24-08-2026, 12:58 AM
(Última modificación: 24-08-2026, 01:12 AM por Maria Merlot.)
Narrador / María Merlot
¿Chismosa?
Si, lo era.
Aunque pregunto…
Para evitar ir…
A nadar…
No estaba lista…
Si, lo era.
Aunque pregunto…
Para evitar ir…
A nadar…
No estaba lista…
Las palabras de María salieron de su boca sin pensarlo. Luego recordó que al principio, cuando su hermana estaba convaleciente, la mirada triste le impedía preguntar por su tripulación: El Cocinero, El Pelirrojo Mentiroso, sabía que había otro más, pero de ese nunca escucho su nombre ni nada. Le comento que no había tenido un bebé, ella sonrió aliviada por el cambio en el rumbo de la conversación — Hay que dendenmushearlos, los extraño a todos — respondió para si misma, aunque audible para su hermana — ¿Un garrote? ¿Acaso quieres golpearme la cabeza, Unnie? Porque no sería mala idea, yo tampoco sabría como hacer que alguien dejara de sentir dolor, y desmayarlo suena a una idea increíble. Eres la mejor sin duda — sonrió acostándose nuevamente en la bañera mientras restregaba su cuerpo con el agua, claro, antes sujeto su cabello trenzado ¿Quién la habría trenzado? Y lo hizo un chunguito para no mojarlo, luego secarlo llevaría mucho tiempo, era largo, muy largo — ¿Tofu? Si, me parece bien, nada que sea una fruta por favor. Debo ir a comer tofu con mi grupo nueve pero no les pedí sus contactos… y no sé como contactarlos. ¿Crees que nos volvamos a ver? — cuestiono sin esperar una respuesta, lo cierto es que dudaba que sus caminos se cruzaran de nuevo, más allá de eso grupo, no parecían tener los mismos ideales u objetivos.
Yo… yo creo que no fui suficiente para acompañarle en su misión de ser… inmortal. Una inservible supongo
Las palabras vinieron acompañada de la ayuda con el lavado de sus piernas. Por un instante la mirada ambarina se oscureció. ¿Qué estaba escuchando? ¿Inservible? ¿Insuficiente? ¿Pusilánime? ¿Débil? ¿Horrenda? ¿Qué estaba diciendo su hermana? María Merlot no lograba procesar esos adjetivos con la mujer frente a ella... la más maravillosa, leal, poderosa, valiente, increíble, inteligente, fuerte, hábil, diestra y de enorme corazón, y aunque estuviera toda llena de cicatrices, la belleza iba más allá de un cascaron bonito, se trataba de un conjunto interno y externo, y el de su hermana sumaba muchísimo por su enorme nobleza, por su rectitud, por la lealtad que no vio en nadie más.
Ya no siento nada… ni odio… mucho menos amor. Solo… solo quiero que recorramos los mares juntas… oíste Merlot?
La voz le restaba importancia a lo dicho anteriormente. ¿Cómo podía menospreciar sus sentimientos? ¿A rebajar lo que sentía? ¿Cuánto daño le hizo el Cocinero? Si ella no sentía odio, entonces María Merlot lo sentiría por ambas. En ese momento una llama se encendió en su corazón, una que la incitaba a levantarse, salir de esa habitación y buscar al hombre del mechón blanco y exigirle una disculpa de rodillas a su hermosa, poderosa e irrepetible hermana escamosa. Jamás permitió que nadie hiciera daño a Hyakinthos, ahora mismo esa emoción extremista circulaba por su torrente sanguíneo impulsándola a hacer lo propio con la Valkiria Besada por El Sol. La recordó, indefensa y magullada en la selva, iracunda y dolida en el Flush Royal, hermosa y majestuosa en el Reino de Drum… No, no había nadie como ella, ni ahora ni nunca. Y se prometió así misma recordárselo cada día.
— No lo haré de nuevo, Unnie. No te asustaré ni preocupare. Las frutas están fuera del menú, bueno las coloridas psicodélicas por lo menos — comento con un tono de voz bajo y una leve sonrisa en sus labios — … Maki D. Zennin — la llamo por su nombre, no recordaba haberlo hecho antes. María se levanto de la bañera, se acercó a ella y la abrazo, mojada y desnuda como estaba — Eres una de las personas más increíble que he conocido jamás. No eres nada de eso, no lo repitas nunca más. Cualquiera se sentiría orgulloso de estar en tu orbita y de llamarte nakama — se separó de ella mirándola directo a sus orbes amarillos, sin titubeos y con las manos en sus hombros — … tienes la fuerza para destruir ejércitos enteros, yo lo sé, lo he visto con mis ojos, pero también el corazón para no dañar a ningún inocente en el proceso. Eres única, irrepetible e irremplazable… — no hablaba en vano, la vio destrozar a aquellos hombres en el reino nevado — … también quiero recorrer los mares contigo, hermana. Aunque tenga que navegar el Flush Royal por la eternidad. Entrar en tormentas, surfear tsunamis. En tierra o mar. Estar a tu lado es el mayor de los tesoros, uno que jamás imagine encontrar. Gracias por nunca soltar mi mano, yo nunca soltaré la tuya. Lo prometo. No podrás deshacerte de mí, ni aunque vengan miles de monos o gigantes, los enfrentaremos juntas… porque tu eres, junto a Hyakinthos, la razón por la que vivo, por la que tomó una espada, por la que… intento ser mejor cada día... aunque sea tan inútil, por ustedes no dejaré de intentarlo. Quiero caminar junto a ustedes... Son mi luna y mis estrellas, mi océano y oxigeno, sin ustedes no sabría que hacer — su voz salió firme rebosando la verdad que explotaba en su corazón, los amaba a ambos, más que a su propia vida. Y si algún día se cruzaba con el cocinero, le iba a romper el hocico hacedor de ensaladas y sopas.
— No lo haré de nuevo, Unnie. No te asustaré ni preocupare. Las frutas están fuera del menú, bueno las coloridas psicodélicas por lo menos — comento con un tono de voz bajo y una leve sonrisa en sus labios — … Maki D. Zennin — la llamo por su nombre, no recordaba haberlo hecho antes. María se levanto de la bañera, se acercó a ella y la abrazo, mojada y desnuda como estaba — Eres una de las personas más increíble que he conocido jamás. No eres nada de eso, no lo repitas nunca más. Cualquiera se sentiría orgulloso de estar en tu orbita y de llamarte nakama — se separó de ella mirándola directo a sus orbes amarillos, sin titubeos y con las manos en sus hombros — … tienes la fuerza para destruir ejércitos enteros, yo lo sé, lo he visto con mis ojos, pero también el corazón para no dañar a ningún inocente en el proceso. Eres única, irrepetible e irremplazable… — no hablaba en vano, la vio destrozar a aquellos hombres en el reino nevado — … también quiero recorrer los mares contigo, hermana. Aunque tenga que navegar el Flush Royal por la eternidad. Entrar en tormentas, surfear tsunamis. En tierra o mar. Estar a tu lado es el mayor de los tesoros, uno que jamás imagine encontrar. Gracias por nunca soltar mi mano, yo nunca soltaré la tuya. Lo prometo. No podrás deshacerte de mí, ni aunque vengan miles de monos o gigantes, los enfrentaremos juntas… porque tu eres, junto a Hyakinthos, la razón por la que vivo, por la que tomó una espada, por la que… intento ser mejor cada día... aunque sea tan inútil, por ustedes no dejaré de intentarlo. Quiero caminar junto a ustedes... Son mi luna y mis estrellas, mi océano y oxigeno, sin ustedes no sabría que hacer — su voz salió firme rebosando la verdad que explotaba en su corazón, los amaba a ambos, más que a su propia vida. Y si algún día se cruzaba con el cocinero, le iba a romper el hocico hacedor de ensaladas y sopas.
Grrrrrrrrrrrrrrrrrrr
Resonó el estomago de María, rompiendo la magia del momento. Eso la hizo empezar a reír, tan hermosa y encantadoramente como siempre — … pide ese tofu hermana, mientras me visto y arreglo un poco, estoy hecha un espanto — le propuso sumergiéndose de nuevo en la bañera para un ultimo lavado.
README
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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