DIA 3 / AÑO 11 / PRIMAVERA
Llevo 4 meses alistado en la Marina. 4 meses de aprendizaje para ser un marine ejemplar. 4 meses donde no me he dedicado a hacer mucha cosa.
Sí, es cierto. En tan poco tiempo que debería esperar? Ya llegarán las aventuras grandes y la caza de piratas. Además, sigo con mi objetivo en mente...
Estoy intentado ser un soldado ejemplar. En las tareas sanitarias doy el 200% para dejarlo todo limpio, en los ejercicios y entrenamientos intento quedar de los primeros siempre, en las clases didácticas estoy más atento que ninguno siempre que hablan de estrategia y acción militar. Pero todo empieza a cansar.
No hemos tenido ninguna misión interesante en todo este tiempo, solo las clásicas rondas rutinarias por la isla y poco más. No cuento el altercado de Loguetown porque fue extraoficial y no repercute en mi expediente, pero sin contar eso, nada.
Pero todo ha cambiado recientemente. Me he enterado de un tipo mayor que yo y más alto. No lo conozco bien, pero me resulta muy curioso . Aún no sé si es nuevo o si lleva tiempo en la Marina, pero lo he visto últimamente cruzando los pasillos y me suscita un interés singular. Así que he decidido tomar cartas en el asunto, literalmente.
Ya que es un conocido de mi amigo Sephiroth, le he hecho llegar una carta a su taquilla esta mañana que dice lo siguiente :
Buenas Joe, te escribe Vulkan, uno de tus compañeros en el cuartel.
Quizá se te hace raro, pero me despiertas cierta curiosidad y, al ser amigo de mi compañero Sephiroth, me he tomado la libertad de escribirte.
Si tienes interés, te invito a realizar un entrenamiento intenso de combate y formación a las 19h, tras la ronda rutinaria de las 18. En la playa sur del pueblo, tras las rocas negras. Allí no acude nadie a esa hora y podremos estar en paz.
Me parece que es la mejor manera de practicar y conocer al otro, no?
Allí te espero. Vulkan.
Un mensaje más largo de lo que me gustaría. Pero si ya era raro que te escribieran una carta, imagínate una en la que te invitan a luchar en un sitio privado.
El caso es que aquí estoy... Llegué a esto de hace media hora, con antelación. Al acabar la ronda, me fui al trote desde la calle principal a la playa y, desde la playa Sur, a la zona alejada tras las 3 rocas negras, a 10 minutos caminando al este desde la playa.
Hace Sol. Aunque se está poniendo, todavía pega fuerte por la ausencia de nubes. Llega una brisa por el Este que ayuda mucho a soportar el calor y genera un clima fresco muy agradable. La arena es fina y, aunque no dificulta la movilidad, se te hunden los pies un par de centímetros. El agua es clara, limpia y nada contaminada. Al menos en esta parte de la playa. Mirando hacía el mar, tengo a mi derecha las tres rocas negras, a mi espalda una alta pared de roca que hace de malecón en marea alta y, a mi izquierda, la inmensidad de una playa que no tiene fin.
Me senté mirando hacia el mar. Me parecía un buen lugar para descansar, pero hoy, sería mi ring de combate personal. Era el momento de conocer a Joe.
Sí, es cierto. En tan poco tiempo que debería esperar? Ya llegarán las aventuras grandes y la caza de piratas. Además, sigo con mi objetivo en mente...
Estoy intentado ser un soldado ejemplar. En las tareas sanitarias doy el 200% para dejarlo todo limpio, en los ejercicios y entrenamientos intento quedar de los primeros siempre, en las clases didácticas estoy más atento que ninguno siempre que hablan de estrategia y acción militar. Pero todo empieza a cansar.
No hemos tenido ninguna misión interesante en todo este tiempo, solo las clásicas rondas rutinarias por la isla y poco más. No cuento el altercado de Loguetown porque fue extraoficial y no repercute en mi expediente, pero sin contar eso, nada.
Pero todo ha cambiado recientemente. Me he enterado de un tipo mayor que yo y más alto. No lo conozco bien, pero me resulta muy curioso . Aún no sé si es nuevo o si lleva tiempo en la Marina, pero lo he visto últimamente cruzando los pasillos y me suscita un interés singular. Así que he decidido tomar cartas en el asunto, literalmente.
Ya que es un conocido de mi amigo Sephiroth, le he hecho llegar una carta a su taquilla esta mañana que dice lo siguiente :
Buenas Joe, te escribe Vulkan, uno de tus compañeros en el cuartel.
Quizá se te hace raro, pero me despiertas cierta curiosidad y, al ser amigo de mi compañero Sephiroth, me he tomado la libertad de escribirte.
Si tienes interés, te invito a realizar un entrenamiento intenso de combate y formación a las 19h, tras la ronda rutinaria de las 18. En la playa sur del pueblo, tras las rocas negras. Allí no acude nadie a esa hora y podremos estar en paz.
Me parece que es la mejor manera de practicar y conocer al otro, no?
Allí te espero. Vulkan.
Un mensaje más largo de lo que me gustaría. Pero si ya era raro que te escribieran una carta, imagínate una en la que te invitan a luchar en un sitio privado.
El caso es que aquí estoy... Llegué a esto de hace media hora, con antelación. Al acabar la ronda, me fui al trote desde la calle principal a la playa y, desde la playa Sur, a la zona alejada tras las 3 rocas negras, a 10 minutos caminando al este desde la playa.
Hace Sol. Aunque se está poniendo, todavía pega fuerte por la ausencia de nubes. Llega una brisa por el Este que ayuda mucho a soportar el calor y genera un clima fresco muy agradable. La arena es fina y, aunque no dificulta la movilidad, se te hunden los pies un par de centímetros. El agua es clara, limpia y nada contaminada. Al menos en esta parte de la playa. Mirando hacía el mar, tengo a mi derecha las tres rocas negras, a mi espalda una alta pared de roca que hace de malecón en marea alta y, a mi izquierda, la inmensidad de una playa que no tiene fin.
Me senté mirando hacia el mar. Me parecía un buen lugar para descansar, pero hoy, sería mi ring de combate personal. Era el momento de conocer a Joe.
