04-09-2026, 10:56 PM
Fecha: 35 de verano. Año 18.
No había pasado más de un minuto, ni tampoco hacía falta más para percatarme de lo obvio: el ambiente se sentía mucho más tranquilo, ya había un poco de bullicio, el típico de los puertos, pero aun así se sentía muy diferente respecto a Baterilla…incluso solo respirando notaba como si mis pulmones pudiesen llenarse más que antes, y fue al espirar un suspiro que sentí un alivio difícil de ignorar. Pero ya habría tiempo para relajarme después, debía de ponerme en marcha y recorrer la ciudad/aldea en la que me encontraba, y memorizar de cara a los futuros recorridos que haga a futuro.
No pasaron muchos minutos hasta que lo noté en mis pasos, parecía que el terreno se iba empinando poco a poco, y con ello cada pisada requería de más esfuerzo de forma progresiva…*Aquí sacan piernas y tobillos casi sin darse cuenta.* Pensé para mi, respecto a lo que veía como el primer indicio de los entrenamientos que seguían aquí. Poco a poco seguí avanzando, hasta que llegué a lo que parecía ser el mercado…y por instinto elevé mi guardia, en recuerdo a lo ocurrido en la isla anterior, pero no por ello no impediría explorarlo impulsado por la curiosidad. Llegué a un puesto en el que vendían carnes varias, incluso cecina seca, de la cual no dudé en comprar, puede que un poco de más, a modo de ‘’almuerzo’’ para lo que quedaba de mañana…casi toda, era bien temprano todavía, quedaba para rato.
Lo que tocaba ahora era dar con alguna posada, si, el ‘’ritual’’ de llegada no había variado mucho, lo admito, pero era mejor así, y más ahora que todavía recién había empezado la mañana, por lo general ahora no había tanta gente y sería fácil obtener una habitación, antes de que se ocupasen. Durante mi búsqueda acabé viendo a una especie de perro grande…bastante delgado, si me preguntan.*Igual…me pasé con la carne.* Medité para mí mientras sacaba una tira de cecina, la cual le pasé en un ligero lanzamiento antes de continuar, con la esperanza de que lo alcanzase en el aire y así saciara un poco un hambre que parecía evidente a mis ojos.
No había pasado más de un minuto, ni tampoco hacía falta más para percatarme de lo obvio: el ambiente se sentía mucho más tranquilo, ya había un poco de bullicio, el típico de los puertos, pero aun así se sentía muy diferente respecto a Baterilla…incluso solo respirando notaba como si mis pulmones pudiesen llenarse más que antes, y fue al espirar un suspiro que sentí un alivio difícil de ignorar. Pero ya habría tiempo para relajarme después, debía de ponerme en marcha y recorrer la ciudad/aldea en la que me encontraba, y memorizar de cara a los futuros recorridos que haga a futuro.
No pasaron muchos minutos hasta que lo noté en mis pasos, parecía que el terreno se iba empinando poco a poco, y con ello cada pisada requería de más esfuerzo de forma progresiva…*Aquí sacan piernas y tobillos casi sin darse cuenta.* Pensé para mi, respecto a lo que veía como el primer indicio de los entrenamientos que seguían aquí. Poco a poco seguí avanzando, hasta que llegué a lo que parecía ser el mercado…y por instinto elevé mi guardia, en recuerdo a lo ocurrido en la isla anterior, pero no por ello no impediría explorarlo impulsado por la curiosidad. Llegué a un puesto en el que vendían carnes varias, incluso cecina seca, de la cual no dudé en comprar, puede que un poco de más, a modo de ‘’almuerzo’’ para lo que quedaba de mañana…casi toda, era bien temprano todavía, quedaba para rato.
Lo que tocaba ahora era dar con alguna posada, si, el ‘’ritual’’ de llegada no había variado mucho, lo admito, pero era mejor así, y más ahora que todavía recién había empezado la mañana, por lo general ahora no había tanta gente y sería fácil obtener una habitación, antes de que se ocupasen. Durante mi búsqueda acabé viendo a una especie de perro grande…bastante delgado, si me preguntan.*Igual…me pasé con la carne.* Medité para mí mientras sacaba una tira de cecina, la cual le pasé en un ligero lanzamiento antes de continuar, con la esperanza de que lo alcanzase en el aire y así saciara un poco un hambre que parecía evidente a mis ojos.
Resumen
