20-01-2024, 09:28 PM
(Última modificación: 20-01-2024, 09:30 PM por Daisen Rengoku.)
El entrenamiento había sobrepasado todas mis expectativas. Daisen se había dado cuenta hacía mucho tiempo, que estaba infinitamente muy por debajo en nivel de sus dos compañeros haciendo inviable la posibilidad de conseguir entrenar de manera eficiente. Solo podía recibir y recibir golpes, además que en el caso de darlos serían golpes al aire. Puesto que nada de lo que hiciera o intentara iba a ser útil puesto que Karglass y Tenma eran mucho más rápidos que él. No obstante iba a seguir peleando a pesar de saber que era ineficiente entrenar y combatir así.
Debido a su psique Daisen se puso a divagar mentalmente en retazos de pensamiento que le pasaban por la cabeza. En este caso se acordó de un poema que había leído hace mucho tiempo. Mientras avanzaba hacía Karglass.
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...
Daisen se acercó a donde estaba Karglass para golpearla, mientras cargaba su puño derecho lanzó un gancho de lado a lado intentando darle un golpe directo en el costado. Daisen estiró en brazo y ejerciendo toda la fuerza que era capaz de ejercer lanzó su golpe con toda su fuerza.
Esto es obviamente insuficiente. Pensaba Daisen mientras intenta golpear a la semi Oni.
Mientras corría hacia ella se preguntaba que podría almorzar hoy en el pueblo, probablemente iría a un puesto de Oden o algún manjar similar debido al gasto de calorías que le suponía estar pegando al aire bajo el sol, en la playa.
Tengo hambre. Piensa Daisen.
Mientras pensaba en que tenía hambre se acordaba de un chiste que le contaron una vez sobre un perro, una rata y un gato que iban a comprar queso.
" ¡WAYAYAYAYAYA! ". Se ríe Daisen.
Después de golpear se puso a mirar a Tenma a ver que es lo que hacía su compañero. Con un poco de suerte uno a otro le dejarían inconsciente y se podrían ir a comer algo rico al pueblo.
Daisen recordó un libro de cocina en el que aparecía una receta sobre como hacer Takoyakis.
75 g de harina,1/2 cucharadita de levadura química, una pizca de sal, una cucharadita de salsa de soja, cucharada de leche, cucharadita de azúcar, un huevo, 300 ml de caldo dashi. 100 g de pulpo cocido, 20 g de kizami shōga, 1/2 puerro, 20 g de tenkasu,5 g de camarón seco. Y para el toping era; alga aonori, katsuobushi (copos de bonito seco), mayonesa japonesa o ligera, una cucharadita de miel una cucharada de tomate triturado y una cucharada de salsa tonkatsu.
Vamos Marines, esto se esta alargando y tengo mucha hambre. WAYAYAYAYA.
Ojalá saber cocinar yo mismo y poder prepararme estos platos yo solo.Piensa Daisen probablemente fruto del aburrimiento.
Debido a su psique Daisen se puso a divagar mentalmente en retazos de pensamiento que le pasaban por la cabeza. En este caso se acordó de un poema que había leído hace mucho tiempo. Mientras avanzaba hacía Karglass.
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...
Daisen se acercó a donde estaba Karglass para golpearla, mientras cargaba su puño derecho lanzó un gancho de lado a lado intentando darle un golpe directo en el costado. Daisen estiró en brazo y ejerciendo toda la fuerza que era capaz de ejercer lanzó su golpe con toda su fuerza.
Esto es obviamente insuficiente. Pensaba Daisen mientras intenta golpear a la semi Oni.
Mientras corría hacia ella se preguntaba que podría almorzar hoy en el pueblo, probablemente iría a un puesto de Oden o algún manjar similar debido al gasto de calorías que le suponía estar pegando al aire bajo el sol, en la playa.
Tengo hambre. Piensa Daisen.
Mientras pensaba en que tenía hambre se acordaba de un chiste que le contaron una vez sobre un perro, una rata y un gato que iban a comprar queso.
" ¡WAYAYAYAYAYA! ". Se ríe Daisen.
Después de golpear se puso a mirar a Tenma a ver que es lo que hacía su compañero. Con un poco de suerte uno a otro le dejarían inconsciente y se podrían ir a comer algo rico al pueblo.
Daisen recordó un libro de cocina en el que aparecía una receta sobre como hacer Takoyakis.
75 g de harina,1/2 cucharadita de levadura química, una pizca de sal, una cucharadita de salsa de soja, cucharada de leche, cucharadita de azúcar, un huevo, 300 ml de caldo dashi. 100 g de pulpo cocido, 20 g de kizami shōga, 1/2 puerro, 20 g de tenkasu,5 g de camarón seco. Y para el toping era; alga aonori, katsuobushi (copos de bonito seco), mayonesa japonesa o ligera, una cucharadita de miel una cucharada de tomate triturado y una cucharada de salsa tonkatsu.
Vamos Marines, esto se esta alargando y tengo mucha hambre. WAYAYAYAYA.
Ojalá saber cocinar yo mismo y poder prepararme estos platos yo solo.Piensa Daisen probablemente fruto del aburrimiento.
aclaraciones
