[Pasado] | What? A little bunny? | [Priv. Vixen] | [+18]
#7
Maldición, esa mujer no solo era orejas de conejo y tez morena sensual, sino también una belleza que sabía bien cómo provocarlo. ¿Cómo iba a desaprovechar semejante oportunidad? Sabía cómo responder, cómo moverse, cómo hablarle incluso. Sus ojos delineaban el camino desde sus dedos hasta su copa, y de allí al primer trago. Había sido un largo día, ¿quién no iba a permitir recompensarse un poco más por aquella coneja que parecía presentarse con tanta electricidad? —Bueno, si busca algo “menos convencional”, señorita Vi, créame, en privado le puedo garantizar mucho más que solo un cumplido con su nombre.

Era admitable ver que incluso cuando el camarero podría rechazar cualquier petición la mujer tenía la autoridad suficiente para silenciarlo. Una tipa dura... Y maldita sea, cómo le gustaban esas. Su sonrisa se ensanchó con cierta picardía y malicia, dando una calada al momento que, al fin, vio cómo parecía saborear con tremenda lentitud lo que pedía, esa dichosa zanahoria. El movimiento de sus labios, la mirada que le entregaba y, lo mejor de todo, supo exactamente qué responderle a su provocación. ¿De dónde diantres había salido semejante mujer? ¿Cómo diantres había una atracción silenciosa tan ruidosa? Ni siquiera sus oídos desarrollados eran necesarios para percibir la situación. Lo que otras temerían más, esta mujer lo ignoraba, saltando a un posible peligro encontrándose en la situación en la que estaba.

Sus ojos descendieron, percibiendo el tacón sobre su entrepierna que, pese a buscar un disimulo, el toque daría a entender perfectamente que ya había algo creciendo en el pantalón de su traje. No suficiente para ser llamativo, pero sí más que suficiente para que ambos supieran que eso no solo se iba a quedar en ese poco que había comenzado a despertar.

—...

Maldición... Ahora soloo necesitaba arrastrar a esa condenada coneja a sus fauces. Tanto atrevimiento, tanta osadía... Su sonrisa regresó, más amplia que al inicio. Pese a la situación en la que se encontraba, su rostro mantenía la serenidad y calma que pocos podrían en una situación así. Por el contrario, su mano se elevó, con el codo apoyando sobre la barra, imitando el gesto de la contraria, solo que con una sonrisa de lo más traviesa y divertida. Maldita sea, le estaba encantando esa mujer.

—Me gusta verla tan segura de sí misma, señorita Vi. Es algo de lo más encantador.

Y sensual, por supuesto. Ese pensamiento no podía dejar de cruzarse en su mente cuanto más la veía y escuchaba. Tomó su copa, elevándola una vez más hasta sus labios, dando un trago dado que, en silencio, parecía que al chocar su copa con la propia había hecho un silencioso brindis con él. La sonrisa no hizo más que ensancharse más y más, sus ojos no dejaron de contemplarla. Tampoco apartó su pie de donde se encontraba si es que así le gustaba. Lo mejor que tenía el yakuza era que era perfectamente adaptable, tanto de un lado como de otro, y estaba convencido de que por la respuesta de la mujer ella también era el caso. Su cigarrillo, por otro lado, había descendido hasta el cenicero y lo aplastó al dar el sorbo, algo más largo, para apagarlo.

Dejó, despacio, la copa de whisky sobre la barra, inclinando ligeramente su rostro, posicionándose justo frente a la mujer. Ambos labios se encontraban cerca, uno del otro, pero sin roce alguno. Solo la sonrisa traviesa del de tez pálida mientras murmuraba, oliendo su aliento, su perfume y sintiendo su cercanía.

—¿Y por qué no tratas de comprobarlo tú misma?

Allí estaba, una provocación directa, implícita y sin tapujos. Sus ojos se mantenían fijos a los ojos de la Humink. Quizás ella pudiera sentir la mezcla del olor al whisky que se acababa de tomar combinado con el tabaco que siempre acababa fumando y acababa de apagar. Esperó unos segundos solo en caso de que la mujer pudiera responderle con algo igual de creativo, sin apartar la mirada, pero ahora, después de otorgarle la misma provocación, de forma distinta, de la que ella le había entregado, volvió a posicionarse de nuevo, tomando la copa, dando un trago.

—Podemos empezar, por ejemplo, por ir a un lugar más íntimo. ¿Qué tal la zona VIP?

El cambio de hablarle de una forma formal a una informal fue algo que hizo claramente a propósito, algo que seguramente más tarde la mujer, en caso de aceptar, podría comprobar de primera mano. Dio tres toques sobre la barra, desviando los ojos hacia el camarero y extendió su zurda. No fue necesario hablar de más, el barman buscó debajo de la barra hasta encontrar una llave, con una etiqueta con las letras “VIP” en ellas y se las entregó directamente al yakuza. Cerró la mano, volviendo la mirada directamente hacia la mujer conejo manteniendo su sonrisa cargada de picardía y diversión. No apartó la mirada, por el contrario, la descendió ligeramente deleitándose en los dos atributos que parecían encontrarse tan a la vista. Su mente divagaba en la imaginación de qué tanto podría disfrutar. Sacudió las llaves, volviendo a elevar la mirada hasta los ojos de la coneja, con una sonrisa maliciosa. —¿Y bien? ¿Qué opina?

Cajita de Tabaco
[Imagen: bTjgVIr.png]
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RE: [Pasado] | What? A little bunny? | [Priv. Vixer] - por Onizuka Jin - 22-09-2026, 03:40 AM

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