08-09-2026, 11:20 PM
El silencio del individuo que se había limitado a señalar a la mujer de cabello oscuro era más que suficiente para que el yakuza comprendiera más o menos la situación. Acercó el cigarrillo hacia sus labios, sus ojos ahora volviéndose a la mujer que aparentemente se había estado enfrentando al varón que acababa de insultarla. Exploró su cuerpo con la mirada, de arriba abajo y vicebersa. Ojos rojos intensos, tez oscura, totalmente opuesta a la suya, una belleza claramente deslumbrante y, por sus orejas y su cola, podía suponer que se trataba de una Humink.
Su sinceridad fue directa al observar a la mujer que lo superaba por pocos centímetros en altura, volviendo la mirada hacia. —Si me permite, tengo un asunto del que encargarme. Por favor, acomódese y pida lo que quiera, yo la invit-...
—¡DE ESO NADA! ¡NO ES JUSTO! ¿NO VES QUE LA MUY PERRA ME HA GOLPEADO? ¡EN LOS HUEVOS! ¿ME OYE SEÑOR? ¡EN-LOS-PUTOS-HUEV-...!
El movimiento había sido veloz, muy fugaz. Su mano había sujetado el rostro del hombre, estampándolo contra la pared más cercana en la que se encontraba. La sangre comenzó a brotar de su cabeza, manchando parte de su propia mano. Lo apretó por unos escasos segundos hasta que lentamente lo soltó, haciendo que el hombre, pese a estar consciente, cayera sentado hasta el suelo, elevando la mirada con el temblor en su rostro. Juntó ambas manos, ahora con una lágrima descendiendo por una de sus mejillas, tembloroso. —¡S-señor! ¡No quise gritarle! ¡L-lo siento! — La mano de Jin comenzó a sacudirse. Pese a la situación, su semblante se veía sorprendentemente calmado.
—No no, señor, señor, en serio... Yo no empecé, ella me golpeó. ¡De verdad! ¡La muy perra empezó! — El cigarrillo de Jin todavía humeaba entre sus dedos de la otra mano al momento de estirar su mano manchada ahora de sangre hasta que uno de los hombres que lo acompañaron le extendió un pañuelo. Elevó el cigarrillo hasta sus labios, dejándolo entre ellos para poder limpiarse él mismo la sangre. Su voz, al hablar con el varón, adquirió, además de su característico tono grave, un tono severo, temible pese a su tono falto de emoción. Eso solo hizo temblar más al hombre.
Elevó la mirada, desviándola hacia la mujer, ya fuera que se hubiera quedado en el lugar, hubiera obedecido o lo que fuera que estuviera haciendo, con rostro calmado, extendiendo el pañuelo sucio hacia el mismo que se lo extendió. —¿Le importaría informarme, señorita, de lo que ha ocurrido aquí? — El hombre miró a la Humink, negando con la cabeza, juntando de nuevo las dos manos a modo de silenciosa súplica. Jin observó a los dos varones que lo acompañaban, con la misma calma inicial, solo moviendo su cabeza como señal que ambos comprendieron, rodeando al hombre para que no tuviera vía de escape. A su vez, se acercó a la mujer que parecía involucrada en el desastre del local, apartando el cigarrillo de sus labios, expulsando el humo de sus pulmones en otra dirección. —¿Puedo saber cuál es su nombre también, señorita? — Hizo una nueva pausa, extendiendo su mano en dirección a la muchacha.
Desvió la mirada hacia donde se encontraba la barra y el bartender, quien se estremeció al ver la fría mirada del yakuza. —Póngame una copa de whisky, y lo que quiera la señorita también.

—Usted no me resulta familiar, señorita.
Su sinceridad fue directa al observar a la mujer que lo superaba por pocos centímetros en altura, volviendo la mirada hacia. —Si me permite, tengo un asunto del que encargarme. Por favor, acomódese y pida lo que quiera, yo la invit-...
—¡DE ESO NADA! ¡NO ES JUSTO! ¿NO VES QUE LA MUY PERRA ME HA GOLPEADO? ¡EN LOS HUEVOS! ¿ME OYE SEÑOR? ¡EN-LOS-PUTOS-HUEV-...!

¡BAM!
El movimiento había sido veloz, muy fugaz. Su mano había sujetado el rostro del hombre, estampándolo contra la pared más cercana en la que se encontraba. La sangre comenzó a brotar de su cabeza, manchando parte de su propia mano. Lo apretó por unos escasos segundos hasta que lentamente lo soltó, haciendo que el hombre, pese a estar consciente, cayera sentado hasta el suelo, elevando la mirada con el temblor en su rostro. Juntó ambas manos, ahora con una lágrima descendiendo por una de sus mejillas, tembloroso. —¡S-señor! ¡No quise gritarle! ¡L-lo siento! — La mano de Jin comenzó a sacudirse. Pese a la situación, su semblante se veía sorprendentemente calmado.

—Le informé de que no iba a tolerar de nuevo que tuviera un problema más.
—No no, señor, señor, en serio... Yo no empecé, ella me golpeó. ¡De verdad! ¡La muy perra empezó! — El cigarrillo de Jin todavía humeaba entre sus dedos de la otra mano al momento de estirar su mano manchada ahora de sangre hasta que uno de los hombres que lo acompañaron le extendió un pañuelo. Elevó el cigarrillo hasta sus labios, dejándolo entre ellos para poder limpiarse él mismo la sangre. Su voz, al hablar con el varón, adquirió, además de su característico tono grave, un tono severo, temible pese a su tono falto de emoción. Eso solo hizo temblar más al hombre.

—Si es tan cierto, estoy seguro de que ella no será la única testigo.
Elevó la mirada, desviándola hacia la mujer, ya fuera que se hubiera quedado en el lugar, hubiera obedecido o lo que fuera que estuviera haciendo, con rostro calmado, extendiendo el pañuelo sucio hacia el mismo que se lo extendió. —¿Le importaría informarme, señorita, de lo que ha ocurrido aquí? — El hombre miró a la Humink, negando con la cabeza, juntando de nuevo las dos manos a modo de silenciosa súplica. Jin observó a los dos varones que lo acompañaban, con la misma calma inicial, solo moviendo su cabeza como señal que ambos comprendieron, rodeando al hombre para que no tuviera vía de escape. A su vez, se acercó a la mujer que parecía involucrada en el desastre del local, apartando el cigarrillo de sus labios, expulsando el humo de sus pulmones en otra dirección. —¿Puedo saber cuál es su nombre también, señorita? — Hizo una nueva pausa, extendiendo su mano en dirección a la muchacha.

—Soy Onizuka Jin. Puede llamarme solo Jin si lo prefiere.
Desvió la mirada hacia donde se encontraba la barra y el bartender, quien se estremeció al ver la fría mirada del yakuza. —Póngame una copa de whisky, y lo que quiera la señorita también.
Cajita de Tabaco
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
