Tras reincorporarme de mi caída estratégica, alcé mi mirada en busca del siguiente maleante sobre el que desatar todo el peso de la justicia, solo para encontrarme el panorama actual:
La mujer conejo estaba destrozando salvajemente a los cobradores, de tal manera que, por momentos, me encontraba queriendo apartar la mirada en shock. No por la brutalidad con la que estaba dejando a esos hombres peor que un muñeco de trapo, que también pudo influir, pero más bien por cómo cada una de sus acciones estaban destrozando la taberna cada vez más y más.
Para empezar, la coneja se abalanzó sobre ellos con una potencia sobrehumana. Se aprecia el espíritu, pero… ¿¡HACÍA FALTA PARTIR EL PUÑETERO SUELO!? Y no solo eso, no, la coneja acabó con el primero de ellos, pero ¡EL TABURETE! Tenía que intervenir pero antes de que se cargara algo más, pero, antes de poder hacer nada, la coneja comenzó a destrozar la barra con la cabeza de uno de ellos y, por lo que sea, no me pareció el momento más oportuno para meterme.
Ahora, de los tres, solo quedaba el que iba de jefazo y, como no, la mujer decidió darle un nivel de destrozo equiparable. Nada más ver como todas las botellas de alcohol fueron totalmente OBLITERADAS ante mis ojos, no pude hacer nada más que llevarme las manos a la cabeza en shock y lentamente girar mi cabeza en busca del dueño del local, topándomelo totalmente catatónico con una lágrima brotando de sus ojos, siendo esta la única cosa que me hacía creer que seguía entre nosotros.
Finalmente la coneja terminó su acto dejando como guinda del pastel una tremenda mancha de sangre en una columna… ¡A VER AHORA QUIEN COÑO QUITA ESA MANCHA!
Aún en shock mientras contemplaba el destrozo, pude oír como se dirigía a mi, aún encima llamándome casco ¡Que soy Centella, leñe! C - E - N - T - E - L - L - A. No es tan difícil. ¿Quién se cree la tipa esta? El objetivo era acabar con ellos, si, pero justamente para evitar ¡QUE SE CARGASEN EL PUTO LOCAL!, ¡QUE LO HAS DEJADO TODO PEOR AÚN!. ¡SE VA A ENTERAR!
Me giré dispuesta a echarle la bronca de mi vida, pero, en cuanto mis ojos vislumbraron la belleza de la musa frente a mi, aún muchas más emociones surgieron en mi cabeza, friendo totalmente mi cerebro.
Mientras mi cabeza terminaba de recolocar los cables que tenía sueltos, un hombre extra entró en el local, retomando el control de los cuatro cobradores que aún quedaban en pie, a los cuales se les veía perdidos como pollos sin cabeza hace apenas segundos. Ahora, preparándose para abalanzarse sobre nosotras.
Mierda, si fuesen menos no me preocuparía, pero, siendo cinco, no sé si sería capaz de acabar con ellos antes de que alguno rompa algo más, pensé, ya comenzando a recuperar la compostura.
Viendo la tesitura, me giré a mirar a la mujer conejo, haciendo que mis mejillas se volvieran de nuevo rojas y, antes de arrepentirme le dije: — ¡AHÁ! Coneja, tu encárgate de esos dos, yo me encargo del resto — Dije con una sonrisa ladeada mientras me ponía en posición de combate, para rápidamente volver a enderezarme antes de decir con un tono de ligera preocupación: — Y, a ser posible no rompas nada, porfa — Ahora si, volviendo a mi pose de combate. Poniendo mi espalda contra la suya.
No fue hasta que uno de sus largos mechones de pelo negro acaricio sin querer mi cuello, causándome un ligero cosquilleo, que lo procese. Ahora mismo, ¡NUESTRAS ESPALDAS SE ESTÁN TOCANDO! En ese mismo instante, toda la sangre de mi cuerpo subió a mi cabeza tan rápido como mi concentración dejó mi ser.
Mi mente se estaba perdiendo en todo tipo de pensamientos cuando… BONK
Fui fuertemente traída de vuelta a la realidad por un batazo en todo el casco, reaccionando inmediatamente con una patada en el pecho del maleante. — ¡QUITA BICHO! — ¿¡Quien se ha creído ese bastardo, intentando dejarme mal delante de esa hermosa mujer!? Se acabó. Toca lucirse, pensé sonriendo antes de abalanzarme hacía el próximo infeliz, colocándome delante suya para asestarle un gancho en toda la boca que lo mandó a volar, dejándome perfectamente en una pose sublime.
Y, finalmente, el toque maestro para demostrar la increíble heroína que soy. Me acerque a la entrada, hasta el hombre que había tomado la batuta de estos idiotas, y, cuando me encontraba casi frente a él, comenzó el espectáculo. Con un rápido giro sobre mi misma, me posicioné detrás suya cual peonza salvaje, terminando mi giro con un fuerte golpe con la mano abierta en el cuello del pobre hombre. — ¡COLLEJA ABSOLUTE! — Estampándolo directamente contra el suelo con tanta potencia que las tablas del suelo se partieron, mandando a volar pequeños trozos de madera por doquier.
La mujer conejo estaba destrozando salvajemente a los cobradores, de tal manera que, por momentos, me encontraba queriendo apartar la mirada en shock. No por la brutalidad con la que estaba dejando a esos hombres peor que un muñeco de trapo, que también pudo influir, pero más bien por cómo cada una de sus acciones estaban destrozando la taberna cada vez más y más.
Para empezar, la coneja se abalanzó sobre ellos con una potencia sobrehumana. Se aprecia el espíritu, pero… ¿¡HACÍA FALTA PARTIR EL PUÑETERO SUELO!? Y no solo eso, no, la coneja acabó con el primero de ellos, pero ¡EL TABURETE! Tenía que intervenir pero antes de que se cargara algo más, pero, antes de poder hacer nada, la coneja comenzó a destrozar la barra con la cabeza de uno de ellos y, por lo que sea, no me pareció el momento más oportuno para meterme.
Ahora, de los tres, solo quedaba el que iba de jefazo y, como no, la mujer decidió darle un nivel de destrozo equiparable. Nada más ver como todas las botellas de alcohol fueron totalmente OBLITERADAS ante mis ojos, no pude hacer nada más que llevarme las manos a la cabeza en shock y lentamente girar mi cabeza en busca del dueño del local, topándomelo totalmente catatónico con una lágrima brotando de sus ojos, siendo esta la única cosa que me hacía creer que seguía entre nosotros.
Finalmente la coneja terminó su acto dejando como guinda del pastel una tremenda mancha de sangre en una columna… ¡A VER AHORA QUIEN COÑO QUITA ESA MANCHA!
Aún en shock mientras contemplaba el destrozo, pude oír como se dirigía a mi, aún encima llamándome casco ¡Que soy Centella, leñe! C - E - N - T - E - L - L - A. No es tan difícil. ¿Quién se cree la tipa esta? El objetivo era acabar con ellos, si, pero justamente para evitar ¡QUE SE CARGASEN EL PUTO LOCAL!, ¡QUE LO HAS DEJADO TODO PEOR AÚN!. ¡SE VA A ENTERAR!
Me giré dispuesta a echarle la bronca de mi vida, pero, en cuanto mis ojos vislumbraron la belleza de la musa frente a mi, aún muchas más emociones surgieron en mi cabeza, friendo totalmente mi cerebro.
![[Imagen: DSKj1Um.png]](https://imgur.com/DSKj1Um.png)
Mientras mi cabeza terminaba de recolocar los cables que tenía sueltos, un hombre extra entró en el local, retomando el control de los cuatro cobradores que aún quedaban en pie, a los cuales se les veía perdidos como pollos sin cabeza hace apenas segundos. Ahora, preparándose para abalanzarse sobre nosotras.
Mierda, si fuesen menos no me preocuparía, pero, siendo cinco, no sé si sería capaz de acabar con ellos antes de que alguno rompa algo más, pensé, ya comenzando a recuperar la compostura.
Viendo la tesitura, me giré a mirar a la mujer conejo, haciendo que mis mejillas se volvieran de nuevo rojas y, antes de arrepentirme le dije: — ¡AHÁ! Coneja, tu encárgate de esos dos, yo me encargo del resto — Dije con una sonrisa ladeada mientras me ponía en posición de combate, para rápidamente volver a enderezarme antes de decir con un tono de ligera preocupación: — Y, a ser posible no rompas nada, porfa — Ahora si, volviendo a mi pose de combate. Poniendo mi espalda contra la suya.
![[Imagen: BY8c3ZP.png]](https://imgur.com/BY8c3ZP.png)
No fue hasta que uno de sus largos mechones de pelo negro acaricio sin querer mi cuello, causándome un ligero cosquilleo, que lo procese. Ahora mismo, ¡NUESTRAS ESPALDAS SE ESTÁN TOCANDO! En ese mismo instante, toda la sangre de mi cuerpo subió a mi cabeza tan rápido como mi concentración dejó mi ser.
![[Imagen: gQfjwJA.png]](https://imgur.com/gQfjwJA.png)
Mi mente se estaba perdiendo en todo tipo de pensamientos cuando… BONK
Fui fuertemente traída de vuelta a la realidad por un batazo en todo el casco, reaccionando inmediatamente con una patada en el pecho del maleante. — ¡QUITA BICHO! — ¿¡Quien se ha creído ese bastardo, intentando dejarme mal delante de esa hermosa mujer!? Se acabó. Toca lucirse, pensé sonriendo antes de abalanzarme hacía el próximo infeliz, colocándome delante suya para asestarle un gancho en toda la boca que lo mandó a volar, dejándome perfectamente en una pose sublime.
Y, finalmente, el toque maestro para demostrar la increíble heroína que soy. Me acerque a la entrada, hasta el hombre que había tomado la batuta de estos idiotas, y, cuando me encontraba casi frente a él, comenzó el espectáculo. Con un rápido giro sobre mi misma, me posicioné detrás suya cual peonza salvaje, terminando mi giro con un fuerte golpe con la mano abierta en el cuello del pobre hombre. — ¡COLLEJA ABSOLUTE! — Estampándolo directamente contra el suelo con tanta potencia que las tablas del suelo se partieron, mandando a volar pequeños trozos de madera por doquier.
— JAJAJAHIIIJAJA ¿Qué os ha parecido? Eso os pasa por… ¡MIERDA, EL SUELO! —
![[Imagen: Qi2zBCc.png]](https://imgur.com/Qi2zBCc.png)
Tras la capa
