05-09-2026, 02:33 PM
¿Un trovador?... esos eran los peores, porque se parecían demasiado a ella. Trotamundos, queriendo ver todo el mundo, queriendo cantarles a todos. Sueños grandes para una mujer demasiado pequeña. Demasiado débil aun, pero en el futuro. Si que tenía planes para el futuro. Planes repletos de pasión. Pasión por querer ser más de lo que la gente creía. Una maldita bruja malhumorada adicta a las emociones, drogadicta y ebria. Actualmente era mucho de eso. Pero crecería. Claro.
Su daga quería cantar y zumbar por la piel de los tontos, pero… el comenzó antes. El golpe brutal, la caída no era inesperada. Cayo como cae un cuerpo inerte y no se levantaría más. —Hu… ya… un hombre de acción. Me gusta…— Menciono mientras retrocedía un poco… grito una amenaza, este sí que tenía agallas sin duda, Maki puso la muñeca en su frente y lanzo un alarido tan falso y lleno de mentiras que uno, el que estaba más cerca se asustó. —Ho… no puede ser, atacada en soledad, y encima insultada y humillada. Por favor caballero andante defendedme de estos truhanes. Soy tan vulnerable que ahora si alguien me lleva a la fuerza puede aprovecharse de mi y hacer hamburguesas de vigorosa guitarrista.— Su guitarra surgió desde su espalda y con violencia se estrelló contra el que estaba más cerca, provocando que cayera al suelo rodando hacia atrás y cayendo en un sopor eterno como un jodido bebe de ciento veinte kilos. Maki sonrió y cayo de rodillas simulando llorar con los nudillos frotándose los ojos. No pudo evitar sonreírse y medio carcajearse en silencio con lo del sahumerio.
Había conocido a un médico brujo antes, uno que, en lugar de sahumerios, hacia apuestas y tonterías, pero l e mostro una arena subterránea, una que estaba llena de todo lo que le encantaba peleas, música, apuestas. Honor. Esta vez… era una panda de borrachos, melancólicos, hechos a sí mismos solo para ser una molestia y estorbos, sucios y degenerados. En fin, unos hijos sanos del sistema impuesto por los depravados de la marina y su asqueroso gobierno mundial.
Golpes iban y venían, afortunadamente nadie tenia un arma de fuego, solo armados de aceros y maderas endurecidas por procesos secretos. Uno de ellos… agarro a otro por el pecho, susurrándole algo, y en sus ojos solo miedo, pavor e inseguridad. Cobardes. Solo cobardes envalentonados por el alcohol. Aunque eran matones, cada uno tenia un hogar al que llegar, una familia la cual mantener y un trabajo de mierda al cual volver el día de mañana. Incluso Maki, incluso ella debía volver al día siguiente con su tripulación, pero antes debía ganar algo de dinero, no todo era música danzando entre sus dedos y su mente enloquecida por el ritmo psicodélico de su propia guitarra.
La escena se puso en pausa, dos heridos, de mediana gravedad. Unas vendas, un día de reposo y bajarle al alcohol un poco era suficiente como para olvidarse del tema. Uno de ellos, el mas flaco, que rondaba por detrás al ver al pirata comenzó a caminar de espaldas para finalmente alejarse y perderse en la noche… —Bah… ya volveremos a vernos maldito joto— Dijo mientras palmeo el pecho del que se agarraba la cabeza sangrante y tomándole el brazo al otro con el estomago magullado.
Escupió a un lado la amenaza vacía y dejo a los dos muchachos en soledad, la chica en el suelo llorando desconsolada y el otro con su actitud de héroe.
Su daga quería cantar y zumbar por la piel de los tontos, pero… el comenzó antes. El golpe brutal, la caída no era inesperada. Cayo como cae un cuerpo inerte y no se levantaría más. —Hu… ya… un hombre de acción. Me gusta…— Menciono mientras retrocedía un poco… grito una amenaza, este sí que tenía agallas sin duda, Maki puso la muñeca en su frente y lanzo un alarido tan falso y lleno de mentiras que uno, el que estaba más cerca se asustó. —Ho… no puede ser, atacada en soledad, y encima insultada y humillada. Por favor caballero andante defendedme de estos truhanes. Soy tan vulnerable que ahora si alguien me lleva a la fuerza puede aprovecharse de mi y hacer hamburguesas de vigorosa guitarrista.— Su guitarra surgió desde su espalda y con violencia se estrelló contra el que estaba más cerca, provocando que cayera al suelo rodando hacia atrás y cayendo en un sopor eterno como un jodido bebe de ciento veinte kilos. Maki sonrió y cayo de rodillas simulando llorar con los nudillos frotándose los ojos. No pudo evitar sonreírse y medio carcajearse en silencio con lo del sahumerio.
Había conocido a un médico brujo antes, uno que, en lugar de sahumerios, hacia apuestas y tonterías, pero l e mostro una arena subterránea, una que estaba llena de todo lo que le encantaba peleas, música, apuestas. Honor. Esta vez… era una panda de borrachos, melancólicos, hechos a sí mismos solo para ser una molestia y estorbos, sucios y degenerados. En fin, unos hijos sanos del sistema impuesto por los depravados de la marina y su asqueroso gobierno mundial.
Golpes iban y venían, afortunadamente nadie tenia un arma de fuego, solo armados de aceros y maderas endurecidas por procesos secretos. Uno de ellos… agarro a otro por el pecho, susurrándole algo, y en sus ojos solo miedo, pavor e inseguridad. Cobardes. Solo cobardes envalentonados por el alcohol. Aunque eran matones, cada uno tenia un hogar al que llegar, una familia la cual mantener y un trabajo de mierda al cual volver el día de mañana. Incluso Maki, incluso ella debía volver al día siguiente con su tripulación, pero antes debía ganar algo de dinero, no todo era música danzando entre sus dedos y su mente enloquecida por el ritmo psicodélico de su propia guitarra.
La escena se puso en pausa, dos heridos, de mediana gravedad. Unas vendas, un día de reposo y bajarle al alcohol un poco era suficiente como para olvidarse del tema. Uno de ellos, el mas flaco, que rondaba por detrás al ver al pirata comenzó a caminar de espaldas para finalmente alejarse y perderse en la noche… —Bah… ya volveremos a vernos maldito joto— Dijo mientras palmeo el pecho del que se agarraba la cabeza sangrante y tomándole el brazo al otro con el estomago magullado.
Escupió a un lado la amenaza vacía y dejo a los dos muchachos en soledad, la chica en el suelo llorando desconsolada y el otro con su actitud de héroe.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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