28-09-2026, 10:34 PM
A pesar de que se había preparado a conciencia y a que su percepción estaba afinada por la energía eléctric que recorrí su sistema, convirtiendolo todo borde y relieve en un afilado resalte sobre el fondo en el que se encontraba, el mink no fue capaz de percibir a tiempo el disparo de su superior. La flecha de Bertram voló rauda, tanto que Kibai apenas pudo si escuchar el silbido del proyectil saliendo del arco del pelirrojo antes de que este se clavase en su hombro derecho, arrancádole un quejido entre dientes al notar la mordedura de la punta de acero penetrando en su piel. No obstante, aquello no fue suficiente, como había ocurrido en otras ocasiones anteriormente, como para obligar a su cuerpo a liberar la energía del Electro que seguía recorriendo su sistema.
— Desde luego, dispara rápido... — pensó el mink. Pero no estaba allí solo para quedarse mirando, de modo que, agachándose levemente, dio un salto hacia delante, recorriendo la distancia que los separaba en un abrir y cerrar de ojos, hasta acabar justo encima de Bertram, efectuando un giro completo en el aire para descargar su ataque en un sentido vertical descendente.
Los dos golpes impactaron de lleno en el tronco de Bertram, evitando de manera consciente la zona que Kibi sabía que estaba lesionada por el naufragio del Royal Quiver, enviando la energía del Electro a traves de su sistema nervioso. Aterrizando justo enfrente de su oponente, el mink no perdió el tiempo y lanzó su mano a toda velocidad, agarrando la muñeca del brazo del contramaestre que sostenía el arco. Al mismo tiempo, empleando la inercia de su propio movimiento, Kibai canalizó el Haki de Armadura hacia su rodilla izquierda, antes de lanzar un potente golpe directo a la boca del estómago del pelirrojo.
A la vista de que estaban demasiado pegados como para ejecutar otra técnica, el mink volteó el agarre del bokken dejándolo en un estilo inverso, poco ortodoxo pero ideal para estar en una refriega a tan corta distancia, mientras su agarre sobre la muñeca de Bertram se cerraba con fuerza para impedirle que volviese a tomar distancias.
— Desde luego, dispara rápido... — pensó el mink. Pero no estaba allí solo para quedarse mirando, de modo que, agachándose levemente, dio un salto hacia delante, recorriendo la distancia que los separaba en un abrir y cerrar de ojos, hasta acabar justo encima de Bertram, efectuando un giro completo en el aire para descargar su ataque en un sentido vertical descendente.
¡¡¡GETSUI ZANGEKI!!!
A la vista de que estaban demasiado pegados como para ejecutar otra técnica, el mink volteó el agarre del bokken dejándolo en un estilo inverso, poco ortodoxo pero ideal para estar en una refriega a tan corta distancia, mientras su agarre sobre la muñeca de Bertram se cerraba con fuerza para impedirle que volviese a tomar distancias.
La Caja de Pandora
