07-10-2026, 11:01 PM
Ya desde lejos se notaba que Bertram estaba concentrado en algo. Estaba en una de las mesas, escribiendo algo en una especie de cuadernos. ¿O quizás estaba dibujando? También podría ser que estuviera haciendo cuentas, como solía hacer Kael. Quise saber qué tipo de persona sería el pelirrojo en ese sentido. Después de todo, no es muy normal irse a un sitio ajetreado y ruidoso para apuntar cosas. ¡Debía de tener una buena capacidad de aislamiento! ¡Yo nunca podría hacer eso! Aunque bueno, los humanos no solían tener tan buen oído como yo…
Al final, esa curiosidad me superó, pero, en cuanto hablé para llamarlo, me arrepentí, lo que hizo que me detuviera a unos pocos pasos de su mesa. ¿Quizás lo estaba distrayendo de alguna tarea importante…?
Por suerte, pareció tomárselo bien, pero me preocupé por él cuando dijo que tenía muchas cosas en la cabeza y que quería evitar pensar más de la cuenta. ¿Tendría algún problema…? Sin embargo, mi atención se centró en la conversación pendiente en cuanto mencionó que también él quería hablar conmigo. ¡Uy!
―¡Claro!
Terminé de cruzar los pasos que me separaban de él y tomé asiento enfrente de él. La mesa no era muy grande, así que no se sentía como que hubiera mucha distancia entre nosotros.
Separé los labios para hacerle una pregunta, pero un tipo gordito, de alas blancas y cabello azul con dos bolitas arriba se acercó, y a juzgar por el delantal obviamente trabajaba allí. Si quedaba alguna duda, esta desapareció en cuanto nos preguntó qué queríamos tomar. Por mi parte, pedí un zumo de frutas. ¿Bertram sería de los que toman alcohol?
Una vez se marchó, al fin quedamos solos para hablar tranquilamente.
―¿Qué querías decirme? Aunque también me ha preocupado un poquito cómo te he visto... ―comento reflejando el sentimiento en mi rostro―. ¿Va todo bien…?
Al final, esa curiosidad me superó, pero, en cuanto hablé para llamarlo, me arrepentí, lo que hizo que me detuviera a unos pocos pasos de su mesa. ¿Quizás lo estaba distrayendo de alguna tarea importante…?
Por suerte, pareció tomárselo bien, pero me preocupé por él cuando dijo que tenía muchas cosas en la cabeza y que quería evitar pensar más de la cuenta. ¿Tendría algún problema…? Sin embargo, mi atención se centró en la conversación pendiente en cuanto mencionó que también él quería hablar conmigo. ¡Uy!
―¡Claro!
Terminé de cruzar los pasos que me separaban de él y tomé asiento enfrente de él. La mesa no era muy grande, así que no se sentía como que hubiera mucha distancia entre nosotros.
Separé los labios para hacerle una pregunta, pero un tipo gordito, de alas blancas y cabello azul con dos bolitas arriba se acercó, y a juzgar por el delantal obviamente trabajaba allí. Si quedaba alguna duda, esta desapareció en cuanto nos preguntó qué queríamos tomar. Por mi parte, pedí un zumo de frutas. ¿Bertram sería de los que toman alcohol?
Una vez se marchó, al fin quedamos solos para hablar tranquilamente.
―¿Qué querías decirme? Aunque también me ha preocupado un poquito cómo te he visto... ―comento reflejando el sentimiento en mi rostro―. ¿Va todo bien…?
