18-09-2026, 09:58 PM
Stroud asintió frente a las palabras que le dedicó el vicealmirante, sin expresar emoción alguna ante la maléfica sonrisa que se había dibujado en su gatuno rostro. Sin embargo, le resultó satisfactorio saber que, si de aquel vicealmirante dependía, aquellos piratas pagarían pronto por todo lo que habían hecho. Stroud no supo si aquello implicaba una ejecución inmediata de los tres, o simplemente arrojarlos en una celda y que sus huesos se pudriesen allí hasta el final de sus días, pero poco importaba. Sería Justicia, en cualquier caso.
En el momento en que Mardano los felicitó por haber desarticulado la tripulación de los Sepultura, Stroud esbozó una sonrisa y efectuó una leve reverencia, cuadrándose ante el vicealmirante y efectuando el saludo correspondiente. "El placer ha sido nuestro, vicealmirante. La gente debe saber que la Marina también está presente en una isla como est...," comenzó a decir, antes de pararse en seco. ¿Los acontecimientos en Impel Down? ¿La pérdida de Tucrow? ¿Había oído bien? Arqueó una ceja, sintiendo cómo un sudor frío empezaba a recorrerle la espalda, pero se cuadró ante la orden de Mardano. El mundo, sin embargo, se le había venido abajo en cuestión de un instante. ¿Se había confundido el vicealmirante? ¿Había dicho Tucrow realmente? El felino no dio indicios de rectificar sus propias palabras, por lo que era de asumir que, en efecto, habían perdido al emblemático Almirante. ¿En Impel Down, de todos los sitios? ¿Qué había pasado allí exactamente? La alegría y, por qué no decirlo, el orgullo que había sentido ante la naturaleza de su cometido en aquel día se habían esfumado casi con la misma velocidad con que se habían materializado, dejando paso a una abrumadora sensación de encontrarse al borde del precipicio.
Mardano se giró, disponiéndose a regresar al mismo barco en que había llegado a aquella isla perdida de la mano de los dioses. "Gracias por la ayuda, vicealmirante." Stroud relajó su postura, su cabeza aún dando vueltas. Era imprescindible que se hiciese con el último periódico lo antes posible. Su estancia en Skypiea lo había mantenido alejado del mundanal ruido, y, a la vez, lo había aislado de cuanta novedad tuviese lugar en el mundo. Cuando había subido a aquel lugar, aquella era una posibilidad que había contemplado, pero jamás se hubiese imaginado que el mundo hubiese podido darse la vuelta por completo en aquel período de tiempo. "Maldita sea," masculló entre dientes mientras el vicealmirante los saludaba desde la cubierta de su barco y le lanzaba algo a Enji, "¿vosotros sabíais lo de Tucrow?," inquirió, echando un vistazo a los lados y contemplando a Enji y Kael. Con el shock, su trato se alejaba un poco de su rigurosidad habitual. "¿Qué cojones nos hemos perdido?"
En el momento en que Mardano los felicitó por haber desarticulado la tripulación de los Sepultura, Stroud esbozó una sonrisa y efectuó una leve reverencia, cuadrándose ante el vicealmirante y efectuando el saludo correspondiente. "El placer ha sido nuestro, vicealmirante. La gente debe saber que la Marina también está presente en una isla como est...," comenzó a decir, antes de pararse en seco. ¿Los acontecimientos en Impel Down? ¿La pérdida de Tucrow? ¿Había oído bien? Arqueó una ceja, sintiendo cómo un sudor frío empezaba a recorrerle la espalda, pero se cuadró ante la orden de Mardano. El mundo, sin embargo, se le había venido abajo en cuestión de un instante. ¿Se había confundido el vicealmirante? ¿Había dicho Tucrow realmente? El felino no dio indicios de rectificar sus propias palabras, por lo que era de asumir que, en efecto, habían perdido al emblemático Almirante. ¿En Impel Down, de todos los sitios? ¿Qué había pasado allí exactamente? La alegría y, por qué no decirlo, el orgullo que había sentido ante la naturaleza de su cometido en aquel día se habían esfumado casi con la misma velocidad con que se habían materializado, dejando paso a una abrumadora sensación de encontrarse al borde del precipicio.
Mardano se giró, disponiéndose a regresar al mismo barco en que había llegado a aquella isla perdida de la mano de los dioses. "Gracias por la ayuda, vicealmirante." Stroud relajó su postura, su cabeza aún dando vueltas. Era imprescindible que se hiciese con el último periódico lo antes posible. Su estancia en Skypiea lo había mantenido alejado del mundanal ruido, y, a la vez, lo había aislado de cuanta novedad tuviese lugar en el mundo. Cuando había subido a aquel lugar, aquella era una posibilidad que había contemplado, pero jamás se hubiese imaginado que el mundo hubiese podido darse la vuelta por completo en aquel período de tiempo. "Maldita sea," masculló entre dientes mientras el vicealmirante los saludaba desde la cubierta de su barco y le lanzaba algo a Enji, "¿vosotros sabíais lo de Tucrow?," inquirió, echando un vistazo a los lados y contemplando a Enji y Kael. Con el shock, su trato se alejaba un poco de su rigurosidad habitual. "¿Qué cojones nos hemos perdido?"
Off

![[Imagen: 7oac6oR.gif]](https://i.imgur.com/7oac6oR.gif)
![[Imagen: pDWijAU.png]](https://i.imgur.com/pDWijAU.png)