Secretos [Pasado][Social]
#1
Año 18
Primavera
Día 3

Tras dejar las botas impolutas sobre la tarima de madera, Moja se quedó mirando un par de minutos las motas de polvo que flotaban en el rayo de luz de la ventana. Tenía la cabeza pesada, esa flojera tonta que te entra justo después de comer o tras pegarte una caminata de dos horas al sol, pero sabía que no era momento de tumbarse a la bartola.

Todavía le rondaba por la cabeza la imagen del viejo Pawurs abriéndole la tripa a los voluntarios en mitad de la arena. Que el chamán supiera lo que se hacía con las frutas del diablo no quitaba para que las cicatrices con forma de almohadilla esas fueran un foco de infección como una catedral de grande. Y más aquí en Shandora, con este clima raro de nubes húmedas que te ablanda la piel y te deja las heridas supurando a la que te despistas medio minuto.

Se levantó de la silla con un crujido de bisagras en las rodillas y fue directo al rincón donde tenía amontonada su petate militar.

Abrió la lona con los dedos torpes por la prisa, revolviendo entre las mudas de recambio hasta dar con el maletín de cuero marrón. El maletín de auxilio médico. No era nada del otro mundo, solo la dotación básica que les daban a los clases de la Marina con conocimientos de primeros auxilios, pero Moja lo tenía pulcro. Desabrochó las dos hebillas de latón que chirriaron un poco por la salitre de la subida y comprobó el interior.

Allí estaba todo ordenado a su manera: los tres frascos de cristal oscuro con tinte de yodo y alcohol concentrado, los rollos de venda de lino trenzado que él mismo se encargaba de hervir cuando tenía tiempo, una cajita de lata con ungüento antiséptico a base de grasa de ballena y un par de bisturís envueltos en trapos limpios. Le echó un vistazo rápido a las tijeras de curar, comprobó que las gasas estuvieran secas y volvió a cerrar el maletín con un golpe seco de la tapa.

Recordó entonces que el chico birkaniano de la Marina, Masato Ami, al que todos terminaban llamando Masami por pura deformación de la tropa, también había pasado por las manos del viejo del barranco para quitarse la akuma. A Kibai ya lo tenía echado el ojo desde lejos, pero Masami era apenas un chaval que había quedado descalificado en la prueba de tiro y seguro que andaba por ahí tirado en algún camastro, lamiéndose las heridas y sin tener ni puñetera idea de cómo limpiarse una incisión de ese calibre.

Moja se ajustó la pechera del uniforme, que se le había arrugado un poco al agacharse, y se colgó la correa de cuero del maletín al hombro derecho. Tomó la gorra militar de la mesa, se la encajó en la cabeza con un toque seco en la visera para cubrirse la frente y salió por la puerta trasera.

El paseo por las calles de Shandora a esa hora era una lata. El sol de la tarde apretaba de lo lindo y el vapor que salía de la tierra batida olía a vegetación podrida y a humo de las cocinas de los locales. Moja caminaba con el paso largo, esquivando a un par de alados que transportaban un tablón gigante de madera y haciendo como que no veía a un grupo de piratas que bebían cerveza sentado en un muro de piedra. No tenía ganas de líos ni de dar explicaciones a nadie sobre adónde diablos iba con un botiquín militar bajo el brazo.

Dobló por una callejuela empinada donde las casas de madera celestial se apretaban unas contra otras, buscando la dirección que le había indicado por la mañana un soldado de la División Sesenta. Era una vivienda pequeña, levantada sobre unos zócalos de piedra blanca medio carcomidos por el musgo, con una fachada de tablas descoloridas por el sol del cielo y una ventana pequeña con los marcos torcidos.

Se detuvo a dos pasos del acceso. Se recolocó la correa del maletín, que le estaba hincando el cuero duro en el cuello por culpa del sudor, y subió los tres escalones de madera que crujieron agriamente bajo sus botas pesadas.

Sin pararse a dudar ni a llamar con los nudillos, porque la disciplina militar no entendía de pedir permiso cuando se trataba de pasar revista médica a un inferior, Moja empujó la puerta de madera hacia dentro, haciendo que la hoja cediera con un rechinado seco y dejándole ver el interior en penumbra de la estancia.
*Pienso*  -Hablo-  Narro
[Imagen: 5IZMHzN.jpeg]
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Mensajes en este tema
Secretos [Pasado][Social] - por Moja - 24-08-2026, 10:11 PM
RE: Secretos [Pasado][Social] - por Masato Ami - 25-08-2026, 05:47 PM
RE: Secretos [Pasado][Social] - por Moja - 25-08-2026, 10:35 PM

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