24-08-2026, 02:19 AM
Narrador / María Merlot
hey hey aguanta que me mojas…
Las palabras de Maki D. Zennin, luego vinieron acompañadas de una mano sobre la cara de la mestiza que hizo lo que mejor sabia hacer cuando le ponían una mano en la cara: Lamerla. No necesitaba que exteriorizará sus sentimientos, no le importaba nunca escucharlos de sus labios. El amor dentro de su corazón, el de María, no busca reciprocidad aunque ella sabía que lo tenía, que su hermana la amaba tanto o más que ella misma. Esa certeza nunca nadie podría arrebártarsela, hasta la fecha pasaron por tanto juntas, que no había forma de que la preciosa dama acuática no descifrará a su nakama.
Deja de ser tan puto empalagosa atún…
— No quiero, quiero ser un atún en miel para mi Unnie. Más dulce que el algodón de azúcar. Te amo mucho Maki D. Zennin, y te lo diré de aquí hasta mi ultimo suspiro de vida. Y gracias por cuidarme, eres más mejor, LA MEJOOOR — sonrió intentando abrazarla de nuevo pero la iguana fue más ágil y se largo a pedir la comida. María se rio de la actitud tsundere de su hermana. Se dejo caer en la bañera, el agua fría le bajo la fiebre, el hablar con la calva mujer la trajo de nuevo a la realidad aunque eso no minimizaba el dolor en su panza. Miro de nuevo la cicatriz, debía hacer algo con ella… no ocultarla pero si protegerla, por un momento su mente pensó en una especie de faja escudera como las muñequeras que imagino una vez para la Valkiria Besada por el Sol. Tendría que estudiar mucho más la artesanía, buscar más libros, visitar más fraguas, porque también había pensando en unos adornos para el cabello de Hyakinthos.
Cuando salió de la bañera, se seco con una toalla limpia. Dejando su cuerpo sin agua. Se miro en el espejo un momento, estaba algo pálida pero no se veía nada mal, siempre el toque divino de su belleza etérea la acompañaba. Al salir del cuarto de baño, miro la comida que su hermana pidió. Olía delicioso y se veía así, bueno, todo, menos el sándwich de mayonesa con huevo. María se vistió con una camisa manga larga de color azul… ¿Cómo llego una camisa de su Algodón de Azúcar hasta ahí? Y un short que si era parte de una de sus pijamas — … Unnie — la llamo sentándose en la cama y tomando un poco de tofu — … ¿De verdad crees que no debo acercarme al Malvavisco? — pregunto, recordando su advertencia, entonces bajo la mirada al anillo en su mano. ¿Incluía también a Bertram Gaufrid? Porque antes Hyakinthos también le advirtió sobre acercarse al pelirrojo —… realmente quiero comer arroz con el Malvavisco… yo de verdad quiero verlo otra vez — suspiro como una cachorra a quien le niegan su juguete favorito mientras subía la mano a la comisura de sus labios, justo donde él la beso — … quiero verlo de nuevo… descubrir que se esconde detrás de su brillante y traviesa mirada azulada… no quiero volver a arrepentirme, ni pensar en que pudo haber sido. Aquel día en la playa, y en el coliseo… me gusta mucho como él me ve… no al cascaron, él me ve más allá… mi verdadera esencia… eso creo, eso quiero descubrir. ¿Me odiarías si lo intento, Unnie? — la voz salió suave, mas dulce de lo habitual, y cuando levanto la mirada hacia los orbes amarillos de la mujer, ella podría ver el resplandor anhelante de un corazón que busca respuestas pero la respuesta estaba clara... tan evidente como el día y la noche. ¿Maki lo vería también? ¿O todo era atribuible a la fiebre de hace poco?
Cuando salió de la bañera, se seco con una toalla limpia. Dejando su cuerpo sin agua. Se miro en el espejo un momento, estaba algo pálida pero no se veía nada mal, siempre el toque divino de su belleza etérea la acompañaba. Al salir del cuarto de baño, miro la comida que su hermana pidió. Olía delicioso y se veía así, bueno, todo, menos el sándwich de mayonesa con huevo. María se vistió con una camisa manga larga de color azul… ¿Cómo llego una camisa de su Algodón de Azúcar hasta ahí? Y un short que si era parte de una de sus pijamas — … Unnie — la llamo sentándose en la cama y tomando un poco de tofu — … ¿De verdad crees que no debo acercarme al Malvavisco? — pregunto, recordando su advertencia, entonces bajo la mirada al anillo en su mano. ¿Incluía también a Bertram Gaufrid? Porque antes Hyakinthos también le advirtió sobre acercarse al pelirrojo —… realmente quiero comer arroz con el Malvavisco… yo de verdad quiero verlo otra vez — suspiro como una cachorra a quien le niegan su juguete favorito mientras subía la mano a la comisura de sus labios, justo donde él la beso — … quiero verlo de nuevo… descubrir que se esconde detrás de su brillante y traviesa mirada azulada… no quiero volver a arrepentirme, ni pensar en que pudo haber sido. Aquel día en la playa, y en el coliseo… me gusta mucho como él me ve… no al cascaron, él me ve más allá… mi verdadera esencia… eso creo, eso quiero descubrir. ¿Me odiarías si lo intento, Unnie? — la voz salió suave, mas dulce de lo habitual, y cuando levanto la mirada hacia los orbes amarillos de la mujer, ella podría ver el resplandor anhelante de un corazón que busca respuestas pero la respuesta estaba clara... tan evidente como el día y la noche. ¿Maki lo vería también? ¿O todo era atribuible a la fiebre de hace poco?
README
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
