10-02-2024, 03:23 AM
La Juani acertó su golpe hiriendo a la tonttaca, pero esta rápidamente, ya con su arma cargada, volvió a ponerse en una posición segura y disparo a la niña, sin arrepentimiento alguno. no contesto con esto, Kald disparo de nuevo su alcohol hacia la niña con otra potente técnica, que impacto en su espalda, pues estaba atenta a lo que hacía la pequeña tonttata en ese momento.
Mientras tanto, Paramecio parecía que había decidido dormir, dejar de jugar con su cola y totalmente alcoholizado, se sentó y empezó a bostezar y rascarse con la pata su oreja derecha, dejando su actitud agresiva debido a los efectos del alcohol en su cuerpo. Por lo tanto, Juani se encontraba flanqueada por dos tiradores hábiles, uno a su espalda, el grande, que parecia ser quien daba las ordenes. Y la pequeña, a la que habia podido herir pero no de gravedad.
La Juani en su corta vida habia hecho esto mil veces, desde hace por lo menos un par de años, el modus operandi era fácil, atraer a los snobs que se perdían de los barrios pijos y venían a su barrio, engañarles y quitarles todo lo que tenían. No era algo que le gustase, pero era algo que debía de hacer, es la vida que le había tocado vivir y tampoco sentía mucha pena por sus víctimas, normalmente pijos que venían a comprar cuadros o buscar inspiración de cosas que para ella no tenían ningún valor ¿Que importa una mierda de cuadro o una gran historia cuando no tienes nada que echarte a la boca al día siguiente? ¿CUándo la vida de tu familia depende de ti?, sin embargo, algo dentro de ella sabía que esta vez la había cagado, Paramesio no podía ayudarla esta vez y ella había recibido además mucho daño, así que no le quedaba otra que llegar a un trato con esa gentuza, que seguramente no había pasado nunca las penurias que había tenido que pasar ella. La bolsa y la vida si, pero de ella y su querido tigre.
Bajo los efectos del alcohol, ahora y todavía envenenada, decidió negociar, suelto su arma y con las manos en alto y tambaleándose, se dio la vuelta y se dirigió a Kald:
-Vale vale..*hip*, tipo grande, enana, ya paro, de verdah *hip* ¿Que eh lo que quereih? ¿informasion? como os he disho *hip* soy de aqui der barrio de toa la via, ahi no he mentio, mirah, el Paramesio *hip* se ha quedao sopa. Desirme que quereis zabeh, pero poh favoh no noh hagai mah daño por nuestro zeñoh tengan piedah.
.
Desde luego, La Juani no tenia planeado el acudir a la carcel, pero a estos putos desgraciados no les importaba dañar animales ni niños. Y tenia que salir de esta situacion viva. No podia permitirse el acabar entre rejas, si ella no estaba para traer el dinero, no seria la unica que sufriria las consecuencias. Y eso no podia pasar bajo ningun concepto. Estaba cansada, de luchar, de vivir y de ese barrio, pero a pesar de su corta edad, todo dependia de ella.
Mientras tanto, Paramecio parecía que había decidido dormir, dejar de jugar con su cola y totalmente alcoholizado, se sentó y empezó a bostezar y rascarse con la pata su oreja derecha, dejando su actitud agresiva debido a los efectos del alcohol en su cuerpo. Por lo tanto, Juani se encontraba flanqueada por dos tiradores hábiles, uno a su espalda, el grande, que parecia ser quien daba las ordenes. Y la pequeña, a la que habia podido herir pero no de gravedad.
La Juani en su corta vida habia hecho esto mil veces, desde hace por lo menos un par de años, el modus operandi era fácil, atraer a los snobs que se perdían de los barrios pijos y venían a su barrio, engañarles y quitarles todo lo que tenían. No era algo que le gustase, pero era algo que debía de hacer, es la vida que le había tocado vivir y tampoco sentía mucha pena por sus víctimas, normalmente pijos que venían a comprar cuadros o buscar inspiración de cosas que para ella no tenían ningún valor ¿Que importa una mierda de cuadro o una gran historia cuando no tienes nada que echarte a la boca al día siguiente? ¿CUándo la vida de tu familia depende de ti?, sin embargo, algo dentro de ella sabía que esta vez la había cagado, Paramesio no podía ayudarla esta vez y ella había recibido además mucho daño, así que no le quedaba otra que llegar a un trato con esa gentuza, que seguramente no había pasado nunca las penurias que había tenido que pasar ella. La bolsa y la vida si, pero de ella y su querido tigre.
Bajo los efectos del alcohol, ahora y todavía envenenada, decidió negociar, suelto su arma y con las manos en alto y tambaleándose, se dio la vuelta y se dirigió a Kald:
-Vale vale..*hip*, tipo grande, enana, ya paro, de verdah *hip* ¿Que eh lo que quereih? ¿informasion? como os he disho *hip* soy de aqui der barrio de toa la via, ahi no he mentio, mirah, el Paramesio *hip* se ha quedao sopa. Desirme que quereis zabeh, pero poh favoh no noh hagai mah daño por nuestro zeñoh tengan piedah.
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Desde luego, La Juani no tenia planeado el acudir a la carcel, pero a estos putos desgraciados no les importaba dañar animales ni niños. Y tenia que salir de esta situacion viva. No podia permitirse el acabar entre rejas, si ella no estaba para traer el dinero, no seria la unica que sufriria las consecuencias. Y eso no podia pasar bajo ningun concepto. Estaba cansada, de luchar, de vivir y de ese barrio, pero a pesar de su corta edad, todo dependia de ella.
aclaraciones
![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
