22-08-2023, 01:27 PM
La puerta de aquel lugar se abrió, lo cual llamó mi atención. Miré de reojo y lo que vi me sorprendió aún más. Un tipo de estatura considerable cruzó el umbral de la puerta agachándose ligeramente para poder caber por el marco y no golpearse lo que parecían unos cuernos. Evidentemente, no fui a la única a la que aquello llamó la atención, el grupo de señores jugando a las cartas también se quedaron mirando algo sorprendidos y de forma bastante menos discreta que yo. A pesar de su aspecto, el tipo no parecía amenazador ni estar buscando problemas. Les sonrió de forma amable y se sentó solo en una de las mesas libres. Volví mi vista al frente para dejar de mirarle, pero sin dejar de pensar en su peculiar aspecto, nunca había visto a alguien así.
Me crucé de piernas en el taburete de la barra y di otra calada al puro mientras la mujer dejaba de secar vasos para acercarse a él y tomar nota de lo que pensaba tomar. Por lo menos no parecía alguien del cuartel, estaba bastante convencida de que ningún marine pisaría aquella taberna a menos que fuese estrictamente necesario. El cuerpo de marines estaba repleto de estirados petulantes incapaces de pensar por sí mismos ni ver más allá de su ombligo. Había venido con la intención de relajarme y ya me estaba poniendo de mal humor solo de pensar en ese hatajo de inútiles lameculos. Traté de dejar de lado el tema pensando en otro asunto más trivial, como, por ejemplo, por qué el tipo que acababa de entrar tenía cuernos.
Lo primero que pensé es que podía tratarse de una especie de disfraz, pero conocía perfectamente aquel lugar y sabía que no era algo típico de por aquí. Jamás había visto a nadie con un aspecto similar. Además, estaba claro que su tamaño era real, esa era su estatura. Estaba acostumbrada a ser algo más alta que los demás, tanto que se me hacía extraño imaginar que para hablar con alguien como él tendría que levantar el cuello. Tenía que resultar bastante incómodo y, a la larga, causar problemas cervicales.
Di un sorbo a la copa y volví a girarme discretamente para echarle otro vistazo. Era consciente de que era algo de mala educación, pero la curiosidad podía conmigo. También era llamativa su actitud pacífica. No estaba acostumbrada a ver a gente tan alegre, lo cual contrastaba con su aspecto. No podía dejar de mirarle, como si pudiese averiguar algo más sobre él tan solo con tener la vista fija en él. De dónde vendría y a qué se dedicaría. No me imaginaba cuál podría ser el oficio de un tipo tan particular. Me gustaría poder preguntarle, pero me detenía la idea de quedar como una loca entrometida al acercarme a un extraño para indagar sobre su vida, así que me limité a beber y fumar mientras le observaba de lejos (como si aquello no fuese de loca entrometida).
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
