Hace 8 horas
¿El teatro de Maki parecía poco convincente?... era pésimo de hecho. Sin embargo, la situación era tan extraña que le divertía. Le divertía tanto como un montón de monos con navajas decidiendo su propio liderazgo. Sin embargo. Maki sentía que era tan brutal en sus embustes que podría sacarle el corazón a cualquiera de ellos con un solo puñetazo.
Era galante, algo extraño claro, pero parecía el típico caballero blanco que deseaba agenciarse una victoria en el corazón de la damisela que buscaba cortejar. Pero había un detalle. Ella no era una damisela, no era un caballero y esto no era un reino. Aun así. Decidió seguirle el juego. Después de todo. No tenía más que hacer esta noche. Parecía un hombre lobo. Lleno de pelo por todos lados. ¿O era un Mink? Da igual, Maki no era experta en reconocer esas cosas. Ni razas ni formas ni ese tipo de cosas. No importaba.
Maki se hizo la loca cuando le metió la mano en medio ella titubeo, retrocedió y quiso tocarla, pero con algo de temor. Ocultando que ella misma era un monstruo cuando lo decidía. —Su… supongo que es…estoy bien… no… no me… comerás verdad? Tengo… mi… miedo y fri…frio…— Dijo tartamudeando, tímida y carajo si hubiera podido estar un poco menos divertida hasta podría haber derramado un par de lágrimas. Pero no. el espectáculo parecía prometedor.
—Si, tu… sabes tocar algo?... yo apenas se tocar una que otra canción…— Dijo algo mas repuesta levantándose y apoyándose en el cuerpo del hombre… —Creo… creo que estos malvados… malvados hombres me han lastimado mi tobillo. Me ayudas… me duele mucho… — Alzo la pierna a la altura del pecho del hombre mientras con sus dos manos agarraba el hombro y el cuello del muchacho, peludo, feroz. Salvaje. —Quizás tendrás que cargarme a algún lugar seguro donde podrías tocarme algo… quise decir cantar… si cantar.— Dijo acercándose aun mas al joven licántropo.
Era galante, algo extraño claro, pero parecía el típico caballero blanco que deseaba agenciarse una victoria en el corazón de la damisela que buscaba cortejar. Pero había un detalle. Ella no era una damisela, no era un caballero y esto no era un reino. Aun así. Decidió seguirle el juego. Después de todo. No tenía más que hacer esta noche. Parecía un hombre lobo. Lleno de pelo por todos lados. ¿O era un Mink? Da igual, Maki no era experta en reconocer esas cosas. Ni razas ni formas ni ese tipo de cosas. No importaba.
Maki se hizo la loca cuando le metió la mano en medio ella titubeo, retrocedió y quiso tocarla, pero con algo de temor. Ocultando que ella misma era un monstruo cuando lo decidía. —Su… supongo que es…estoy bien… no… no me… comerás verdad? Tengo… mi… miedo y fri…frio…— Dijo tartamudeando, tímida y carajo si hubiera podido estar un poco menos divertida hasta podría haber derramado un par de lágrimas. Pero no. el espectáculo parecía prometedor.
—Si, tu… sabes tocar algo?... yo apenas se tocar una que otra canción…— Dijo algo mas repuesta levantándose y apoyándose en el cuerpo del hombre… —Creo… creo que estos malvados… malvados hombres me han lastimado mi tobillo. Me ayudas… me duele mucho… — Alzo la pierna a la altura del pecho del hombre mientras con sus dos manos agarraba el hombro y el cuello del muchacho, peludo, feroz. Salvaje. —Quizás tendrás que cargarme a algún lugar seguro donde podrías tocarme algo… quise decir cantar… si cantar.— Dijo acercándose aun mas al joven licántropo.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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