30-08-2026, 09:31 PM
El albino no sabía muy bien qué estaba pasando ni como estaba pasando. ¿De dónde habían salido aquellas ratas y desde cuando una rata podía estar así de ciclada? Eso es un misterio que el luchador, por desgracia, jamás podría desvelar por sí mismo, pues, con el tiempo, terminaría por abandonar su propia isla.
Sus piernas se movieron automáticamente, notaba su sangre fluir con potencia a través de cada uno de los vasos sanguíneos. Era el efecto de la adrenalina inundando su cuerpo por completo. El montón de ratas, el que no se había terminado por esconder dentro del propio agua o por los túneles contiguos, terminaría por liberarse y salir en una rápida persecución del trío. El más joven de los tres iba unas cuantas zancadas por detrás, la mujer había salido corriendo en cuanto sintió que el olor putrefacto se había movido y Saturnino era un maestro escapista, además corría por su sangre aquello de correr.
Las ratas, que iban a cuatro patas y muchas uñas, sabiendo y conociendo aquel lugar como la palma de su pata, alcanzaron al malhablado y alguna saltó para para terminar por engancharse a su pierna y propinarle un fuerte mordisco y que hizo estallar sus sentidos. - ¡AAAAAH! *burp* ¡Hija de puta me cago en todos tus muertos pisoteados, puta rata de mierda! - Zarandeó su pierna como un palo de golf golpeando aquella diminuta pelota y el roedor terminaría por salir despedido como si fuera absoluta basura. - ¡¿Queréis más?! ¡Vamos a jugar al Den Ball! - Dijo girándose y deteniendo sus pasos para comenzar a lanzar patadas, como si golpease una pelota desinflada.
En cuestión de segundos varias de aquellas ratas empezarían a salir volando, las que no, conseguían ejercer algún mordisco contra la joven carne del chico que, enrabietado, las terminaba por repeler segundos después, alimentado por el dolor. Saturnino se giró y observó la escena con algo de asombro, pensaba que aquella amenaza sería más grave de lo que realmente era. - ¿Qué haces? ¡Larguémonos de aquí! Son demasiadas Kai - El luchador lo miró de reojo, como si recriminase que era un cagado. Sabía en el fondo, muy en el fondo, incrustado en un pequeño espacio, en un diminuto rincón acorazado donde residía la lógica, que tenía razón.
- ¡Bah! - Dijo arto y lanzó el último puntapié, lo que dejaría un rastro de gruñidos de dolor por parte de uno de aquellos roedores, tras ello, comenzó de nuevo su carrera hacia una salida, intentando que fuese la que ya tenían planificada.
Sus piernas se movieron automáticamente, notaba su sangre fluir con potencia a través de cada uno de los vasos sanguíneos. Era el efecto de la adrenalina inundando su cuerpo por completo. El montón de ratas, el que no se había terminado por esconder dentro del propio agua o por los túneles contiguos, terminaría por liberarse y salir en una rápida persecución del trío. El más joven de los tres iba unas cuantas zancadas por detrás, la mujer había salido corriendo en cuanto sintió que el olor putrefacto se había movido y Saturnino era un maestro escapista, además corría por su sangre aquello de correr.
Las ratas, que iban a cuatro patas y muchas uñas, sabiendo y conociendo aquel lugar como la palma de su pata, alcanzaron al malhablado y alguna saltó para para terminar por engancharse a su pierna y propinarle un fuerte mordisco y que hizo estallar sus sentidos. - ¡AAAAAH! *burp* ¡Hija de puta me cago en todos tus muertos pisoteados, puta rata de mierda! - Zarandeó su pierna como un palo de golf golpeando aquella diminuta pelota y el roedor terminaría por salir despedido como si fuera absoluta basura. - ¡¿Queréis más?! ¡Vamos a jugar al Den Ball! - Dijo girándose y deteniendo sus pasos para comenzar a lanzar patadas, como si golpease una pelota desinflada.
En cuestión de segundos varias de aquellas ratas empezarían a salir volando, las que no, conseguían ejercer algún mordisco contra la joven carne del chico que, enrabietado, las terminaba por repeler segundos después, alimentado por el dolor. Saturnino se giró y observó la escena con algo de asombro, pensaba que aquella amenaza sería más grave de lo que realmente era. - ¿Qué haces? ¡Larguémonos de aquí! Son demasiadas Kai - El luchador lo miró de reojo, como si recriminase que era un cagado. Sabía en el fondo, muy en el fondo, incrustado en un pequeño espacio, en un diminuto rincón acorazado donde residía la lógica, que tenía razón.
- ¡Bah! - Dijo arto y lanzó el último puntapié, lo que dejaría un rastro de gruñidos de dolor por parte de uno de aquellos roedores, tras ello, comenzó de nuevo su carrera hacia una salida, intentando que fuese la que ya tenían planificada.
Leyenda de una Leyenda
- Pienso -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
- Narro -
- Hablo -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
![[Imagen: Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png]](https://i.ibb.co/QFgm7LkF/Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png)
