[Priv. | Pasado] Rapto
#5
60 de Invierno, Año 16 ❥ Isla Karate - Playa

Words like violence, break the silence. Come crashing in into my little world

─ ♚ ─

A diferencia de lo que se esperaría, Nyxara Archeron ni siquiera enarcó una ceja. ¿Acaso…ese hombre…estaba intentando devolverle el acido de su lengua de plata…en base de su aspecto físico?  Al parecer, ella había dado en algún punto sensible de aquel desconocido y él, creía que por poner en tela de juicio su apariencia, eso le causaría algo a ella.

Y esa osadia casi le arranca una sonrisa de sus dulces labios carmesí.

Ese borracho no tenía la menor idea con quien lo habían encerrado porque iba a necesitar mas que un ataque a su cara, en medio de la oscuridad, si quería regresarle el veneno. Y el sonido metálico cuando el movió su mano no pasó desapercibido para ella, ni siquiera el ligero tirón que amarraba sus propias muñecas ¿Acaso…?

Sentada frente a él y ahora que el mundo había dejado de inclinarse, trato de mover sus dedos hacia la cuerda que sostenía firmemente sus brazos tras su espalda intentando que él no lo notase.

“Mierda”

O lo que creía en un inicio que había sido una cuerda ahora se transformaba en una delgada línea de metal que afirmaba sus muñecas, eso solo reducía sus posibilidades de escape y si ella, a diferencia de él, tenía ambas manos amarradas tras la espalda dejándola más expuesta a lo que fuera que esas personas quisieran hacer con ella, o ellos.

Había ignorado todo el parloteo herido de aquel hombre sin una capacidad mínima para controlar su ingesta de alcohol, hasta que hizo algo útil. Si bien, la mirada de Nyx aún estaba acostumbrándose a la penumbra había conseguido vislumbrar, gracias a los atisbos de luz que se colaban en esa celda, como una de sus manos presionaba la madera del lugar y como está crujía bajo sus manos.

“Al menos es un músculo útil”

Y con eso podría trabajar.

– Tu sentido de la estética no me preocupa como tu capacidad para elegir bebidas, Heras  – Giró ligeramente el cuello y unos de esos mechones oscuros cayeron sobre su rostro antes de fijar el mar de sus ojos sobre él, adoptando esa postura orgullosa y elegante que parecía llevar impresa en los huesos – Así que guárdate las deducciones para cuando tu cerebro deje de flotar en licor, por que tu opinión sobre mi aspecto me importa exactamente lo mismo que el piso húmedo sobre el que estas tirado  – Su voz no se elevó, pero cada una de sus letras cayó entre ambos con la precisión fría del acero. No, no iba a darle tregua. Si el esperaba una mujer compasiva que esperara paciente que a él se le pasara la resaca por sus malas elecciones, mientras le hablaba bajito, suave y acariciaba su cabello, se había equivocado de tipo de criatura – No estamos aquí para compartir nuestras vidas, a mi ciertamente no me interesa la tuya y yo no vine a esta celda para buscar un confidente  – marcó el límite de inmediato, no iba a permitirle cruzar a un terreno personal. No después de lo sucedido en Samba…

Ni a él, ni a ningún otro.
Ese era un límite que Nyxara Archeron, defendía con garras y dientes.

Y nadie que apreciara su auto preservación avanzaría de frente a su tormenta.

Esa sutil sonrisa glaciar se instaló en sus labios carmesí mientras alzaba la barbilla con ese orgullo de reina, gestos que seguramente el no podría distinguir a causa de la oscuridad que les rodeaba. Acomodo las piernas cruzándolas una sobre otra, mientras se centraba en el vaivén suave bajo sus pies, debía ser un barco, no podía haber otra opción; fue allí, cuando lentamente se inclinó hacia adelante, hacia él, lo suficiente para que la penumbra le permitiera ver la curvatura de su cuello y la firmeza de sus facciones finas, hasta que sus rodillas le sirvieron de ancla sobre la madera ligeramente húmeda – No quiero colaborar contigo  – y clavó el mar de sus ojos hacia la mancha oscura donde creía que estaban los contrarios – No confió en ti  – aquello no era personal y mucho menos tenía que ver con las estupideces de marines versus el mundo…

Ella no confiaba en nadie.
Era así de sencillo.

Ocupo ese instante para tirar de sus muñecas hacia un costado, ahora que estaba mas cerca en la penumbra podría identificar si realmente a ambos los ataba la misma cadena o lo anterior solo había sido un producto del golpe que le habían dado en la cabeza. El tintineo de la cadena encontró un peso difícil de mover y por la línea de la cadena de plata se dio cuenta que se perdía hacia donde estaba el cuerpo de Heras.

– Pero no me queda otra opción – en la situación en la que estaban, no admitir algo como eso sería una ofensa a su propia inteligencia. Volvió a su posición anterior, a la distancia anterior sentada frente a él, ya había comprobado lo que necesitaba – Ellos piensan que estamos indefensos. Tu estas mareado y yo inconsciente  – lentamente ladeo el rostro y la luz filtrada, que se proyectaba en ese espacio, ilumino parcialmente ese rostro de líneas suaves y pecas dispersas – Hagamos que sigan creyendo eso un par de minutos más  – Y en el mar de sus ojos no había ningún tipo de calidez, solo la tenacidad férrea que aseguraba que saldrían de allí.

– Así que trágate el mareo y deja de lamentarte por la resaca, porque yo no tengo el menor interés en ser la enfermera de tu dolor de cabeza, Heras  – ya no estaba jugando, lo necesitaba centrado y atento si querían salir de allí. No importaba realmente lo que el pensara de su rostro o su apariencia física, ninguno de los dos estaba allí para gustarle al otro – Y comienza a pensar como usaras esa fuerza para cuando la puerta se abra  – Ella se aseguraría que esa puerta, donde los habían encerrado, se abriera.

Volvió a inclinarse hacia adelante, esta vez para colocar ambas piernas bajo de sí. Tardó solo un momento antes de intentar erguirse, pero la cadena que sostenía sus dos muñecas se clavó en su piel y la hizo apoyar una rodilla sobre el piso.

No solo estaba atada, estaba anclada a ese gigante inamovible.

Tensó la mandíbula y su mirada podría haber derretido el hierro. Él la había categorizado como una recluta ordinaria y ella había tratado con demasiados hombres vanidosos en su vida anterior, como para saber que esa combinación terminaría irremediablemente mal – Tienes que levantarte – exigió sintiendo la presión en sus muñecas al intentarlo únicamente ella sola – Si te quedas tirado como un fardo, jamás saldremos de aquí  –

Léeme
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[Priv. | Pasado] Rapto - por Nyxara Archeron - 02-06-2026, 04:29 PM
RE: [Priv. | Pasado] Rapto - por Heras - 12-06-2026, 06:43 AM
RE: [Priv. | Pasado] Rapto - por Nyxara Archeron - 24-06-2026, 04:41 PM
RE: [Priv. | Pasado] Rapto - por Heras - 13-07-2026, 12:11 AM
RE: [Priv. | Pasado] Rapto - por Nyxara Archeron - 23-08-2026, 03:50 AM
RE: [Priv. | Pasado] Rapto - por Heras - 08-09-2026, 07:07 AM

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