18-08-2023, 01:18 AM
(Última modificación: 18-08-2023, 11:28 AM por Derya Tyhr.)
El enano que, muy valientemente se había adelantado para atacar a Derya acabó derrotado fácilmente. Su caída no fue tan impactante como la imagen un poco desagradable que dejó, al aterrizar el arma sobre la cabeza del otro enano. Una explosión repentina de sangre que hizo que más de uno de los civiles se girase hacia otro lado. Eso sin obviar la vibración que se provocó en el suelo. El líder, Durin, arrancó el arma de la cabeza de lo que fue su compañero, sin darle ninguna clase de importancia, sobre todo por las palabras que le dirigió después. La mujer chasqueó la lengua. — Pues derrotaré a todos los nadies que hay aquí. — Comentó, buscando achacar la risa de los enanos, amenazándoles directamente.
Algunos se abalanzaron corriendo hacia ella. Eran bastante fáciles de provocar, esos enanos. Así que Derya se dedicó a propinar puñetazos, patadas, incluso coletazos. No estaba siendo demasiado complicado, la altura jugaba mucho a su favor, con sus largas extremidades le era bastante fácil alcanzarles. Lo más difícil era quizás esquivar sus afiladas armas. Alguna le rozó, en el momento ella no se estaba dando cuenta por la emoción y la euforia, pero se podía ver en su pierna derecha un corte superficial que había derramado una gotita de sangre que recorría su muslo. Por otro lado, Kovashi estaba aprovechando ese momento en el que la atención se centraba en ella para intentar ayudar a los civiles a huir. Pero no parecieron entenderle, porque finalmente no le quedó más remedio que chillarles.
Un grito que se escuchó en todos los alrededores y que obviamente, no pasó desapercibido. Durin se cabreó tremendamente al oír aquello. Se lo tomó como un ataque a su persona misma. Así que sin dudarlo, salió corriendo hacia él con su enorme hacha en la mano. Derya no pudo ver mucho, aparecían enanos de todos los putos lados buscando atacarla. Ella se deshacía de ellos relativamente rápidos, pero como sus ataques no eran fulminantes, necesitaba de más de un solo golpe para derrotarlos. — ¡Cuidado! — Le gritó a su compañero al ver como el hacha caía sobre él. En los ojos de Derya pudo verse el miedo por unos segundos. Era un arma muy pesada, y la fuerza del enano parecía desmedida para su pequeño cuerpo. El empujón final provocó que Kovashi saliera arrastrado hacia atrás por la presión.
La mirada de Derya le siguió hasta que finalmente chocó contra un árbol. Seguro que había sido doloroso, pero estaba bien, ¿verdad? A la joven le inundó el cuerpo la rabia, sobre todo después de aquella amenaza. No se lo pensó dos veces y corrió hacia él, con el puño derecho recogido hacia atrás, acumulando un impulso que luego aterrizaría sobre el rostro del enano. Era un ataque poderoso, lleno de ira por la injusticia que le parecía todo lo que estaba pasando. Sobre todo, no podía pensar en que le hubiera hecho algo a Kovashi. Es decir, ella sabe que él es muy fuerte, pero un mal golpe puede hacerle daño a cualquiera, por fuerte que sea, y aquellos momentos eran los que le aterraban.
Off
