14-09-2026, 08:11 PM
La quietud de la noche reinaba, sorprendentemente en el Solar Karma. La luna, en lo más alto de la oscura bóveda celestial, bañaba con su tenue luz las costas de Punk Hazard, dónde se encontraba anclado el galeón insignia de los Alas Negras. Garnet Matlock, por su parte, estaba tumbado en la cofa del palo mayor del navío, sintiendo con su cuerpo semidesnudo - pues tan sólo cubría su trabajado y curtido cuerpo un humilde tanga de color morado - la brisa marina.- Hace una noche de locura máxima, ¿es o no es? - comentó al aire, observando al noche estrellada en calma, para variar. Hacía escasos minutos que ya había preparado la cena para todos sus amigos - y los 700 prisioneros que se habían acoplado en la isla bajo las alas de Yojimbo - y, por supuesto, cenado, llevando o la fiesta a otro lado o introduciéndose cada uno en sus camarotes.
La mera visión estelar que el propio cielo le regalaba a Garnet, hacía que le corazón del músico latiera con fuerza y motivación. Había algo que le impulsaba en ese momento a moverse. - El menda quiere tocar música. - sentenció, levantándose del sitio hasta ponerse de pie en lo más alto del galeón, subiéndose al borde de la cofia para, seguidamente, flexionar sus piernas y, en ese preciso instante, ejecutar un salto que le llevó a aterrizar en la cubierta del barco.- ¡Alehop! - exclamó a la nada el pelirrojo, mirando a su derredor. No había ni un alma. Se encogió de hombros y se dirigió camino hacia su camarote, con la intención de encontrarse con su más buen amigo y compañero, Sabertones.
Nada más entrar en la habitación, pudo ver su cama un tanto revuelta, al mismo tiempo que encima de su escritorio había una pila de wanteds, así como papeles a diestro y siniestro que contenían varias de las composiciones en las que el pelirrojo había estado trabajando. Ciertamente, su momento artístico, en lo que a creación respectaba, iba viento en popa, y con los proyectos que tenía en mente el skypiean junto al resto de sus hermanos... Estaba claro que prontamente su camino hacia el estrellato. O eso quería creer. Miró con cierta resignación hacia el Den Den Mushi que había comprado para atender las llamadas de la línea caliente. Perfectamente podían haber transcurrido semanas, incluso un mes... Y aún no había atendido ninguna llamada. El pelirrojo suspiró, llevando sus manos a las caderas.- Relaja la raja Garnet... Ya llegarán las titis, ¿es o no es? - se intentaba convencer a sí mismo de que publicar aquel anuncio no había sido ninguna pérdida económica importante.
De repente, y como si el destino quisiera darle una nalgada en el trasero, el Den Den mushi que había apoyado sobre el escritorio comenzó a sonar.- ¡Pero qué! - Se sobresaltó, abriendo los ojos de par en par.- ¿Está pasando lo que el menda cree? - ahora pestañeaba perplejo.- PUEJEJEJE ¡Y UNA POLLA COMO UNA OLLA! ¡¿ME ESTÁN LLAMANDO!? - esbozó una amplia sonrisa corriendo directo como un condenado hacia el escritorio, sentándose en la silla que había entremedias, no sin antes cerciorarse de que estaban al alcance tanto el Den Den Blanco como el propio Den Den Visual por si pagaban la tarifa con cámara. Garnet se sentía ansioso, nervioso, ¡era su primer cliente! ¿Cómo le iría? ¿Cómo sería? ¿Qué le pediría? Y más importante aún.- ¿Con qué frase épica le respondo a la llamada, huh? - se preguntaba mientras conectaba el Den Den Mushi Blanco al Den Den normal, para que no hubiera ningún cotilla que interceptara la llamada. Era esencial descolgar la llamada con una catchphrase pegadiza que invitara al cliente a quedarse expectante de la conversación.- Como sea, ¡no puedo esperar más para responder! - la ansías le pudo por completo, llevando su diestra al receptor del caracolófono, descolgándolo al momento.
- ¡Garuneto al "sex-apareto"! ¿Es o no es? - exclamó con una sonrisa nerviosa y una voz seductora, que se desvaneció al momento, llevando su mano izquierda directa a su rostro, resonando el choque del palmeo.- Bravo, Garnet... ¿No tenías nada mejor o qué? - se regañó mentalmente, con una cara de claro disgusto mientras apartaba su mano de su faz. - Dime, neko-chan, ¿qué es lo que...? - Iba a terminar de formular la pregunta cuando, desde el Den Den Visual que tenía conectado al Den Den Mushi, se activó la cámara, proyectándose la imagen en la pared dónde quedaba apoyado el escritorio.- ¿Huh? ¿Una llamada con Den Den Visual? - pensaba el pelirrojo, mientras se terminaba de formar la imagen proyectada.
En el momento en el que la imagen finalmente se proyectó, Garnet pudo observar el rostro y cabeza de una mujer joven. Tenía una larga cabellera de color naranja, sobre cuyo lado derecho de su cara recaía parte de su flequillo. Las facciones de su cara eran delicadas, suaves y aún así llamativas, destacando por encima de todo esos enormes y radiantes ojos de un color tan intenso como el océano, que entraban en sintonía a la perfección con sus pendientes, que poseían forman de estrellas. Tanto el tamaño de su nariz como sus cejas eran sutiles y de rasgos finos, lo que le dotaba de una mayor elegancia, elegancia que quizás contrastaba con la tímida sonrisa que se dibujaba en su cara. En una primera instancia, era lo único que pudo ver en la proyección, pues no se divisaba nada más, ni de sus ropajes ni del resto de su cuerpo. Pero sólo con eso ya era suficiente como para romper a Garnet. Era preciosa. Y por alguna razón le suena haberla visto en algún lado, pero no reparaba dónde y de qué.
- Puejejeje. - Comenzó a reír de esa manera tan suya, los ojos ya se le habían transformado en dos corazones.- Espero que hayas llamado para que te diga toda clase de guarrerías, ¿es o no es? - dijo en una primera instancia, dándose cuenta de que esa no era manera de tratar a la clientela.- ¡Relaja la raja, Garnet! ¡No puedes perder el tipo cada vez que aparezca un bombón caído del cielo! - exclamó hacia sus adentros, mientras meneaba su cabeza hacia los lados para centrarse. Tras eso, volvió a enfocar su mirada en la chica de ojos celestes.- Perdona por lo antes, neko-chan, ¡palabra del rock and roll que no volverá a ocurrir! - se disculpó de corazón, encarando la palma de su mano izquierda hacia el den den.- Verás, antes de que sigamos, te masticaré un poco todo como parte del... -
Se quedó pensativo por un segundo, desviando su mirada hacia el techo.- ¿Protoculo? - Le dio vueltas a la palabra que estaba buscando, chasqueando los dedos de su zurda tras dar con la respuesta.- ¡Protocolo! ¡Eso es, puejé! - dijo tras dar con la tecla, volviendo a fijar su mirada hacia la hermosa mujer.- Estaremos charlando hasta que tú quieras o hasta que el dinero te permita pueje, sobre cualquier cosa que quieras. - informó, acercando su diestra a su boca y, por consiguiente, el receptor de la llamada.- Las llamadas son privadas y codificadas, así que nadie podrá coscarse de nada de lo que hablemos, ¿es o no es? - dijo con un tono más bajo y seductor, como dando a entender que podrían decirse toda clase de cochinadas.- También, el cliente decide si quiere hacer una llamada normal o una con imagen cosa que... - miraba fijamente hacia el rostro de la chica, sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.- Me da que ya tienes más que claro. - añadió, pasando a carraspear.- Así que... ¿Será un llamada con Den Den Visual, no? Y, ¿cuál es el motivo de su llamada, neko-chan? ¿Podría el menda saber tu nombre? - preguntó, esperando a sus múltiples respuestas, expectante para saber como abordar la primera de sus llamadas. Ciertamente, estaba nervioso.
La mera visión estelar que el propio cielo le regalaba a Garnet, hacía que le corazón del músico latiera con fuerza y motivación. Había algo que le impulsaba en ese momento a moverse. - El menda quiere tocar música. - sentenció, levantándose del sitio hasta ponerse de pie en lo más alto del galeón, subiéndose al borde de la cofia para, seguidamente, flexionar sus piernas y, en ese preciso instante, ejecutar un salto que le llevó a aterrizar en la cubierta del barco.- ¡Alehop! - exclamó a la nada el pelirrojo, mirando a su derredor. No había ni un alma. Se encogió de hombros y se dirigió camino hacia su camarote, con la intención de encontrarse con su más buen amigo y compañero, Sabertones.
Nada más entrar en la habitación, pudo ver su cama un tanto revuelta, al mismo tiempo que encima de su escritorio había una pila de wanteds, así como papeles a diestro y siniestro que contenían varias de las composiciones en las que el pelirrojo había estado trabajando. Ciertamente, su momento artístico, en lo que a creación respectaba, iba viento en popa, y con los proyectos que tenía en mente el skypiean junto al resto de sus hermanos... Estaba claro que prontamente su camino hacia el estrellato. O eso quería creer. Miró con cierta resignación hacia el Den Den Mushi que había comprado para atender las llamadas de la línea caliente. Perfectamente podían haber transcurrido semanas, incluso un mes... Y aún no había atendido ninguna llamada. El pelirrojo suspiró, llevando sus manos a las caderas.- Relaja la raja Garnet... Ya llegarán las titis, ¿es o no es? - se intentaba convencer a sí mismo de que publicar aquel anuncio no había sido ninguna pérdida económica importante.
~Pere pere pere~
De repente, y como si el destino quisiera darle una nalgada en el trasero, el Den Den mushi que había apoyado sobre el escritorio comenzó a sonar.- ¡Pero qué! - Se sobresaltó, abriendo los ojos de par en par.- ¿Está pasando lo que el menda cree? - ahora pestañeaba perplejo.- PUEJEJEJE ¡Y UNA POLLA COMO UNA OLLA! ¡¿ME ESTÁN LLAMANDO!? - esbozó una amplia sonrisa corriendo directo como un condenado hacia el escritorio, sentándose en la silla que había entremedias, no sin antes cerciorarse de que estaban al alcance tanto el Den Den Blanco como el propio Den Den Visual por si pagaban la tarifa con cámara. Garnet se sentía ansioso, nervioso, ¡era su primer cliente! ¿Cómo le iría? ¿Cómo sería? ¿Qué le pediría? Y más importante aún.- ¿Con qué frase épica le respondo a la llamada, huh? - se preguntaba mientras conectaba el Den Den Mushi Blanco al Den Den normal, para que no hubiera ningún cotilla que interceptara la llamada. Era esencial descolgar la llamada con una catchphrase pegadiza que invitara al cliente a quedarse expectante de la conversación.- Como sea, ¡no puedo esperar más para responder! - la ansías le pudo por completo, llevando su diestra al receptor del caracolófono, descolgándolo al momento.
Gotcha
- ¡Garuneto al "sex-apareto"! ¿Es o no es? - exclamó con una sonrisa nerviosa y una voz seductora, que se desvaneció al momento, llevando su mano izquierda directa a su rostro, resonando el choque del palmeo.- Bravo, Garnet... ¿No tenías nada mejor o qué? - se regañó mentalmente, con una cara de claro disgusto mientras apartaba su mano de su faz. - Dime, neko-chan, ¿qué es lo que...? - Iba a terminar de formular la pregunta cuando, desde el Den Den Visual que tenía conectado al Den Den Mushi, se activó la cámara, proyectándose la imagen en la pared dónde quedaba apoyado el escritorio.- ¿Huh? ¿Una llamada con Den Den Visual? - pensaba el pelirrojo, mientras se terminaba de formar la imagen proyectada.
En el momento en el que la imagen finalmente se proyectó, Garnet pudo observar el rostro y cabeza de una mujer joven. Tenía una larga cabellera de color naranja, sobre cuyo lado derecho de su cara recaía parte de su flequillo. Las facciones de su cara eran delicadas, suaves y aún así llamativas, destacando por encima de todo esos enormes y radiantes ojos de un color tan intenso como el océano, que entraban en sintonía a la perfección con sus pendientes, que poseían forman de estrellas. Tanto el tamaño de su nariz como sus cejas eran sutiles y de rasgos finos, lo que le dotaba de una mayor elegancia, elegancia que quizás contrastaba con la tímida sonrisa que se dibujaba en su cara. En una primera instancia, era lo único que pudo ver en la proyección, pues no se divisaba nada más, ni de sus ropajes ni del resto de su cuerpo. Pero sólo con eso ya era suficiente como para romper a Garnet. Era preciosa. Y por alguna razón le suena haberla visto en algún lado, pero no reparaba dónde y de qué.
- Puejejeje. - Comenzó a reír de esa manera tan suya, los ojos ya se le habían transformado en dos corazones.- Espero que hayas llamado para que te diga toda clase de guarrerías, ¿es o no es? - dijo en una primera instancia, dándose cuenta de que esa no era manera de tratar a la clientela.- ¡Relaja la raja, Garnet! ¡No puedes perder el tipo cada vez que aparezca un bombón caído del cielo! - exclamó hacia sus adentros, mientras meneaba su cabeza hacia los lados para centrarse. Tras eso, volvió a enfocar su mirada en la chica de ojos celestes.- Perdona por lo antes, neko-chan, ¡palabra del rock and roll que no volverá a ocurrir! - se disculpó de corazón, encarando la palma de su mano izquierda hacia el den den.- Verás, antes de que sigamos, te masticaré un poco todo como parte del... -
Se quedó pensativo por un segundo, desviando su mirada hacia el techo.- ¿Protoculo? - Le dio vueltas a la palabra que estaba buscando, chasqueando los dedos de su zurda tras dar con la respuesta.- ¡Protocolo! ¡Eso es, puejé! - dijo tras dar con la tecla, volviendo a fijar su mirada hacia la hermosa mujer.- Estaremos charlando hasta que tú quieras o hasta que el dinero te permita pueje, sobre cualquier cosa que quieras. - informó, acercando su diestra a su boca y, por consiguiente, el receptor de la llamada.- Las llamadas son privadas y codificadas, así que nadie podrá coscarse de nada de lo que hablemos, ¿es o no es? - dijo con un tono más bajo y seductor, como dando a entender que podrían decirse toda clase de cochinadas.- También, el cliente decide si quiere hacer una llamada normal o una con imagen cosa que... - miraba fijamente hacia el rostro de la chica, sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.- Me da que ya tienes más que claro. - añadió, pasando a carraspear.- Así que... ¿Será un llamada con Den Den Visual, no? Y, ¿cuál es el motivo de su llamada, neko-chan? ¿Podría el menda saber tu nombre? - preguntó, esperando a sus múltiples respuestas, expectante para saber como abordar la primera de sus llamadas. Ciertamente, estaba nervioso.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
