24-09-2026, 11:22 AM
Día 60 de Verano, Año 18
Mercado de Pueblo Baquella, Baterilla
13:00 p.m.
Mercado de Pueblo Baquella, Baterilla
13:00 p.m.
El viento sopla y trae consigo el aroma a sal y pescado típico de las lonjas. Los marineros gritan instrucciones a los estibadores para descargar el fruto de sus faenas, y estos a su vez lo hacen con los mozos de carga para que repartan las capturas por el mercado. Los vendedores también gritan, pero estos lo hacen como reclamo para los posibles compradores. Gritan para ofrecer lubinas, arenques, merluzas y todo tipo de pescado. La noche fue buena para los barcos pesqueros, y todo el mundo quiere sacar provecho de la bonanza. En días como este, el mercado de pueblo Baquella está muy concurrido. La gente del pueblo se agolpa para poder conseguir lo que buscan; unos están detrás de las piezas más selectas, otros buscan poder obtener algún buen precio, y los últimos, bueno, ellos esperan tener capacidad para llevarse algo, lo que sea. El caso es que entro todo ese bullicio, todo el mundo grita.
En esta situación es que nuestro protagonista llega paseando hasta el mercado junto a su inseparable Jake. Él se encuentra en una calle amplia, de unos 20 metros de ancho, y que se extiende hacia el frente más de lo que puede alcanzar su vista entre tanta gente. A su derecha, los puestos de diferentes tipos de comida se extienden a lo largo de la calle. A su izquierda un callejón corta la hilera de puestos comerciales. El primero de ellos, justo después de la oscura calleja, no se dedica a vender el típico producto de la isla. Desde este, un aroma dulce comienza a recorrer la calle. El delicioso olor de unas tartas de manzana recién horneadas, que atrae a todo tipo de gente. Junto al puesto, un mendigo agita su taza de metal en busca de unas monedas. Sin embargo, esto no hace que la gente deje de acudir a los distintos puestos, simplemente, lo ignoran y siguen con sus compras. Hoy el mercado ha atraído a gente de lo más variopinta. Gente humilde, gente pudiente, e incluso personas que vienen acompañados de sus mayordomos. Todo tipo de personas se muestran ante Finn. Pero hay otra clase de gente que prefieren mantenerse ocultos. Gente cuyas intenciones difieren mucho de llevarse algo de pescado a casa, aunque en cierto modo, se podría decir que ellos también están pescando.
Entre el ruido provocado por las voces, gritos y cajas arrastradas, Finn podría escuchar que alguien le chista. El sonido provendría de su izquierda, de la zona donde los puestos terminan y la oscuridad se cierra sobre un estrecho callejón. Si mirase a ese lugar, podría ver como una cabeza se asoma y le hace gestos sin parar, movimientos con su mano que le indican que se acerque.
En esta situación es que nuestro protagonista llega paseando hasta el mercado junto a su inseparable Jake. Él se encuentra en una calle amplia, de unos 20 metros de ancho, y que se extiende hacia el frente más de lo que puede alcanzar su vista entre tanta gente. A su derecha, los puestos de diferentes tipos de comida se extienden a lo largo de la calle. A su izquierda un callejón corta la hilera de puestos comerciales. El primero de ellos, justo después de la oscura calleja, no se dedica a vender el típico producto de la isla. Desde este, un aroma dulce comienza a recorrer la calle. El delicioso olor de unas tartas de manzana recién horneadas, que atrae a todo tipo de gente. Junto al puesto, un mendigo agita su taza de metal en busca de unas monedas. Sin embargo, esto no hace que la gente deje de acudir a los distintos puestos, simplemente, lo ignoran y siguen con sus compras. Hoy el mercado ha atraído a gente de lo más variopinta. Gente humilde, gente pudiente, e incluso personas que vienen acompañados de sus mayordomos. Todo tipo de personas se muestran ante Finn. Pero hay otra clase de gente que prefieren mantenerse ocultos. Gente cuyas intenciones difieren mucho de llevarse algo de pescado a casa, aunque en cierto modo, se podría decir que ellos también están pescando.
Entre el ruido provocado por las voces, gritos y cajas arrastradas, Finn podría escuchar que alguien le chista. El sonido provendría de su izquierda, de la zona donde los puestos terminan y la oscuridad se cierra sobre un estrecho callejón. Si mirase a ese lugar, podría ver como una cabeza se asoma y le hace gestos sin parar, movimientos con su mano que le indican que se acerque.
Hombre Misterioso
—Psst. Chico, por aquí —repite el gesto con la mano—. Vamos, no te hagas el duro. Eso sería inaceptable. ¡Inaceptable! Ven. Tengo una propuesta que hacerte.
La aguda voz del hombre llegaría hasta Finn pese al alboroto que se vivía en el mercado. ¿Qué tramaría aquel hombre? ¿Estaría del lado del bien o del mal? ¿Sería un aliado para Finn o un posible enemigo? Me temo que eso solo podrá averiguarlo nuestro protagonista por él mismo. O tal vez prefiera alejarse de él y seguir con su día tranquilamente.
La aguda voz del hombre llegaría hasta Finn pese al alboroto que se vivía en el mercado. ¿Qué tramaría aquel hombre? ¿Estaría del lado del bien o del mal? ¿Sería un aliado para Finn o un posible enemigo? Me temo que eso solo podrá averiguarlo nuestro protagonista por él mismo. O tal vez prefiera alejarse de él y seguir con su día tranquilamente.
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![[Imagen: WFHxT9N.png]](https://i.imgur.com/WFHxT9N.png)