06-03-2024, 12:24 AM
[personajeinvalido=907]
Parecía que al pirata sin pantalones lo conocía bastante gente, y no sólo de vista por el cartel de “Se Busca” que iba rondando por ahí, sino que tenían algún tipo de relación o contacto con él. Claro, si iba sin pantalones por ahí cómo no lo iba a conocer todo el mundo… -pensé mientras el pirata saludaba al marine de los Cabos Gemelos que iba a participar en nuestro equipo. Aún así lo que más me sorprendió no fue que aquel muchacho despantalonado tuviera relación con el marine, sino que le hablara con tantísima familiaridad a Jolyne. Parecía que se llevaban genial y decía que ellos dos eran iguales y la verdad es que compartían rasgos similares, al igual que con muchos de los habitantes del lugar. Finalizó la frase diciendo “es o no es”.
-Si es… -pensé de nuevo, me gustaba que preguntara sobre las afirmaciones que hacía, convertía la conversación en algo colaborativo. Tras la pregunta todo avanzó muy rápido, no quería pensar mal, pero me daba la sensación de que aquel muchacho quería verle las conchas a Jolyne. Me vi en la obligación de hacerme a un lado para dejar que surgiera el amor, pero en cuanto posó los ojos en mi empezó a gritar mientras se tocaba la cabeza, como si estuviera realmente loco. Agachó la mirada y se presentó, parecía cansado, de golpe… ¿sería alcohólico o algo por el estilo? Igual le estaba dando un leñazo en la cabeza algo que se había tomado. Retrocedí un paso y pude ver como se abofeteaba con delicadeza las mejillas para volver a entrar en razón, tras eso nos animó como equipo.
-¡SI ES! -grité emocionado perdiendo toda seriedad, siguiéndole el juego, completamente envenado por su euforia y por su hipnótica pregunta.
La mayor de mis sorpresas vino inmediatamente después, cuando Sephiroth se presentó con una educación envidiable. Me quedé en silencio escuchando sus palabras y por unos segundos fruncí el ceño pensando en lo que había dicho… aquí somos compañeros, y al escucharlo reír sonreí con sinceridad y comencé a reír yo también.
-Kiikikikiki. ¡Me gusta tu estilo Sephiroth! -le grité contento mientras le estrechaba mi mano.
Era una tontería, pero nunca había pensado en que un pirata y un marine pudieran colaborar para lograr un objetivo mayor, me gustó la idea de que en el fondo todos éramos personas y que hacíamos lo que hacíamos porque pensábamos que era lo mejor para todos. Él era igual de libre que yo, Sephiroth había elegido el camino de la Marina porque pensaba que era el correcto, y tener decisión era lo que más respetaba en el mundo.
Tras las presentaciones de equipo El Dirigente explicó el funcionamiento de los juegos y, haciendo uso de algún tipo de habilidad mágica mostró los troncos que iban a tener que golpear los participantes. Tras la explicación Sephiroth volvió a hablar y nos explicó que había tenido un golpe muy fuerte en la subida y no se encontraba en su mejor momento. La primera prueba era de fuerza, y él dijo que, aunque nunca había destacado por ser alguien fuerte estaba peor que nunca. Garnet en cambio parecía muy convencido de sus propias habilidades físicas.
-No te preocupes Sephiroth, vamos a hacerlo lo mejor que podamos. ¡¡ES O NO ES!! -grité sin control en la entonación, haciendo una afirmación más que una pregunta. Garnet era un espectáculo y sabía armar follón, era un buen pirata. Sacó un instrumento de cuerda de una funda e hizo un solo bonito y tremendo mientras gritaba. Sólo pude aplaudir y botar enérgicamente. Vaya personajazo era, me encantaba, y ahí no quedaba la cosa, se convirtió en un híbrido de tigre y pegó un puñetazo brutal a la máquina que registraba los golpes.
En esa prueba también participaba Joe, que como Sephiroth, estuvo en los Cabos Gemelos y… ¡El pollo que se llevó a Peixe! Avancé un paso, dispuesto a ir y terminar lo que empecé, pero miré a mi alrededor y entendí con rapidez que no era el mejor momento. Debía dejarlo pasar, por ahora. Tras el turno de la marine apareció en escena Triana y, aunque ahora participaba con otro equipo seguía siendo mi nakama. Antes de que pudiera decirle nada sonó un fortísimo golpe que me dejó sin palabras… ¿había hecho eso Triana? Sabía que era fuerte, pero incluso El Dirigente quedó en silencio para finalmente nombrar a la espadachina como ganadora de la prueba.
-¡TEM – PES -TA! ¡TEM – PES -TA! -coreaba como un auténtico fanático uniéndome a las otras voces mientras veía llegar a mi compañero temporal derrotado. -¡Tío! Eres un auténtico showman, buen intento kiiikikiki. -reí contento por haberlo conocido.
Tras un tiempo de locura y frenesí El Dirigente lanzó un objeto en la arena que sacó un pilar de madera como el de la prueba anterior pero bastante más pequeño, y tras eso comenzó con la explicación. Parecía ser que nos íbamos a enfrentar a un desafío de velocidad así que… ¡era mi momento!
-Vale, lo mío es la velocidad. Voy a volar a ras de suelo todo lo rápido que pueda, a ver si destrozo el récord… o me estampo con alguna piedra y me mato, lo que ocurra antes. -dije con un extraño tono de seriedad en la voz mientras alzaba la rodilla izquierda y la presionaba contra mi pecho con ayuda de mis manos.
Entonces el fuego de mi espalda empezó a aumentar de tamaño, y tras eso aumentó aún más, creando unas llamas tan vivas y grandes que iluminaron todo el lugar con un resplandor ardiente. Las llamas danzaban con una ferocidad que parecía cobrar vida propia, envolviéndome de su energía y haciendo que me sintiera ultra potente, como si tuviera dentro cien caballos galopando a toda velocidad. Con cada centella que surgía, sentía cómo mi corazón latía al unísono con el fuego, una conexión ancestral que despertaba en lo más profundo de mi ser. Me agaché y posé ambas manos en el suelo mientras estiraba las piernas hacia atrás y, en cuanto terminó de hablar salí disparado, volando a ras de suelo como un cohete, dejando tras de mí una estela de polvo y fuego. La velocidad me envolvía, el viento silbaba en mis oídos mientras me impulsaba hacia adelante y me concentraba en eso, no escuchaba nada más. El viento, el crepitar del fuego y el palpitante latido de mi corazón. En cuanto pasé por delante del sensor me impulsé hacia el cielo para evitar estamparme con alguna pared y aterricé con calma, que fuera lo que tuviera que ser.
Parecía que al pirata sin pantalones lo conocía bastante gente, y no sólo de vista por el cartel de “Se Busca” que iba rondando por ahí, sino que tenían algún tipo de relación o contacto con él. Claro, si iba sin pantalones por ahí cómo no lo iba a conocer todo el mundo… -pensé mientras el pirata saludaba al marine de los Cabos Gemelos que iba a participar en nuestro equipo. Aún así lo que más me sorprendió no fue que aquel muchacho despantalonado tuviera relación con el marine, sino que le hablara con tantísima familiaridad a Jolyne. Parecía que se llevaban genial y decía que ellos dos eran iguales y la verdad es que compartían rasgos similares, al igual que con muchos de los habitantes del lugar. Finalizó la frase diciendo “es o no es”.
-Si es… -pensé de nuevo, me gustaba que preguntara sobre las afirmaciones que hacía, convertía la conversación en algo colaborativo. Tras la pregunta todo avanzó muy rápido, no quería pensar mal, pero me daba la sensación de que aquel muchacho quería verle las conchas a Jolyne. Me vi en la obligación de hacerme a un lado para dejar que surgiera el amor, pero en cuanto posó los ojos en mi empezó a gritar mientras se tocaba la cabeza, como si estuviera realmente loco. Agachó la mirada y se presentó, parecía cansado, de golpe… ¿sería alcohólico o algo por el estilo? Igual le estaba dando un leñazo en la cabeza algo que se había tomado. Retrocedí un paso y pude ver como se abofeteaba con delicadeza las mejillas para volver a entrar en razón, tras eso nos animó como equipo.
-¡SI ES! -grité emocionado perdiendo toda seriedad, siguiéndole el juego, completamente envenado por su euforia y por su hipnótica pregunta.
La mayor de mis sorpresas vino inmediatamente después, cuando Sephiroth se presentó con una educación envidiable. Me quedé en silencio escuchando sus palabras y por unos segundos fruncí el ceño pensando en lo que había dicho… aquí somos compañeros, y al escucharlo reír sonreí con sinceridad y comencé a reír yo también.
-Kiikikikiki. ¡Me gusta tu estilo Sephiroth! -le grité contento mientras le estrechaba mi mano.
Era una tontería, pero nunca había pensado en que un pirata y un marine pudieran colaborar para lograr un objetivo mayor, me gustó la idea de que en el fondo todos éramos personas y que hacíamos lo que hacíamos porque pensábamos que era lo mejor para todos. Él era igual de libre que yo, Sephiroth había elegido el camino de la Marina porque pensaba que era el correcto, y tener decisión era lo que más respetaba en el mundo.
Tras las presentaciones de equipo El Dirigente explicó el funcionamiento de los juegos y, haciendo uso de algún tipo de habilidad mágica mostró los troncos que iban a tener que golpear los participantes. Tras la explicación Sephiroth volvió a hablar y nos explicó que había tenido un golpe muy fuerte en la subida y no se encontraba en su mejor momento. La primera prueba era de fuerza, y él dijo que, aunque nunca había destacado por ser alguien fuerte estaba peor que nunca. Garnet en cambio parecía muy convencido de sus propias habilidades físicas.
-No te preocupes Sephiroth, vamos a hacerlo lo mejor que podamos. ¡¡ES O NO ES!! -grité sin control en la entonación, haciendo una afirmación más que una pregunta. Garnet era un espectáculo y sabía armar follón, era un buen pirata. Sacó un instrumento de cuerda de una funda e hizo un solo bonito y tremendo mientras gritaba. Sólo pude aplaudir y botar enérgicamente. Vaya personajazo era, me encantaba, y ahí no quedaba la cosa, se convirtió en un híbrido de tigre y pegó un puñetazo brutal a la máquina que registraba los golpes.
En esa prueba también participaba Joe, que como Sephiroth, estuvo en los Cabos Gemelos y… ¡El pollo que se llevó a Peixe! Avancé un paso, dispuesto a ir y terminar lo que empecé, pero miré a mi alrededor y entendí con rapidez que no era el mejor momento. Debía dejarlo pasar, por ahora. Tras el turno de la marine apareció en escena Triana y, aunque ahora participaba con otro equipo seguía siendo mi nakama. Antes de que pudiera decirle nada sonó un fortísimo golpe que me dejó sin palabras… ¿había hecho eso Triana? Sabía que era fuerte, pero incluso El Dirigente quedó en silencio para finalmente nombrar a la espadachina como ganadora de la prueba.
-¡TEM – PES -TA! ¡TEM – PES -TA! -coreaba como un auténtico fanático uniéndome a las otras voces mientras veía llegar a mi compañero temporal derrotado. -¡Tío! Eres un auténtico showman, buen intento kiiikikiki. -reí contento por haberlo conocido.
Tras un tiempo de locura y frenesí El Dirigente lanzó un objeto en la arena que sacó un pilar de madera como el de la prueba anterior pero bastante más pequeño, y tras eso comenzó con la explicación. Parecía ser que nos íbamos a enfrentar a un desafío de velocidad así que… ¡era mi momento!
-Vale, lo mío es la velocidad. Voy a volar a ras de suelo todo lo rápido que pueda, a ver si destrozo el récord… o me estampo con alguna piedra y me mato, lo que ocurra antes. -dije con un extraño tono de seriedad en la voz mientras alzaba la rodilla izquierda y la presionaba contra mi pecho con ayuda de mis manos.
Entonces el fuego de mi espalda empezó a aumentar de tamaño, y tras eso aumentó aún más, creando unas llamas tan vivas y grandes que iluminaron todo el lugar con un resplandor ardiente. Las llamas danzaban con una ferocidad que parecía cobrar vida propia, envolviéndome de su energía y haciendo que me sintiera ultra potente, como si tuviera dentro cien caballos galopando a toda velocidad. Con cada centella que surgía, sentía cómo mi corazón latía al unísono con el fuego, una conexión ancestral que despertaba en lo más profundo de mi ser. Me agaché y posé ambas manos en el suelo mientras estiraba las piernas hacia atrás y, en cuanto terminó de hablar salí disparado, volando a ras de suelo como un cohete, dejando tras de mí una estela de polvo y fuego. La velocidad me envolvía, el viento silbaba en mis oídos mientras me impulsaba hacia adelante y me concentraba en eso, no escuchaba nada más. El viento, el crepitar del fuego y el palpitante latido de mi corazón. En cuanto pasé por delante del sensor me impulsé hacia el cielo para evitar estamparme con alguna pared y aterricé con calma, que fuera lo que tuviera que ser.
Información
![[Imagen: fqQSUZC.png]](https://i.imgur.com/fqQSUZC.png)
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