05-09-2026, 12:53 PM
Kisuke sonrió ante el grandilocuente saludo de la muchacha, como era habitual en ella y pensó por un instante en la gran fuerza de voluntad y deseos de mejorar que tenía la chiquilla, puesto que, pese a la dureza de los entrenamientos tanto de Panda como de él mismo, no se había amedrentado ni un poco y tenía la misma resolución que el día que le propusieron unirse al escuadrón de los Toros Negros. Sin duda, aquella chica mostraba entre tanta pomposidad y fantasías, una convicción férrea y un espíritu inquebrantable, lo que a la larga se traduciría en la conversión de la joven en un valor importante para la Armada Revolucionaria.
-Así me gusta, pajarito... Es buena esa resolución, pero ha llegado el momento de que batas tus alas y empieces a volar...
Necesitaba que aquella muchacha mejorase, tenía los mimbres, de eso no había duda, pero aún estaba lejos de lo que las exigencias del Nuevo Mundo requerían, por lo que tenían que forjar una poderosa guerrera antes de seguir con su cometido. Kisuke no tenía dudas de que lo iban a lograr, pero el tiempo apremiaba y la revolución no esperaba a nadie; la opresión y la tiranía del Gobierno Mundial no se toman descanso alguno por lo que todo lo que hiciesen debía ser productivo, a corto o largo plazo, pero no podían perder el tiempo.
"Veamos con que me sorprende..."
Y Shirohime no tardó en empezar a moverse, pero no directamente hacia él, lo cual era lógico teniendo en cuenta su estilo de pelea, si no que se movía lateralmente con gracia, de manera rítmica, casi como si bailase, lo que se confirmó con sus palabras, invitando a Kisuke a "bailar". Cuando hizo esto, haciendo un movimiento con una de sus piernas lanzó una esquirla de hielo desde sus pies, como una bala de hielo. Kisuke sonrió ante aquella muestra de habilidad controlando su poder de Akuma no mi, puesto que había integrado aquella técnica propia en una especie de danza. No cabía duda que la muchacha era original y le gustaba explotar el factor sorpresa. Sin embargo, para Kisuke era fácil detectar un movimiento así y con un rápido movimiento de su antebrazo, que imbuyó en haki armamento, desvió la bala de hielo. Gracias al armamento no recibió daño alguno, simplemente sintió el impacto de la bala, pero este generó una explosión de hielo que rápidamente hizo descender la temperatura en torno al antiguo pescador. Kisuke sonrió al sentir el efecto del hielo glacial de la joven. Podía sentir sus músculos ligeramente agarrotados por ese frío gélido. Estaba claro que era más conveniente esquivar los ataques de la joven que bloquearlos o recibirlos; sin duda su poder de usuaria iba a ser terrorífico cuando la joven aprendiese a utilizarlo en su máxima capacidad. La joven había aprovechado el hielo generado en el suelo para retroceder cinco metros más, estando ahora a 12 metros.
-Bien, pajarito... Se va notando el progreso...
Con una sonrisa siniestra convirtió sus piernas en hollín y se acercó a ella flotando sobre el suelo, alargando su mano y tocando con ella en una rápida sucesión de "golpes" su rodilla derecha y su mano izquierda, manchando su blanca piel con el color negruzco de su hollín, pasando de largo de la posición de la muchacha y llegando a situarse a 8 metros a la espalda de la joven. Kisuke estaba entusiasmado ante el avance mostrado por la joven, quizá no tanto en poder pero si en su manera de afrontar el combate; ya no dependía de tener un compañero al lado, podía hacerlo por si misma, y eso, sin lugar a dudas, era un gran progreso. Kisuke no negaba que en situaciones en las que estas con más gente enfrentando a un enemigo, el trabajo en equipo y la coordinación son muy importantes, pero también había situaciones en la vida en las que uno tenía que enfrentarse cara a cara en solitario contra el enemigo, y había que estar preparado para ello también, por lo que el accionar de la joven revolucionaria era satisfactorio.
-¡Vamos, Shirohime! Muéstrame tu convicción...
-Así me gusta, pajarito... Es buena esa resolución, pero ha llegado el momento de que batas tus alas y empieces a volar...
Necesitaba que aquella muchacha mejorase, tenía los mimbres, de eso no había duda, pero aún estaba lejos de lo que las exigencias del Nuevo Mundo requerían, por lo que tenían que forjar una poderosa guerrera antes de seguir con su cometido. Kisuke no tenía dudas de que lo iban a lograr, pero el tiempo apremiaba y la revolución no esperaba a nadie; la opresión y la tiranía del Gobierno Mundial no se toman descanso alguno por lo que todo lo que hiciesen debía ser productivo, a corto o largo plazo, pero no podían perder el tiempo.
"Veamos con que me sorprende..."
Y Shirohime no tardó en empezar a moverse, pero no directamente hacia él, lo cual era lógico teniendo en cuenta su estilo de pelea, si no que se movía lateralmente con gracia, de manera rítmica, casi como si bailase, lo que se confirmó con sus palabras, invitando a Kisuke a "bailar". Cuando hizo esto, haciendo un movimiento con una de sus piernas lanzó una esquirla de hielo desde sus pies, como una bala de hielo. Kisuke sonrió ante aquella muestra de habilidad controlando su poder de Akuma no mi, puesto que había integrado aquella técnica propia en una especie de danza. No cabía duda que la muchacha era original y le gustaba explotar el factor sorpresa. Sin embargo, para Kisuke era fácil detectar un movimiento así y con un rápido movimiento de su antebrazo, que imbuyó en haki armamento, desvió la bala de hielo. Gracias al armamento no recibió daño alguno, simplemente sintió el impacto de la bala, pero este generó una explosión de hielo que rápidamente hizo descender la temperatura en torno al antiguo pescador. Kisuke sonrió al sentir el efecto del hielo glacial de la joven. Podía sentir sus músculos ligeramente agarrotados por ese frío gélido. Estaba claro que era más conveniente esquivar los ataques de la joven que bloquearlos o recibirlos; sin duda su poder de usuaria iba a ser terrorífico cuando la joven aprendiese a utilizarlo en su máxima capacidad. La joven había aprovechado el hielo generado en el suelo para retroceder cinco metros más, estando ahora a 12 metros.
-Bien, pajarito... Se va notando el progreso...
Con una sonrisa siniestra convirtió sus piernas en hollín y se acercó a ella flotando sobre el suelo, alargando su mano y tocando con ella en una rápida sucesión de "golpes" su rodilla derecha y su mano izquierda, manchando su blanca piel con el color negruzco de su hollín, pasando de largo de la posición de la muchacha y llegando a situarse a 8 metros a la espalda de la joven. Kisuke estaba entusiasmado ante el avance mostrado por la joven, quizá no tanto en poder pero si en su manera de afrontar el combate; ya no dependía de tener un compañero al lado, podía hacerlo por si misma, y eso, sin lugar a dudas, era un gran progreso. Kisuke no negaba que en situaciones en las que estas con más gente enfrentando a un enemigo, el trabajo en equipo y la coordinación son muy importantes, pero también había situaciones en la vida en las que uno tenía que enfrentarse cara a cara en solitario contra el enemigo, y había que estar preparado para ello también, por lo que el accionar de la joven revolucionaria era satisfactorio.
-¡Vamos, Shirohime! Muéstrame tu convicción...
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