19-09-2026, 01:43 AM
Tras salir de un estado de absorción, Miyori comenzó a responder una a una las preguntas que le había formulado Garnet. La primera de todas fue, la presentación de su instrumento musical, Amphitrite, el violín azul que poseía aquel color porque, al ser sus padres pescadores, evocaba al mismísimo mar.- Claro, por eso ligaba también con sus ojos el violín... Vaya atino colega pueje... - pensó inmediatamente, al caer en lo que le había dicho anteriormente y que, al ver por primera vez el rostro de la joven, sus ojos le transportaron a la calma e inmensidad del bello mar azul. Siguiendo esa lógica, lo normal era que ella y su instrumento estuvieran hechos el uno para el otro.- Esa sonrisa, es la de un loco de la música... - añadía Garnet, risueño, a su línea de pensamiento, al ver con la mirada y sonrisa tan llena de amor que le dedicaba Miyori a su instrumento. Había visto relaciones románticas que respiraban menos amor que lo que podía haber entre la pelinaranja y su querido violín. Y ciertamente, no era para menos pues, aquel instrumento, era un regalo que recibió por parte de su padre cuando cumplió los diez años, convirtiéndose así en su mayor tesoro. En ese momento, el pelirrojo no pude evitar viajar al pasado, mucho años atrás, cuando fue su noveno cumpleaños. Recordaba perfectamente ese día, como si fuera ayer. Fue el día en el que su madre le regaló su primer instrumento, un laúd sin nombre que luego se convertiría en Fallen Sound. Fue el día en el conoció a su mejor amiga: la música.
- Así que Amphi-chan, ¿huh? ¡Encantronio! ¡Tú también eres un bellezón! Puejeje - Le saludó, como si fuera una persona más, posicionando sus dedos índice y corazón sobre su sien izquierda, mientras guiñaba su ojo izquierdo. A juzgar por la forma con la que hablaba de su instrumento, esa calidez y ternura que se escapaba con cada gesto y mirada por parte de Miyori... Garnet estaba seguro de que justamente ella podía entender esa locura. Alguien que trataba su instrumento como su mayor tesoro era alguien de fiar para Garnet.
Tras aquello, Miyori alzó su cara, fijando sus ojos en la pantalla, aunque el pelirrojo podía sentir como sus miradas se cruzaban, a pensar de no estar físicamente el uno frente al otro. Comenzó a preguntar que si él tenía un instrumento favorito.- ¡Claro qu-...! - Iba a responder a su cuestión pero, su primera cliente, comenzó a formular una batería de preguntas, una detrás de la otra, acercando cada vez su cara hacia la pantalla. De normal, el mero hecho de que le interrumpieran, habría ocasionado que Garnet se enfureciera pero, ver la cara de la mujer tan cerca, y con esos ojos que reflejaban, además del más azul de los océanos, pura bondad e inocencia, dejaban a Garnet sin excusas para poder enfadarse.- Tch, es tan adorable como un cachorro... - chasqueó mentalmente la lengua. Nuevamente, y antes de que pudiera siquiera responder, Miyori se disculpó, dándose cuenta quizás del exceso de su entusiasmo, procediendo pues con su siguiente cuestión, la que era el motivo de la llamada. ¿Qué era lo que hacía cuándo tenía un bloqueo? Honestamente, era una muy buena pregunta. Sin mucho pensárselo, Garnet inclinó hacia delante su torso, acercando su rostro hacia la cámara.
- Muy bien Miyo-chan, vamos por partes. - enunció, anteponiendo su mano izquierda frente a la cámara, extendiendo el dedo índice de dicha mano.- Primerito, ni se te ocurra pedir perdón, te lo dije antes, ¿es o no es? - Dejó una pausa de un segundo, tras lo cuál chaqueó los dedos de su mano izquierda, al mismo tiempo que le dedicaba un guiño a la joven.- No todos los días uno puede hablar de música con una pibita tan guapa. Así que sí, ¡puedes preguntarme todo lo que se te pase por el tarro! ¿Estamos? - dejó en claro a Miyori, con una sonrisa que inspiraba confianza. Dejo unos segundos para que calara el mensaje y apoyó su brazo izquierdo sobre el escritorio, apoyando su cabeza a su vez sobre su siniestra. - Bien... Y ahora vamos al meollo de verdad. Puejé. - esbozó una sonrisa juguetona, dejando el receptor del caracolófono sobre la mesa, para seguidamente levantarse de la silla. En ese momento, en la pantalla de Miyori, no sólo debió transmitir el abdomen de Garnet - y por tanto, la cicatriz en forma de huella que reposaba sobre este - sino que, además, enfocaría al tanga morado con todo el paquetonio.- Espera un momento, ahora vuelvo. - comunicó, dándose la vuelta - y viéndose ahora el culo por la pantalla -, para dirigirse hacia la cama, dónde reposaba su Sabertones. Lo agarró con con cuidado, firmeza y decisión, a su fiel compañero y, tras eso, volvió directo hacia su asiento.
- ¡Al loro, Miyo-chan! ¡Este es Sabertones! ¿A qué mola? - exclamó, mientras mostraba su feroz guitarra eléctrica a la pantalla, siendo lo más destacable la parte del cuerpo pues emulaba la cabeza de un tigre dientes de sable.- Me lo hizo mi mejor amigo, mi hermano de otra madre. - añadió, ahorrándose de momento la información de que tuvo un instrumento antes que, lamentablemente, fue destrozado. Garnet bajó en ese momento la guitarra, para que se le volviera a ver mejor por cámara. - La música que más me flipa tocar con él es rock y punk pero, ¿qué clase de músico sería si me da por no catar otras melodías, huh? - declaró, arqueando su ceja izquierda ante la cámara.- Así que, ¿que qué música me gusta tocar? Pueje... La que me ruge del alma y corazón tocar, sea cuál sea, ¿es o no es? - comentó, con una absoluta determinación hacia la que era ahora su compañera de tertulia. Y es que, si Garnet quería ser la mayor superestrella del mundo, debía ser capaz de tocar cualquiera tipo de melodía. Y es que su amor por la música no tenía límites.- Las otras preguntas... - Se quedó pensativo Garnet, mirando hacia el techo con su mano izquierda puesta sobre su mentón. Se encogió de hombros.- Se me han olvidado puejeje... ¿Cuáles eran, Miyo-chan? - volvió a preguntar, dirigiéndose su mano derecha hacia el receptor de nuevo para agarrarlo y acercarlo a su boca.
- Bueno, ¡luego me las recuerdas! Vayamos a lo importante. - dejaba Garnet en claro que quería zanjar un tema antes que ninguno, y era aquello del bloqueo. El gran problema y obstáculos de los artistas. - ¿Estás en un bloqueo? Sí... Los bloqueos son una puta mierda... Es cómo cuando bebes alcohol a más no poder, y quieres potar pero no te sale nada, ¿es o no es? - comparó esa sensación de agonía con un símil que perfectamente podría haber tenido no hace mucho tiempo. - ¿Qué hace el menda cuando sufre uno de esos bloqueos? Pues le gusta volver al principio de todo, a esa primera pieza que te dejó con el culo roto, que te enamoró... ¿Te coscas de lo que hablo? - volvió a depositar el receptor sobre la mesa, pasando ahora a coger con ambas manos a Sabertones. - Pero al igual que la música, cada persona es un mundo... - añadió, mientras empezaba a trastocar las clavijas de su instrumento, cerciorándose de que estaba bien afinado. Su vista se mantenía fija en el instrumento, con un soberana sonrisa.- Te puede venir bien pensar en algo que te ha pasado... O una emoción que ruge en tu interior... Buscar un tema que con el que quieras explotar una melodía, ¿es o no es? - explicó, mientras pasaba su diestra sobre las cuerdas de su guitarra, tocando un primer y sonoro acorde. Alzó la vista entonces hacia Miyori, mirándola en una primera instancia con seriedad. - A veces no hay que forzarse en crear piezas por crear, o podrás confundir lo que es tu pasión por una obligación. - añadió, pasando a esbozar una sonrisa socarrona, mientras desviaba sus verdosas pupilas hacia Amphitrite.- Ah, y aún no me has presentado del todo a Amphi-chan... - volvió a cruzar el verde de sus ojos con el azul de los orbes de Miyori.- Dime, ¿tocamos algo juntos? Podría ayudarte a salir de ese bache, ¿es o no es? - propuso mientras se colocaba en posición, agarrando con su siniestra el mástil del instrumento, con su diestra el cuerpo de Sabertones.
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- Así que Amphi-chan, ¿huh? ¡Encantronio! ¡Tú también eres un bellezón! Puejeje - Le saludó, como si fuera una persona más, posicionando sus dedos índice y corazón sobre su sien izquierda, mientras guiñaba su ojo izquierdo. A juzgar por la forma con la que hablaba de su instrumento, esa calidez y ternura que se escapaba con cada gesto y mirada por parte de Miyori... Garnet estaba seguro de que justamente ella podía entender esa locura. Alguien que trataba su instrumento como su mayor tesoro era alguien de fiar para Garnet.
Tras aquello, Miyori alzó su cara, fijando sus ojos en la pantalla, aunque el pelirrojo podía sentir como sus miradas se cruzaban, a pensar de no estar físicamente el uno frente al otro. Comenzó a preguntar que si él tenía un instrumento favorito.- ¡Claro qu-...! - Iba a responder a su cuestión pero, su primera cliente, comenzó a formular una batería de preguntas, una detrás de la otra, acercando cada vez su cara hacia la pantalla. De normal, el mero hecho de que le interrumpieran, habría ocasionado que Garnet se enfureciera pero, ver la cara de la mujer tan cerca, y con esos ojos que reflejaban, además del más azul de los océanos, pura bondad e inocencia, dejaban a Garnet sin excusas para poder enfadarse.- Tch, es tan adorable como un cachorro... - chasqueó mentalmente la lengua. Nuevamente, y antes de que pudiera siquiera responder, Miyori se disculpó, dándose cuenta quizás del exceso de su entusiasmo, procediendo pues con su siguiente cuestión, la que era el motivo de la llamada. ¿Qué era lo que hacía cuándo tenía un bloqueo? Honestamente, era una muy buena pregunta. Sin mucho pensárselo, Garnet inclinó hacia delante su torso, acercando su rostro hacia la cámara.
- Muy bien Miyo-chan, vamos por partes. - enunció, anteponiendo su mano izquierda frente a la cámara, extendiendo el dedo índice de dicha mano.- Primerito, ni se te ocurra pedir perdón, te lo dije antes, ¿es o no es? - Dejó una pausa de un segundo, tras lo cuál chaqueó los dedos de su mano izquierda, al mismo tiempo que le dedicaba un guiño a la joven.- No todos los días uno puede hablar de música con una pibita tan guapa. Así que sí, ¡puedes preguntarme todo lo que se te pase por el tarro! ¿Estamos? - dejó en claro a Miyori, con una sonrisa que inspiraba confianza. Dejo unos segundos para que calara el mensaje y apoyó su brazo izquierdo sobre el escritorio, apoyando su cabeza a su vez sobre su siniestra. - Bien... Y ahora vamos al meollo de verdad. Puejé. - esbozó una sonrisa juguetona, dejando el receptor del caracolófono sobre la mesa, para seguidamente levantarse de la silla. En ese momento, en la pantalla de Miyori, no sólo debió transmitir el abdomen de Garnet - y por tanto, la cicatriz en forma de huella que reposaba sobre este - sino que, además, enfocaría al tanga morado con todo el paquetonio.- Espera un momento, ahora vuelvo. - comunicó, dándose la vuelta - y viéndose ahora el culo por la pantalla -, para dirigirse hacia la cama, dónde reposaba su Sabertones. Lo agarró con con cuidado, firmeza y decisión, a su fiel compañero y, tras eso, volvió directo hacia su asiento.
- ¡Al loro, Miyo-chan! ¡Este es Sabertones! ¿A qué mola? - exclamó, mientras mostraba su feroz guitarra eléctrica a la pantalla, siendo lo más destacable la parte del cuerpo pues emulaba la cabeza de un tigre dientes de sable.- Me lo hizo mi mejor amigo, mi hermano de otra madre. - añadió, ahorrándose de momento la información de que tuvo un instrumento antes que, lamentablemente, fue destrozado. Garnet bajó en ese momento la guitarra, para que se le volviera a ver mejor por cámara. - La música que más me flipa tocar con él es rock y punk pero, ¿qué clase de músico sería si me da por no catar otras melodías, huh? - declaró, arqueando su ceja izquierda ante la cámara.- Así que, ¿que qué música me gusta tocar? Pueje... La que me ruge del alma y corazón tocar, sea cuál sea, ¿es o no es? - comentó, con una absoluta determinación hacia la que era ahora su compañera de tertulia. Y es que, si Garnet quería ser la mayor superestrella del mundo, debía ser capaz de tocar cualquiera tipo de melodía. Y es que su amor por la música no tenía límites.- Las otras preguntas... - Se quedó pensativo Garnet, mirando hacia el techo con su mano izquierda puesta sobre su mentón. Se encogió de hombros.- Se me han olvidado puejeje... ¿Cuáles eran, Miyo-chan? - volvió a preguntar, dirigiéndose su mano derecha hacia el receptor de nuevo para agarrarlo y acercarlo a su boca.
- Bueno, ¡luego me las recuerdas! Vayamos a lo importante. - dejaba Garnet en claro que quería zanjar un tema antes que ninguno, y era aquello del bloqueo. El gran problema y obstáculos de los artistas. - ¿Estás en un bloqueo? Sí... Los bloqueos son una puta mierda... Es cómo cuando bebes alcohol a más no poder, y quieres potar pero no te sale nada, ¿es o no es? - comparó esa sensación de agonía con un símil que perfectamente podría haber tenido no hace mucho tiempo. - ¿Qué hace el menda cuando sufre uno de esos bloqueos? Pues le gusta volver al principio de todo, a esa primera pieza que te dejó con el culo roto, que te enamoró... ¿Te coscas de lo que hablo? - volvió a depositar el receptor sobre la mesa, pasando ahora a coger con ambas manos a Sabertones. - Pero al igual que la música, cada persona es un mundo... - añadió, mientras empezaba a trastocar las clavijas de su instrumento, cerciorándose de que estaba bien afinado. Su vista se mantenía fija en el instrumento, con un soberana sonrisa.- Te puede venir bien pensar en algo que te ha pasado... O una emoción que ruge en tu interior... Buscar un tema que con el que quieras explotar una melodía, ¿es o no es? - explicó, mientras pasaba su diestra sobre las cuerdas de su guitarra, tocando un primer y sonoro acorde. Alzó la vista entonces hacia Miyori, mirándola en una primera instancia con seriedad. - A veces no hay que forzarse en crear piezas por crear, o podrás confundir lo que es tu pasión por una obligación. - añadió, pasando a esbozar una sonrisa socarrona, mientras desviaba sus verdosas pupilas hacia Amphitrite.- Ah, y aún no me has presentado del todo a Amphi-chan... - volvió a cruzar el verde de sus ojos con el azul de los orbes de Miyori.- Dime, ¿tocamos algo juntos? Podría ayudarte a salir de ese bache, ¿es o no es? - propuso mientras se colocaba en posición, agarrando con su siniestra el mástil del instrumento, con su diestra el cuerpo de Sabertones.
INFO
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
