18-09-2026, 06:46 PM
Me rasqué el antebrazo.
- Comunistas... Sí, mi cuerpo los siente. Me dan urticaria - dije rascando con más fuerza intentando calmar el picor de mi antebrazo - No pensé que vendríamos a esta roca hedionda - le contesté a Korg - pero supongo que podemos cerrar el ciclo del todo... Sí, eso es, cerrar todo lo que paso en aquel infernal archipiélago. Primero los comunistas, después.... - Terminé dejando que el mismo viento que lo formara se llevara su nombre mientras veía las costas del aquel lugar infesto de comunistas soñadores, una lacra que debía extirpar de este mundo. Rebusqué entre mi casaca y saqué el caracol telefónico y lo planté en la baranda de la que no me había despegado en todo el viaje, mirando siempre hacia adelante, esperando el futuro venidero. Supongo que era momento de tomar represalias por el pasada, de desenredar el lío en el que aquel imbécil con aires de superioridad nos había metido. Aquel hombre que apareció corriendo hacia nosotros y que dormí de un golpe, y con el mismo que extorsioné al imbécil de Kisuke, desde aquel día su teléfono estaba en mi poder, y muchos veces me había sentido tentado a llamar para insultarle, atormentarle y cagarme en todos sus muertos, pero había dejado que toda esa rabia y resentimiento se cocieran a fuego lento el caldero de mi furia, y tras unos cuantos años, era el momento de poner fin a aquella estupidez.
Si mi navegante me daba el capricho... ¿Quién era yo para negárselo? Marqué el teléfono y esperé a la conexión. Guardé un poco de silencio...
- Rata asquerosa. ¿Pensabas que había olvidado nuestro trato? - ametrallé nada más empezar y sabiendo que Kisuke había recibido mi llamada - Sal ahora mismo del estercolero en el que te estés regocijando y cumple con tus promesas. Mi dinero, el brazo y nuestro duelo. Si cumples me olvidaré de ti, si no, destruiré edificio a edificio hasta que te haga salir del escondite en el que te encuentres - acto seguido colgué.
- Bueno ya está - palmeé las manos un par de veces como el que se quitaba el polvo tras trabajar - O nos intenta hundir y me dan un razón para desolar toda la vida del lugar... O quizá ese inepto tenga la poca decencia de dar la cara. Como sea... El me ayudó a enfrentar a Yugu, si ni siquiera soy capaz de ganarle estoy condenado a morir contra el puto criajo de mierda - Dije mientras me empezaba a mover y iba a por mis enseres para la estancia en ese maldito peñasco - Buen trabajo Korg - pronuncié - A ver si en lo que entretengo a "el mariscal" sacáis algo de información... Como por ejemplo... Qué fue lo que hizo el puto dálmata con esteroides cuando consiguió que casi toda la tripulación se quedara paralizada -
Caminé unos paso y me giré hacia la cintura.
- ¿Nicolás? - pregunté - ¿Estás ahí? Venga, esto será divertido, vamos a atormentar comunistas, como en los viejos tiempos - no hubo respuesta. Casi la pena me alcanzó, pero yo soy más rápido - Pues tú te lo pierdes, imbécil - proseguí enfurecido - soy mucho más feliz desde que te fuiste -
- Comunistas... Sí, mi cuerpo los siente. Me dan urticaria - dije rascando con más fuerza intentando calmar el picor de mi antebrazo - No pensé que vendríamos a esta roca hedionda - le contesté a Korg - pero supongo que podemos cerrar el ciclo del todo... Sí, eso es, cerrar todo lo que paso en aquel infernal archipiélago. Primero los comunistas, después.... - Terminé dejando que el mismo viento que lo formara se llevara su nombre mientras veía las costas del aquel lugar infesto de comunistas soñadores, una lacra que debía extirpar de este mundo. Rebusqué entre mi casaca y saqué el caracol telefónico y lo planté en la baranda de la que no me había despegado en todo el viaje, mirando siempre hacia adelante, esperando el futuro venidero. Supongo que era momento de tomar represalias por el pasada, de desenredar el lío en el que aquel imbécil con aires de superioridad nos había metido. Aquel hombre que apareció corriendo hacia nosotros y que dormí de un golpe, y con el mismo que extorsioné al imbécil de Kisuke, desde aquel día su teléfono estaba en mi poder, y muchos veces me había sentido tentado a llamar para insultarle, atormentarle y cagarme en todos sus muertos, pero había dejado que toda esa rabia y resentimiento se cocieran a fuego lento el caldero de mi furia, y tras unos cuantos años, era el momento de poner fin a aquella estupidez.
Si mi navegante me daba el capricho... ¿Quién era yo para negárselo? Marqué el teléfono y esperé a la conexión. Guardé un poco de silencio...
- Rata asquerosa. ¿Pensabas que había olvidado nuestro trato? - ametrallé nada más empezar y sabiendo que Kisuke había recibido mi llamada - Sal ahora mismo del estercolero en el que te estés regocijando y cumple con tus promesas. Mi dinero, el brazo y nuestro duelo. Si cumples me olvidaré de ti, si no, destruiré edificio a edificio hasta que te haga salir del escondite en el que te encuentres - acto seguido colgué.
- Bueno ya está - palmeé las manos un par de veces como el que se quitaba el polvo tras trabajar - O nos intenta hundir y me dan un razón para desolar toda la vida del lugar... O quizá ese inepto tenga la poca decencia de dar la cara. Como sea... El me ayudó a enfrentar a Yugu, si ni siquiera soy capaz de ganarle estoy condenado a morir contra el puto criajo de mierda - Dije mientras me empezaba a mover y iba a por mis enseres para la estancia en ese maldito peñasco - Buen trabajo Korg - pronuncié - A ver si en lo que entretengo a "el mariscal" sacáis algo de información... Como por ejemplo... Qué fue lo que hizo el puto dálmata con esteroides cuando consiguió que casi toda la tripulación se quedara paralizada -
Caminé unos paso y me giré hacia la cintura.
- ¿Nicolás? - pregunté - ¿Estás ahí? Venga, esto será divertido, vamos a atormentar comunistas, como en los viejos tiempos - no hubo respuesta. Casi la pena me alcanzó, pero yo soy más rápido - Pues tú te lo pierdes, imbécil - proseguí enfurecido - soy mucho más feliz desde que te fuiste -
resumen
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)
