07-09-2026, 07:07 PM
Kisuke cerró el libro con un suspiro. Llevaba dos horas largas ininterrumpidas leyendo sobre comercio, y no era capaz de retener nada, o apenas nada. Se acercó a la ventana y la abrió, sacando a su vez un cigarrillo del paquete que llevaba en el bolsillo y prendiéndolo. Nunca pensó que necesitaría habilidades como comerciante para servir a la Revolución, pero, dado que ninguno de sus compañeros tenía esas capacidades, y el que se solía encargar de estas cuestiones en el pasado era Zorak, Kisuke había decidido adiestrarse en este campo. Trató de recordar la última situación en la que habían tenido que hacer gala de un trato comercial para salir de un apuro, para ver si aquel recuerdo podía inspirarle.
"Si no recuerdo mal... la última vez fue en Sabaody... con el asunto del coating..."
Ciertamente, la última vez que tuvieron una situación de ese calibre, puesto que un Yonko estaba atacando Sabaody y había allí un Almirante, al que luego se unió otro, fue Sabaody, donde necesitaban de manera urgente el revestimiento para su barco para huir del Archipiélago, rumbo a la Isla Gyojin. Trató de visualizar en la mente la escena, pero por algún motivo había algo que no terminaba de encajar. Al principio el artesano no quería hacerles ningún tipo de precio especial, por lo que Kisuke fue a pedir ayuda a los Alas Negras, pero volvió solo y, por algún motivo que no entendía, el artesano les hizo un precio reducido. Se rascó la cabeza tratando de forzar su memoria, pero nada. Había algo extraño en aquella situación, pero no sabía de qué podría tratarse.
"¿Por qué coño no consigo recordar lo que sucedió...?"
No obstante, lo que le apremiaba era empezar a desarrollar sus habilidades para el comercio, por lo que tenía que centrarse y empezar a absorber esos conocimientos, por lo civil o lo criminal. Así que volvió a la pila de libros que tenía en la mesa. Le parecía un tema sumamente aburrido, pero tenía que hacerlo, no había más remedio, y sería de utilidad a la Revolución. Pensó en preguntar a alguien de allí si podía instruirle, al menos para iniciarse en estas lides, pero, al ser fin de semana, la biblioteca del castillo estaba completamente vacía. Era lo malo de haber escogido ese día para acudir, que habría poca gente o nadie al que recurrir si le surgían preguntas.
"Eso te pasa por asocial de mierda, lanzacañas... kuhahahahaha..."
Abrió el cuarto libro que se titulaba "Economía y comercio para tontos. Vol1", y el antiguo pescador sonrió sarcásticamente ante la perspectiva de que, si ese libro no le ayudaba a iniciarse en el conocimiento del comerciante, nada podría hacerlo, y tendría que pedirle a alguno de sus compañeros de escuadrón que se pusiese en ello. No quería hacerlo, puesto que Panda estaba con otras cuestiones y los nuevos reclutas, Shirohime y Kelvin, estaban en un punto que su prioridad debía ser hacerse más fuertes cuanto antes, por lo que era absolutamente necesario que tuviesen las menores distracciones posibles y centrar sus esfuerzos en ponerse al día con el nivel de poder que requería el Nuevo Mundo. Por eso mismo, era el Comandante el que tenía que ponerse manos a la obra y realizar esta tarea.
"Vamos a ello... No lo demoremos más..."
"Si no recuerdo mal... la última vez fue en Sabaody... con el asunto del coating..."
Ciertamente, la última vez que tuvieron una situación de ese calibre, puesto que un Yonko estaba atacando Sabaody y había allí un Almirante, al que luego se unió otro, fue Sabaody, donde necesitaban de manera urgente el revestimiento para su barco para huir del Archipiélago, rumbo a la Isla Gyojin. Trató de visualizar en la mente la escena, pero por algún motivo había algo que no terminaba de encajar. Al principio el artesano no quería hacerles ningún tipo de precio especial, por lo que Kisuke fue a pedir ayuda a los Alas Negras, pero volvió solo y, por algún motivo que no entendía, el artesano les hizo un precio reducido. Se rascó la cabeza tratando de forzar su memoria, pero nada. Había algo extraño en aquella situación, pero no sabía de qué podría tratarse.
"¿Por qué coño no consigo recordar lo que sucedió...?"
No obstante, lo que le apremiaba era empezar a desarrollar sus habilidades para el comercio, por lo que tenía que centrarse y empezar a absorber esos conocimientos, por lo civil o lo criminal. Así que volvió a la pila de libros que tenía en la mesa. Le parecía un tema sumamente aburrido, pero tenía que hacerlo, no había más remedio, y sería de utilidad a la Revolución. Pensó en preguntar a alguien de allí si podía instruirle, al menos para iniciarse en estas lides, pero, al ser fin de semana, la biblioteca del castillo estaba completamente vacía. Era lo malo de haber escogido ese día para acudir, que habría poca gente o nadie al que recurrir si le surgían preguntas.
"Eso te pasa por asocial de mierda, lanzacañas... kuhahahahaha..."
Abrió el cuarto libro que se titulaba "Economía y comercio para tontos. Vol1", y el antiguo pescador sonrió sarcásticamente ante la perspectiva de que, si ese libro no le ayudaba a iniciarse en el conocimiento del comerciante, nada podría hacerlo, y tendría que pedirle a alguno de sus compañeros de escuadrón que se pusiese en ello. No quería hacerlo, puesto que Panda estaba con otras cuestiones y los nuevos reclutas, Shirohime y Kelvin, estaban en un punto que su prioridad debía ser hacerse más fuertes cuanto antes, por lo que era absolutamente necesario que tuviesen las menores distracciones posibles y centrar sus esfuerzos en ponerse al día con el nivel de poder que requería el Nuevo Mundo. Por eso mismo, era el Comandante el que tenía que ponerse manos a la obra y realizar esta tarea.
"Vamos a ello... No lo demoremos más..."
