09-09-2026, 08:07 AM
(Última modificación: 09-09-2026, 08:15 AM por Ryota Miyamoto.)
9 – 11 – 8 fueron las puntuaciones que Tezca, Runin y Barald colocaron en sus carteles, siendo el de la morena el más generoso, mientras los otros dos interpretaban el papel de los duros críticos que habría que convencer.
Las risas, los elogios y los aplausos volvieron a escucharse en la cubierta cuando Tezca fue la siguiente en modelar su hermoso vestido. En ese momento, el castaño tuvo una increíble idea, tomando su instrumento sobre la barra del bar, y comenzó a tocarlo para armonizar el ambiente de la pasarela.
“¡Eso es chica!, ¡Enséñanos lo que tienes!” El ritmo de la música disco comenzó a emitirse desde el Keytar con gran soltura, potenciando aún más el momento en que la rubia se despojó de sus prendas para mostrar un atrevido outfit rosado que mostraba sus curvas con descaro al público. “Kekeke a mí me diste un 8 porque tengo pito ¿verdad cabron?” Bromeo al ver el cartel de Barald elevarse con un ostentoso 10.
“Esperen, yo no tengo tantos… ah si cierto… ¡Slam Party!” De repente, otros dos pares de brazos emergieron del cuerpo de Ryota, dos de ellos se mantuvieron tocando el instrumento, otros dos anotaron en el cartel a su espalda el número con el que calificaría a la rubia y el último par sacó un dulce de su chaqueta para colocarlo en su boca, mientras alzaba el cartel.
10 – 10 – 10
Calificación perfecta para el amor platónico del moreno edgy.

“¡Demuéstrales cómo se hace encanto!”
La tonada del Keytar acompañó a cada uno de los movimientos de la morena, otorgando a su caminar una mayor sensualidad. Las caderas de Runin se menearon al compás de la música, ofreciendo una visión atrapante de las divertidas poses que la morena realizó frente al fotógrafo. “¡¿A qué hora sales por el pan, cariño?! ¡Quisiera ser pirata para encontrar ese tesoro entre $#”%$$% ! ¡Dime cómo te llamas y te pido para mi cumpleaños! ¡Qué bonitas piernas…! ¿¡A qué hora abren!?” Vitoreo alegre el castaño atrapado por los hermosos muslos marcados por los shorts de la morena y, para cuando ella regresó a su asiento, alzo un hermoso 100. (Qué obvio valía solo por 10, como el 11)
100 – 10 – 9
El siguiente en ir como no, fue el señorito Cardan, que avanzo por la cubierta con la soltura que solo una super modelo internacional podría ostentar, la música también le acompaño, cada uno de los miembros de la tripulación con su propia tonada improvisada que potenciaba su personalidad. “Kekeke ¡eres increíble, Cardan! Les apuesto mil berrys que nos ganará a todos.” Comentó para los demás, desviando la mirada para luego regresarla, animando a la serpiente que volvía con la misma elegancia con la que se había lanzado a la pasarela.
10 – 9 – 10 - 9
Fue la puntuación que todos le dieron a la serpiente, antes de que Barald fuera el siguiente en participar.
La sorpresa invadió el rostro del capitán cuando vio al maldito espadachín arrancar uno de los asientos frente al bar de la cubierta.

“Bro wtf?”
Pese al sobresalto, Ryota no detuvo la melodía, acompañando también la pasarela de su amigo, que luego tendría que ver cómo volvía a poner el asiento asegurado a la cubierta para que la marea no lo tirara de lado a lado. “Kekeke podrá ser un vasto, pero el cabron tiene estilo.” Admitió a Runin al ver las poses dominantes que el moreno ofrecía a la cámara del fotógrafo.
10 – 9 – 9
El único en darle un 10 fue Ryota, las otras dos le ofrecieron únicamente un 9.

“Eso te pasa por confiar en las mujeres, bro.”
Se burló del hecho antes de inflar una bomba de chicle con el dulce que había metido en su boca minutos atrás.
La competición parecía haber terminado con una sólida ganadora, Tezca. No obstante, faltaba el último y verdadero juez.
“Meru, meru meru…” Un sonido proveniente de la cubierta llamó la atención de todos. Tocho morocho parecía pedir que la música continuara, así que Ryota le dio gusto con una nueva tonada, esta vez más animada.
El corcel se tomó su melena negra con los dientes y tiró de ella, revelando que era una peluca que cubría un nuevo color de cabello. A continuación, se colocó una elegante capa roja alrededor del cuello y una nueva silla de montar. “Meru meru meru, meru merumei meru, meru meru merumei, meru meru meru mei.” Fueron los relinchos del noble corcel, que parecían ser sus palabras de presentación al mostrar su nuevo look.
Era obvio que ninguno entendería el idioma caballo, pero era evidente lo que trataba.

“Kekeke, ¡te ves increíble, Bro! ¡Con ustedes, Tocho Morochooo!”
Los aplausos de Ryota no se hicieron esperar, dos manos tocaban su intrumento, otras dos levantaban el cartel que ostentaba el 10 que jamás cambio y el ultimo par aplaudían.
Fue entonces, cuando Tocho Morocho, se acerco a cada uno de ellos dándoles sus propias calificaciones.
Runin – 10
Tezca – 9,5
Barald – 5
Ryota – 5
Tezca – 9,5
Barald – 5
Ryota – 5
Se notaba quién era la favorita del corcel, o quizás quién le daba más miedo... fuera de cualquier forma, dio como ganadora a la amazona y justo antes de que Tezca se lanzara sobre el pobre equino a intentar matarlo, apareció en el horizonte: el siguiente destino de la tripulación.

Momorio Island

“¡Hanu Mahana prepárense! ¡Una nueva aventura nos espera!”
El grito de Ryota hizo que sus seis brazos volvieran a ser solo dos, al mismo tiempo que emprendía una carrera hasta el timón del barco para redirigir el curso en dirección a la nueva isla divisada. “¡A las escotas! ¡Orientad el viento y estad atentos! ¡El Aloha Kai nos llevará a sus costas en un instante!” Dio las órdenes a sus nakamas.
“¡Prepárense para el desembarco! ¡buscare una playa oculta para fondear!” Al término de sus palabras, Ryota movió el timón en dirección a la isla; buscaría una playa natural que estuviera resguardada por algunos acantilados para dificultar la detección del Aloha Kai y, después de eso, la tripulación desembarcaría en Momorio.
Ninguno de ellos sabía qué clase de vivencias les esperarían, pero de seguro se lo pasarían en grande.
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