Hace 5 horas
(Última modificación: Hace 4 horas por Garnet D. Matlock.)
La luna, acercándose a su fase de plenitud, brillaba en lo más alto de la oscura pero estrellada noche, bañando al Solar Karma con su tenue pero cálida luz. Aquel manto de estrellas, que hacía de bóveda celestial, era una de las mayores musas para la inspiración de Garnet cuando o no podía dormir o, buenamente, sentía que aún era demasiado pronto como para dar por finalizado el día.- Cada vez queda menos para el gran día... - musitó el pelirrojo, pensando en los grandes avances que estaba sufriendo la isla en cuánto a términos de reconstrucción. Sus palabras se perdieron en la quietud de la noche pues, sus amigos ya hacía rato que se habían ido a dormir. La suave brisa de la agradable noche de verano mecía los cabellos rojizos del skypiean, quién se hallaba tumbado en una hamaca de la cubierta del galeón, admirando aquel paisaje nocturno mientras trastocaba algunos acordes con su Sabertones.
Justamente, aquel día de hoy, Jolyne se aventuró a hacer la imitación de un vecino suyo que tuvo cuando aún vivía en isla Gecko. Un hombre la mar de campechano - y algo tartamudo - que hablaba algo más "basto" de lo normal, quedándose grabada en la mente de Garnet una expresión que, por alguna razón, encontró inspiradora.- Pu-pu-pueh... ¡Pueh jí! - repitió aquellas palabras, intentando imitar el mismo acento que su amiga pelirrosa hizo, deteniéndose seguidamente a reírse nasalmente mientras negaba con la cabeza.- Puejeje, hay que joderse, esta tía es la monda, ¿es o no es? - alabó las ocurrencias de la tiradora de los Alas Negras cuando, de forma repentina, su Den Den Mushi comenzó a sonar.
Los ojos de Garnet se abrieron de par en par, irguiendo inmediatamente el tronco superior de su cuerpo de la tumbona.- ¿Una llamada? ¿A estas horas? - preguntaba, mientras soltaba su guitarra eléctrica sobre la tumbona de al lado, esbozando una pícara sonrisa.- Pueje puejeje, ¿será alguna pibita necesitada de cariño?... - se preguntaba cuando, al momento, aquella muestra perfecta de sus impoluta dentadura se desvaneció.- Nanai... También podría ser otra llamada como la de maromo-chan... - puso las cartas sobre la mesa, y es que gente necesitaba y degenerados los había repartidos por todo el mundo.- ¿Cómo estará maromo-chan? - alzó su vista en el cielo, recordando aquel inolvidable momento de hombría que había compartido con ese hombre de rudeza extrema. Pero el Den Den Mushi seguía sonando y alguien debía atender la llamada.- Ah sí, coño, la llamada, ¿es o no es? - volvió a bajar su mirada, fijándola en su paquete - más concretamente en su tanga de color rosa con estampados de fresa - . Introdujo su diestra en el interior y, tras estar rebuscando en su interior, retiro la susodicha mano con todo lo que necesitaba.
- ¡Remix loco-mixto de Den Den Mushi antistalker! - exclamó a viva voz, sin importar la hora que era, con el brazo derecho alzado hacia el cielo, con los dos Den Den Mushi agarrados por esa misma mano, cómo si le estuviera mostrando un invento del siglo XXI a un niño zafio necesitado de afecto. No tenían cara los pobres moluscos de haber estado cómodos en las profundidades del averno que suponía el interior del tanga de Garnet..- Ahora sí... - dejó apoyados los dos caracolófonos sobre la hamaca dónde quedaba apoyada Sabertones.- Hmmm... Con qué frase debería el menda abrir hoy el tinglao, ¿huh?... - se preguntaba mientras el pelirrojo interconectaba los dos caracoles para asegurar la privacidad de la llamada. Había mucho marrano suelto por ahí. Sea como fuere, con los preparativos ya listos, Garnet agarró con su zurda el receptor del molusco y descolgó la llamada.
Cuando estuvo a punto de soltar su frase célebre, lejos de lo que podía caber en los planes del pelirrojo, lo primero que pudo escuchar fue el fuerte gemido, mientras soltaba un improperio vete a saber tú porque razón. Por su voz, no cabía duda de que era una mujer. Era ligeramente aguda y femenina, pero al mismo tiempo tenía cierto aire áspero que le dotaba de una personalidad indistinguible. El tono, quizás acompañado por esa palabra malsonante, reflejaba cierto poderío que a Garnet le pareció cuanto menos atractivo. No sé si fue esto mismo, o el propio gemido, pero una corriente eléctrica azotó los sentidos del pelirrojo, haciendo que su vello se erizara por completo y que sus mejillas se sonrojaran. Por si fuera poco, una melodía de fondo, compuesta por un saxofón, que emanaba sensualidad y seducción comenzó a sonar. - Oye oye... ¿Pero es qué han empezado la fiesta sin el menda o de qué va esto? - se preguntaba a sí mismo, con una mueca un tanto incómoda, y con las cejas arqueadas. Honestamente, le habían desarmado desde el minuto uno. Pero él no debía darse por vencido. - ¡Nada de cagarse las patas abajo Garnet! ¡¡Eres un pro en esto!! ¡¡¡ EL GRAN GARNET-SAMA!!! ¿Es o no es? - se animaba internamente para mantener todo el temple que podía dentro de la situación en la que se encontraba. Era hora de desatar todo su poder.
Estando sentado en el lateral de la tumbona, Garnet carraspeó la voz - posicionando su puño derecho frente a su boca - y tras ello y con una voz seductora dijo.- ¿Quieres una noche de vicio? ¿Garrrrnet Matlock a su serrrvicio? - El pelirrojo arrastró la lengua para pronunciar algunas "erres", imitando una especie de ronroneo pseudo-erótico. Se quedó un par de segundos callado, con una sonrisa llena de picardía, mirando fijamente los Den Den Mushi.- ¿Una noche vicio? ¿En serio, Garnet? ¡Eso engloba muchas cosas, pedazo de tolai, como una noche de apuestas! - exhaló un suspiro. Aquello de los eslogan no se le daba demasiado bien.- P-perdona por eso, neko-chan, aún está el menda trabajando en el eslogan puejeje... - se disculpó como buenamente pudo por adelantado. Prácticamente era la misma situación que había experimentado en todas las llamadas que tenía por el momento.- Aunque tiene pinta de qué tú estás pasando un buen rato, ¿es o no es? - declaró en referencia al gemido y la música que estaba escuchando al otro lado de la línea.- Dime, neko-chan... ¿Qué necesita una chica como tú a estas horas de la noche de un tipo como el menda? - giró ligeramente, su cabeza hacia el cielo, mirando de reojo la hermosa luna en lo alto, con una sonrisa discreta en su rostro. Sí, era sencillamente hermosa.- La noche es joven y aún tengo el cuerpo para algo de marcha, así que estaré para lo que necesites. - Volvió a fijar sus ojos de esmeralda en el Den Den Mushi. Con suerte, el gemido era indicativo de que la clienta quería algo de morbo en su vida. Y si quería simplemente hablar mientras hacía... Lo que estuviera haciendo, Garnet lo aceptaría gratamente.
Justamente, aquel día de hoy, Jolyne se aventuró a hacer la imitación de un vecino suyo que tuvo cuando aún vivía en isla Gecko. Un hombre la mar de campechano - y algo tartamudo - que hablaba algo más "basto" de lo normal, quedándose grabada en la mente de Garnet una expresión que, por alguna razón, encontró inspiradora.- Pu-pu-pueh... ¡Pueh jí! - repitió aquellas palabras, intentando imitar el mismo acento que su amiga pelirrosa hizo, deteniéndose seguidamente a reírse nasalmente mientras negaba con la cabeza.- Puejeje, hay que joderse, esta tía es la monda, ¿es o no es? - alabó las ocurrencias de la tiradora de los Alas Negras cuando, de forma repentina, su Den Den Mushi comenzó a sonar.
~Pere pere pere~
Los ojos de Garnet se abrieron de par en par, irguiendo inmediatamente el tronco superior de su cuerpo de la tumbona.- ¿Una llamada? ¿A estas horas? - preguntaba, mientras soltaba su guitarra eléctrica sobre la tumbona de al lado, esbozando una pícara sonrisa.- Pueje puejeje, ¿será alguna pibita necesitada de cariño?... - se preguntaba cuando, al momento, aquella muestra perfecta de sus impoluta dentadura se desvaneció.- Nanai... También podría ser otra llamada como la de maromo-chan... - puso las cartas sobre la mesa, y es que gente necesitaba y degenerados los había repartidos por todo el mundo.- ¿Cómo estará maromo-chan? - alzó su vista en el cielo, recordando aquel inolvidable momento de hombría que había compartido con ese hombre de rudeza extrema. Pero el Den Den Mushi seguía sonando y alguien debía atender la llamada.- Ah sí, coño, la llamada, ¿es o no es? - volvió a bajar su mirada, fijándola en su paquete - más concretamente en su tanga de color rosa con estampados de fresa - . Introdujo su diestra en el interior y, tras estar rebuscando en su interior, retiro la susodicha mano con todo lo que necesitaba.
- ¡Remix loco-mixto de Den Den Mushi antistalker! - exclamó a viva voz, sin importar la hora que era, con el brazo derecho alzado hacia el cielo, con los dos Den Den Mushi agarrados por esa misma mano, cómo si le estuviera mostrando un invento del siglo XXI a un niño zafio necesitado de afecto. No tenían cara los pobres moluscos de haber estado cómodos en las profundidades del averno que suponía el interior del tanga de Garnet..- Ahora sí... - dejó apoyados los dos caracolófonos sobre la hamaca dónde quedaba apoyada Sabertones.- Hmmm... Con qué frase debería el menda abrir hoy el tinglao, ¿huh?... - se preguntaba mientras el pelirrojo interconectaba los dos caracoles para asegurar la privacidad de la llamada. Había mucho marrano suelto por ahí. Sea como fuere, con los preparativos ya listos, Garnet agarró con su zurda el receptor del molusco y descolgó la llamada.
Gotcha
Cuando estuvo a punto de soltar su frase célebre, lejos de lo que podía caber en los planes del pelirrojo, lo primero que pudo escuchar fue el fuerte gemido, mientras soltaba un improperio vete a saber tú porque razón. Por su voz, no cabía duda de que era una mujer. Era ligeramente aguda y femenina, pero al mismo tiempo tenía cierto aire áspero que le dotaba de una personalidad indistinguible. El tono, quizás acompañado por esa palabra malsonante, reflejaba cierto poderío que a Garnet le pareció cuanto menos atractivo. No sé si fue esto mismo, o el propio gemido, pero una corriente eléctrica azotó los sentidos del pelirrojo, haciendo que su vello se erizara por completo y que sus mejillas se sonrojaran. Por si fuera poco, una melodía de fondo, compuesta por un saxofón, que emanaba sensualidad y seducción comenzó a sonar. - Oye oye... ¿Pero es qué han empezado la fiesta sin el menda o de qué va esto? - se preguntaba a sí mismo, con una mueca un tanto incómoda, y con las cejas arqueadas. Honestamente, le habían desarmado desde el minuto uno. Pero él no debía darse por vencido. - ¡Nada de cagarse las patas abajo Garnet! ¡¡Eres un pro en esto!! ¡¡¡ EL GRAN GARNET-SAMA!!! ¿Es o no es? - se animaba internamente para mantener todo el temple que podía dentro de la situación en la que se encontraba. Era hora de desatar todo su poder.
Estando sentado en el lateral de la tumbona, Garnet carraspeó la voz - posicionando su puño derecho frente a su boca - y tras ello y con una voz seductora dijo.- ¿Quieres una noche de vicio? ¿Garrrrnet Matlock a su serrrvicio? - El pelirrojo arrastró la lengua para pronunciar algunas "erres", imitando una especie de ronroneo pseudo-erótico. Se quedó un par de segundos callado, con una sonrisa llena de picardía, mirando fijamente los Den Den Mushi.- ¿Una noche vicio? ¿En serio, Garnet? ¡Eso engloba muchas cosas, pedazo de tolai, como una noche de apuestas! - exhaló un suspiro. Aquello de los eslogan no se le daba demasiado bien.- P-perdona por eso, neko-chan, aún está el menda trabajando en el eslogan puejeje... - se disculpó como buenamente pudo por adelantado. Prácticamente era la misma situación que había experimentado en todas las llamadas que tenía por el momento.- Aunque tiene pinta de qué tú estás pasando un buen rato, ¿es o no es? - declaró en referencia al gemido y la música que estaba escuchando al otro lado de la línea.- Dime, neko-chan... ¿Qué necesita una chica como tú a estas horas de la noche de un tipo como el menda? - giró ligeramente, su cabeza hacia el cielo, mirando de reojo la hermosa luna en lo alto, con una sonrisa discreta en su rostro. Sí, era sencillamente hermosa.- La noche es joven y aún tengo el cuerpo para algo de marcha, así que estaré para lo que necesites. - Volvió a fijar sus ojos de esmeralda en el Den Den Mushi. Con suerte, el gemido era indicativo de que la clienta quería algo de morbo en su vida. Y si quería simplemente hablar mientras hacía... Lo que estuviera haciendo, Garnet lo aceptaría gratamente.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
