23-09-2026, 12:28 PM
Mientras meditaba en el interior de mi agradable caparazón, empecé a sentirlo con claridad. No le veía, pero estaba convencido del lugar donde estaba Enji. Aquella llama de un gris violáceo se encontraba en una posición elevada, mientras que unos rayos de un verde eléctrico, se posaban sobre mi caparazón. Eso último, por lógica, se trataba de Kibai, cada persona parecía tener un espíritu único. No era de extrañar, después de todo, cada persona era diferente de las demás.
—Es que ser una tortuga es muy útil —le respondí a mi capitán desde dentro de mi fortaleza. La vida me había otorgado el don de estar dotado de un supercaparazón, no aprovecharlo al máximo sería una locura, una blasfemia seguramente para algunos.
Fue cuando estaba en mi mejor momento de concentración, cuando parecía empezar a poder sentir otras presencias más pequeñas en los alrededores, que algo extraño me sobrecogió. La sensación no me era desconocida, ya había experimentado algo como aquello otras veces. ¿Era Enji otra vez? No parecía ser el caso, esta vez estaba casi completamente seguro de que provenía de Kibai. Por unos momentos pude sentir una gran presión, podía sentir cómo mi sangre circulaba, era como si alguien pusiera su mano directamente sobre mi corazón.
Parando por un momento la meditación, saqué mi cabeza de la seguridad de mi caparazón para mirar a Kibai con curiosidad. Sin dudas provenía de Kibai, Enji pensó que podría tratarse de una flatulencia, pero estaba seguro de que no era el caso. ¿Acaso él mismo no era consciente de que él también era capaz de emitir aquella presencia? ¿Era algo que estaba al alcance de cualquiera? Quizás estaba relacionado con esto que estábamos entrenando.
—¡Yo empiezo a poder ver con más claridad! Tú eres una especie de humo gris violáceo, Kibai está formado por algo como unos rayos verdes. Pero aún no puedo sin ver con claridad a los animales de los alrededores.
Por supuesto que mi compañero no iba a estar siempre encima para supervisar nuestro entrenamiento, Kibai y yo éramos marines responsables (más o menos) capaces de ir perfeccionando poco a poco esto que nos había enseñado.
—Creo que lo hemos hecho bien… ¿Me he ganado un cigarro? —le dije a Enji con una amplia sonrisa en mi rostro mientras le extendía la palma de mi garra de tortuga en la distancia, casi como un cachorro pidiendo un premio después de aprender un truco.
—Es que ser una tortuga es muy útil —le respondí a mi capitán desde dentro de mi fortaleza. La vida me había otorgado el don de estar dotado de un supercaparazón, no aprovecharlo al máximo sería una locura, una blasfemia seguramente para algunos.
Fue cuando estaba en mi mejor momento de concentración, cuando parecía empezar a poder sentir otras presencias más pequeñas en los alrededores, que algo extraño me sobrecogió. La sensación no me era desconocida, ya había experimentado algo como aquello otras veces. ¿Era Enji otra vez? No parecía ser el caso, esta vez estaba casi completamente seguro de que provenía de Kibai. Por unos momentos pude sentir una gran presión, podía sentir cómo mi sangre circulaba, era como si alguien pusiera su mano directamente sobre mi corazón.
Parando por un momento la meditación, saqué mi cabeza de la seguridad de mi caparazón para mirar a Kibai con curiosidad. Sin dudas provenía de Kibai, Enji pensó que podría tratarse de una flatulencia, pero estaba seguro de que no era el caso. ¿Acaso él mismo no era consciente de que él también era capaz de emitir aquella presencia? ¿Era algo que estaba al alcance de cualquiera? Quizás estaba relacionado con esto que estábamos entrenando.
—¡Yo empiezo a poder ver con más claridad! Tú eres una especie de humo gris violáceo, Kibai está formado por algo como unos rayos verdes. Pero aún no puedo sin ver con claridad a los animales de los alrededores.
Por supuesto que mi compañero no iba a estar siempre encima para supervisar nuestro entrenamiento, Kibai y yo éramos marines responsables (más o menos) capaces de ir perfeccionando poco a poco esto que nos había enseñado.
—Creo que lo hemos hecho bien… ¿Me he ganado un cigarro? —le dije a Enji con una amplia sonrisa en mi rostro mientras le extendía la palma de mi garra de tortuga en la distancia, casi como un cachorro pidiendo un premio después de aprender un truco.
Cajita de tortuga

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)
