18-01-2024, 09:05 PM
Con la transformación completada y una actitud férrea y renovada, mi ofensiva tuvo más éxito que la de mi oponente. La patada conseguía desequilibrar a la teniente, que se precipitaba frente a mi, sin conseguir efectuar su ataque. Con la acometida acabada, me pude recolocar en una posición más segura, teniendo una buena vista del campo de batalla y al alcance suficiente como para arremeter de vuelta a toda velocidad. -¡Vamos, vamos!- me alentaba a mi mismo en silencio, soltando humo por la nariz y rascando el suelo con la pezuña derecha, agitando la cabeza de lado a lado.
Karlglass me habla desde el suelo, felicitándome por mis acciones bélicas y mi desempeño. Yo apenas estaba atento para sus halagos, pues cuando estoy transformado, me centro en la batalla y nada más. Antes de que vea indicios de la semi-oni por levantarse, tomo toda la velocidad posible y corro hacia mi adversaria para, desde una posición elevada a ella, asestar un par de directos en su rostro. -¡TOMA ESTA, Y ESTA!- grité mientras ejecutaba el combo sencillo. Un grito llamó mi atención. Era mi primer oponente del día, que como una excavadora nos lanzaba una ola de arena encima, con la intención de sepultarnos en arena y hacernos perder visión. Fácil de ver, me desplazo hacía atrás, volviendo a mí posición inicial y evitando el ataque arena. Sorprendentemente, Rengoku me propone atacar con todo a la teniente, como si quisiera generar una alianza en el entreno para enfrentar a Karl.
-¡¡¡SI SEÑOR DAISEN, JUNTOS PODEMOS ROMPER UN ICEBERG!!!- declaró a voces - ¡¡¡VAMOS CON TODO!!!-
Karlglass me habla desde el suelo, felicitándome por mis acciones bélicas y mi desempeño. Yo apenas estaba atento para sus halagos, pues cuando estoy transformado, me centro en la batalla y nada más. Antes de que vea indicios de la semi-oni por levantarse, tomo toda la velocidad posible y corro hacia mi adversaria para, desde una posición elevada a ella, asestar un par de directos en su rostro. -¡TOMA ESTA, Y ESTA!- grité mientras ejecutaba el combo sencillo. Un grito llamó mi atención. Era mi primer oponente del día, que como una excavadora nos lanzaba una ola de arena encima, con la intención de sepultarnos en arena y hacernos perder visión. Fácil de ver, me desplazo hacía atrás, volviendo a mí posición inicial y evitando el ataque arena. Sorprendentemente, Rengoku me propone atacar con todo a la teniente, como si quisiera generar una alianza en el entreno para enfrentar a Karl.
-¡¡¡SI SEÑOR DAISEN, JUNTOS PODEMOS ROMPER UN ICEBERG!!!- declaró a voces - ¡¡¡VAMOS CON TODO!!!-
Aclaraciones
