15-01-2024, 01:55 AM
[personajeinvalido=742]
La puerta del camarote se abrió de golpe, por lo que me dispuse a mirar quién era el que interrumpía de aquella manera, era el cadete Gio. Estaba exaltado, la verdad no sabía qué pensar de él, estaba en el barco de una capitana y con nosotros se comportaba de tal manera que parecía idolatrarnos y dado en la situación que se encontraba me parecía, mínimo, algo raro.
Este agitado nos dio las nuevas de que habíamos llegado a nuestro destino, Impel Down estaba a solo unos pasos y en aquel lugar íbamos a ser evaluados, la sola idea de ser testado me sacó de todos los pensamientos que tuve con anterioridad, no podía anclarme en el pasado junto a Vulkan y Minato juré ser más fuerte y conseguir mi objetivo y esta era una oportunidad para dar un paso hacía el mismo. Tras Joe decirle que se relajase, Gio nos dijo que había oído el infierno, que era esa prisión y que sería porque haría mucho calor, me miró y extendió su mano para darme una bota llena de agua. La cogí y me la colgué junto a mis dos katanas - Gracias por el agua, Gio le dije con una tímida sonrisa, pues era de buen nacido ser agradecido.
Antes de llegar a salir del camarote, Karlglass mencionó que el ambiente estaba cargado y que olía raro, algo que sorprendió a Ikirami que le respondió que solo olía a mi perfume y a comida, sabía que Karl odiaba mi colonia, pero no creo que se refiriese a eso, pues ya estaba acostumbrada, empecé a pensar que era algo más relacionado con acercarnos a un lugar donde literalmente había gente en cautiverio y su pasado con esclavistas, por muy delincuentes que fuesen no dejaban de estar encerrados, aunque en este caso con razón por lo que no sabía si estaba en lo cierto al pensar en ello.
Seguimos a Joe, yo estaba posicionado a su derecha, a cubierta pasando por el centro de comunicaciones del barco, hasta abandonar el navío por la rampa de embarque. Desde el timón la capitana Jenkins nos observaba con su semblante serio "¿Qué es lo que pensará de nosotros?" Al bajar al muelle que llevaba a la entrada que tenía la prisión me di la vuelta para ver a lo lejos una gran puerta negra que sobresaltaba sobre el cielo y el mar azul. Al volver mi vista al frente no pude dejar de admirar la construcción que tenía frente a mis ojos, rodeado por buques de la marina, los cuales eran la primera línea de defensa, se encontraba una gran muralla que rodeaba el edificio principal que apenas asomaba por encima de la muralla y al fondo del muelle un gran rastrillo custodiaba e impedía que nadie entrase o saliese de aquel lugar sin autorización. Bienvenidos a Impel Down, dijo riéndose a Daisen.
No podía dejar de admirar la impresionante construcción de piedra que tenía frente a mis ojos, cuando Joe me preguntó sobre la bota. -Claro, toma Joe respondí mientras descolgaba el odre del cinturón y se lo entregaba. Aunque por mí, como si te lo quedas, no vaya a ser que lo rompa sin querer si me veo en la obligación de desenvainar Añadí con una sonrisa y dando unas pequeñas palmadas a las empuñaduras con mi mano izquierda. Ikirami dijo que estaba nerviosa por lo que me gire para darle mi apoyo, entonces vi como se pasaba la mano por el pelo y como de costumbre hizo que me sonrojase, al dirigir mi mirada hacía Ikirami pude fijarme en que Karl también se encontraba tensa por lo que intente tranquilizarlas. -Tranquila, nada malo nos pasará si podemos mantenernos juntos dije con tono tranquilizador y una sonrisa tímida, pues me costaba mirarla a esos ojos escarlatas Puedes preguntarle a Karl si estás en buenas manos, ¿Verdad? le pregunté a Karl intentando que esta recordase que no tenía nada que temer estando juntos.
La puerta del camarote se abrió de golpe, por lo que me dispuse a mirar quién era el que interrumpía de aquella manera, era el cadete Gio. Estaba exaltado, la verdad no sabía qué pensar de él, estaba en el barco de una capitana y con nosotros se comportaba de tal manera que parecía idolatrarnos y dado en la situación que se encontraba me parecía, mínimo, algo raro.
Este agitado nos dio las nuevas de que habíamos llegado a nuestro destino, Impel Down estaba a solo unos pasos y en aquel lugar íbamos a ser evaluados, la sola idea de ser testado me sacó de todos los pensamientos que tuve con anterioridad, no podía anclarme en el pasado junto a Vulkan y Minato juré ser más fuerte y conseguir mi objetivo y esta era una oportunidad para dar un paso hacía el mismo. Tras Joe decirle que se relajase, Gio nos dijo que había oído el infierno, que era esa prisión y que sería porque haría mucho calor, me miró y extendió su mano para darme una bota llena de agua. La cogí y me la colgué junto a mis dos katanas - Gracias por el agua, Gio le dije con una tímida sonrisa, pues era de buen nacido ser agradecido.
Antes de llegar a salir del camarote, Karlglass mencionó que el ambiente estaba cargado y que olía raro, algo que sorprendió a Ikirami que le respondió que solo olía a mi perfume y a comida, sabía que Karl odiaba mi colonia, pero no creo que se refiriese a eso, pues ya estaba acostumbrada, empecé a pensar que era algo más relacionado con acercarnos a un lugar donde literalmente había gente en cautiverio y su pasado con esclavistas, por muy delincuentes que fuesen no dejaban de estar encerrados, aunque en este caso con razón por lo que no sabía si estaba en lo cierto al pensar en ello.
Seguimos a Joe, yo estaba posicionado a su derecha, a cubierta pasando por el centro de comunicaciones del barco, hasta abandonar el navío por la rampa de embarque. Desde el timón la capitana Jenkins nos observaba con su semblante serio "¿Qué es lo que pensará de nosotros?" Al bajar al muelle que llevaba a la entrada que tenía la prisión me di la vuelta para ver a lo lejos una gran puerta negra que sobresaltaba sobre el cielo y el mar azul. Al volver mi vista al frente no pude dejar de admirar la construcción que tenía frente a mis ojos, rodeado por buques de la marina, los cuales eran la primera línea de defensa, se encontraba una gran muralla que rodeaba el edificio principal que apenas asomaba por encima de la muralla y al fondo del muelle un gran rastrillo custodiaba e impedía que nadie entrase o saliese de aquel lugar sin autorización. Bienvenidos a Impel Down, dijo riéndose a Daisen.
No podía dejar de admirar la impresionante construcción de piedra que tenía frente a mis ojos, cuando Joe me preguntó sobre la bota. -Claro, toma Joe respondí mientras descolgaba el odre del cinturón y se lo entregaba. Aunque por mí, como si te lo quedas, no vaya a ser que lo rompa sin querer si me veo en la obligación de desenvainar Añadí con una sonrisa y dando unas pequeñas palmadas a las empuñaduras con mi mano izquierda. Ikirami dijo que estaba nerviosa por lo que me gire para darle mi apoyo, entonces vi como se pasaba la mano por el pelo y como de costumbre hizo que me sonrojase, al dirigir mi mirada hacía Ikirami pude fijarme en que Karl también se encontraba tensa por lo que intente tranquilizarlas. -Tranquila, nada malo nos pasará si podemos mantenernos juntos dije con tono tranquilizador y una sonrisa tímida, pues me costaba mirarla a esos ojos escarlatas Puedes preguntarle a Karl si estás en buenas manos, ¿Verdad? le pregunté a Karl intentando que esta recordase que no tenía nada que temer estando juntos.
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