nubes, de todas formas era un marine y aunque Tobías había obviado eso antes, pues al fin y al cabo eso eran unos juegos, no iba a preocuparse mucho por su estado ni le iba a desear suerte. El muchacho no lo hizo mal, pero se notaba que habría dado mucho más en otras condiciones. Era su turno.
Aunque la actuación del anterior participante le había calmado un poco, no quería confiarse. Tobías se quedó mirando a la nada, repasando mentalmente su plan y analizando las posibilidades. Cuando se dio cuenta de que todos lo miraban expectantes, no sabía si solo habían pasado unos segundo desde que el marine se había retirado de la posición frente a la caracola o algún que otro minuto. Se recompuso y avanzó hasta la zona asignada para la prueba, con paso lento pero firme. Como si la vida le fuera en ello, la seriedad se apoderó del jovial pirata. Por su cabeza pasaban recuerdos con sus compañeros, historias de su bisabuelo y vivencias personales, todas reuniendo para él el valor necesario para ayudarle a darlo todo en aquel desafío. Se colocó frente a la caracola, avanzando su pierna izquierda, orientando la punta del pie hacia delante. La pierna derecha dejó atrás con el pie a noventa grados con respecto al izquierdo. El torso quedaba de lado, para así ofrecer menos resistencia al viento. Con su mano derecha formó una ficticia pistola dejando extendidos solo sus dedos índice y corazón, apuntando con ellos a su abdomen. - G-Shot. - Una sensación de pesadez en su cuerpo clavó sus pies en el suelo, nunca antes había probado eso consigo mismo, trató a mover sus pies en vano. "Genial, parece que funcionará." Ahora entendía lo frustrante que había sido para sus rivales no poder moverse, pero ahora eso era algo imperioso. Ya estaba listo, flexionó levemente sus rodillas y repartió su peso en ambas pierna, agachándose ligeramente para resultar más aerodinámico.
- Tsuki-Tsuki. - Estaba listo.
Una ligera corriente de aire comenzó a soplar contra el joven pirata. Segundo a segundo iba aumentando progresivamente su intensidad. No tardó en ofrecer una fuerza que comenzaba a deformar la cara de Tobías, menos mal que le había dejado su sombrero a Chloe, a esas alturas ya habría abandonado la cabeza del pelinaranja. Cerró sus puños apretándolos como si le fuera a ayudar a resistir mejor aquel vendaval. Fue echando su torso hacia su pierna izquierda para contrarrestar el empuje que estaba recibiendo y no dejarlo caer hacia atrás. Con los ojos entrecerrados y sus labios moviéndose a su libre albedrío, dejando entrever hasta sus encías, sus pies comenzaron a ser arrastrados hacia atrás sin despegarse del suelo, dibujando un camino con origen en el frente. El fuerte viento comenzaba a ser hasta doloroso, sin poder hacer más fuerza con sus abdominales, su torso cada vez estaba más tirado para atrás, ya casi alcanzando los cuarenta y cinco grados con respecto al suelo. Finalmente, como si un luchador invisible le hiciera un suplex, la cabeza de Tobías terminó impactando violentamente en el suelo. El aire comenzó a frenar, parecía que eso contaba como un paso atrás.
El carpintero liberó el efecto de su fruta que seguía anclándolo al suelo. Estaba completamente tumbado en el suelo boca arriba, lleno de polvo. Se levantó y se sacudió, para girarse y volver con sus compañeros de equipo, revisando su cabeza con la mano derecha, tenía un buen chichón. Se sentía bastante satisfecho, pero tocaba esperar las palabras de El Dirigente anunciando los resultados.
información
![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
