[Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Sindicalistas
#25
En ocasiones, cuando uno quiere lograr un objetivo, debe realizar sacrificios, muy a su pesar. Ese fue el caso de Aurora, la cual, triste y con una lágrima descendiendo por su rostro, empezó a noquear, a una velocidad vertiginosa, uno a uno a todos los animales que la rodeaban a ella y a sus dos compañeros. Era tal su trance que, la rubia, no reparó siquiera en su presencia, estaba completamente concentrada en su deber y en la promesa que les debía a esas pobres criaturas, liberarlos de su yugo físico y psicológico. 

Conforme los animales se iban desplomando, inconscientes, uno tras otro, la expresión de Tronchamulas, ubicado frente al grupo de piratas, iba expresando cada vez más confusa y furiosa. No sólo sus esbirros y herramientas habían sido derrotadas fácilmente, sino que, otras dos figuras, a unos 9 metros de distancia de él, se erguían frente al hombretón. Pudo distinguir como, uno de ellos, se trataba de un gyojin, con anteojos y un par de cuernos saliéndole de la cabeza, ¿acaso se trataba del hombre pez del que tanto se había estado hablando estos días en la mina? Sin embargo, fue ver la silueta de la mujer, a la que tanto había menospreciado hace cuestión de segundos, lo que le hizo entrar en pura cólera.-JUAQUINEEEEEEEEEEE.- Era la vez que más alto había gritado, la potencia de su voz solapaba el ruido que se producía en la mina en la lejanía. El sujeto comenzó a desplazarse, a la velocidad que le permitían correr sus enanas piernas, con su látigo en mano, preparado para arrasar con aquella mujer que tanto por culo le estaba dando. Pero Aurora no había terminado aún.

Sin ningún tiempo para que pudiera reaccionar, tras dar tres o cuatro zancadas, la mujer, transformada en mitad humana y mitad águila, dejó sin aliento al maltratador de animales para, instantes después, como desaparecer completamente de su vista. Lo único que pudo sentir, fue como su codo izquierdo, más en concreto, la cicatriz de su codo izquierdo, comenzaba a arder y palpitar del dolor que estaba recorriendo por las terminaciones nerviosas de su cuerpo.- AGGGGGGGGGGGGGGHHHHHHHHH MALDITA ZORRAAAAAAAAAA.- Gritó de dolor y pura rabia. Se desplomó de rodillas, agarrando firmemente, con su diestra, el punto donde le había dañado la mujer. La humillación que estaba sintiendo Tronchamulas hacía que este se enfureciera cada vez más, juraría que iba a acabar con ella. Fue a agarrar, nuevamente su látigo, el cuál había dejado en el suelo pero, justo cuando lo cogió por el mango, pudo escuchar una voz, completamente nueva, desde su flanco derecho, dando un aviso de alerta. Al girarse, un ser que casi le duplicaba en altura, de piel morena, pelo blanco y unas majestuosas alas negras, se hallaba en la orilla del río, a 10 metros de él.

De repente, y sin entender muy bien como, el cuerpo de Tronchamulas empezó a arder. Un brote de líquido volcánico había emergido desde donde él se situaba. El calor y las quemaduras eran tan extremas, que el grandullón en bañador podía sentir como si su cuerpo se empezara a derretir y a evaporar. Era como si tuviera un maldito volcán a sus pies y él se hubiera zambullido de lleno. Sin dejarle tiempo de reacción ninguno, y ya casi totalmente ido de la cabeza por todo el daño que acababa de sufrir, como si estuviera al borde de la inconsciencia, una de las dos figuras que vio junto a la mujer, específicamente, la que no era el gyojin, disparó 6 balas hacia su pecho que no permitieron que recuperara completamente sus facultades cognitivas, o al menos las pocas que tuviera. Era como si estuvieran jugando a no dejar que hiciera nada. Normalmente, Tronchamulas en este tipo de ocasiones, habría entrado en un berrinche, pero se había topado con los tipos equivocados. Para acabar la faena, ahora sí, el gyojin, concentrando toda su fuerza en un único golpe, y acortando distancias a una velocidad que el moribundo domador era incapaz de apreciar, el hombre pez le asestó tremendo puñetazo en el cráneo, con tanta fuerza, que le mandó volar hasta acabar justo bajo la pila de escombros que había en su retaguardia, sufriendo su cuerpo ya sin vida, de manera literal y figurada, el peso con el que habían tenido que cargar las pobres e indefensas almas a las que tanto había maltratado. Parecía que no, pero uno de los objetivos que tenía el grupo, cuando se había embarcado en esta aventura libertadora, había sido cumplida.

Si seguíais por aquel páramo, árido y sin vegetación, río arriba, hasta llegar al punto dónde nacían los tres ríos que separaban la explotación minera en tres subzonas, en el río cuyo curso iba en dirección oeste, podíais otear un puente que os llevaba hacia el gran socavón del cuál se extraían los minerales y, lo que más os preocupaba, donde se estarían llevando actividades que, seguramente, estarían atentando contra todos los derechos de la humanidad. Por si no fuera poco, desde hace un rato, el sonido, fruto de las explosiones que se originaban en la mina, no sólo se habían vuelto más intensos, sino también más frecuentes. Era como si la propia mina os estuviera incitando en adentraros en ella.

RESUMEN DEL TURNO


INFO BÉLICA


PERSONAJES


INFO DEL NARRADOR
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Sindicalistas - por Garnet D. Matlock - 24-12-2023, 12:07 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)