22-08-2026, 05:42 AM
El sabor de aquella comida calentaba mi estómago, realmente se sentía bien, reconfortante e incluso mitigaba un poco los mareos que había sentido antes, aún estaba cansada pero aquella incómoda sensación parecía desvanecerse cada vez que continuaba la conversación con el espadachín, llegué a sonreírle cuando hizo alarde de sus propias habilidades en la cocina, asintiendo con la cabeza repetidamente en señal de afirmación, y es que de verdad… todo lo que me había servido estaba delicioso, incluso las bebidas.
— Bueno, tengo entendido que eras mayor que yo… ¿Qué edad tienes actualmente…? — pregunté con calma inclinando un poco mi cabeza hacia un lado, aunque aquel dato no estaba del todo claro para mí, no recordaba si mi padre alguna vez me había mencionado la edad de mis primos — Actualmente tengo diecinueve años, pronto cumpliré veinte en esta primavera… — tomé el vaso entre mis manos para beber un poco más de aquel jugo de fresas.
— Conocí a Eros cuando yo tenía seis años, en ese entonces él tenía catorce o dieciséis años, no lo recuerdo muy bien… — mi mano se puso sobre mi mentón intentando recordar un poco más sobre el chico sepulturero pero de verdad que mis recuerdos de ese día estaban algo nublados, con suerte logré reconocerlo en el mercado de Shandora. — Así que si tienes la misma edad que Eros, probablemente era muy pequeña para que me hayas conocido, mis hermanos eran muy sobreprotectores cuando tenía esa edad.
— Así que estuviste en Baterilla todo este tiempo… — mi mirada volvió a posarse sobre él mientras una tenue sonrisa aparecía en mi rostro ante aquella revelación — De verdad me alegra que hayas encontrado un lugar dentro de Baterilla, es una isla maravillosa… sus habitantes son muy cálidos y amables… — recordé entonces a todos sus isleños, a los vecinos, obreros, las mujeres de Baquella, todos ellos hacían de la isla un lugar bastante acogedor como el de un hogar.
— ¿En serio nunca me viste? – me señalé a mí misma, con una pequeña chispa de esperanza brillando en mis ojos — Mi familia tiene un pequeño negocio pesquero en el puerto, sé que hay muchos negocios así por toda la isla, pero vamos… ¿Dónde más has visto un cabello tan naranja como el mío en esa isla?, ¡¿Ni siquiera al pasar de vez en cuando te fijaste en mí?! — pronto caí en razón sobre un pequeño detalle.
– Ah, ahora que lo pienso… quizás no llegamos a cruzarnos por mi culpa, verás… de pequeña tomaba clases de música en medio del bosque — si, puede que mis historias suelen ser peculiares. —Mi maestro era un ermitaño de la isla, así que pasaba prácticamente todos los días cruzando la selva para aprender a tocar el violín, y otros instrumentos.
“Es como si el destino se estuviera riendo en mi cara”
— Hmmm… o simplemente no era el momento adecuado para conocernos… — murmuré antes de esbozar una pequeña sonrisa — por ejemplo, si te hubieras criado con nosotros, quizás habrías terminado convirtiéndote en un pescador carpintero, y no en un excelente cocinero diestro con la espada, ¿no? — No sabía si realmente era buena animando a las personas pero al menos intentaba hacerle ver que todo su esfuerzo y el dolor que había atravesado también habían contribuido a forjar a la persona que era hoy. Al final, frente a mí no veía únicamente su pasado contado por él mismo, sino, al pirata en el que se había convertido… alguien con una grandeza que estaba segura que algún día alcanzaría lo que tanto desea… ¿eternidad?
— Además de haber sobrevivido, y aventurarte al mar… ¿Qué me dices de lo personal?, ¿tengo primos-sobrinos por ahí?, ¿más Hoshino por conocer?, ¿familia hecha?
— Bueno, tengo entendido que eras mayor que yo… ¿Qué edad tienes actualmente…? — pregunté con calma inclinando un poco mi cabeza hacia un lado, aunque aquel dato no estaba del todo claro para mí, no recordaba si mi padre alguna vez me había mencionado la edad de mis primos — Actualmente tengo diecinueve años, pronto cumpliré veinte en esta primavera… — tomé el vaso entre mis manos para beber un poco más de aquel jugo de fresas.
— Conocí a Eros cuando yo tenía seis años, en ese entonces él tenía catorce o dieciséis años, no lo recuerdo muy bien… — mi mano se puso sobre mi mentón intentando recordar un poco más sobre el chico sepulturero pero de verdad que mis recuerdos de ese día estaban algo nublados, con suerte logré reconocerlo en el mercado de Shandora. — Así que si tienes la misma edad que Eros, probablemente era muy pequeña para que me hayas conocido, mis hermanos eran muy sobreprotectores cuando tenía esa edad.
— Así que estuviste en Baterilla todo este tiempo… — mi mirada volvió a posarse sobre él mientras una tenue sonrisa aparecía en mi rostro ante aquella revelación — De verdad me alegra que hayas encontrado un lugar dentro de Baterilla, es una isla maravillosa… sus habitantes son muy cálidos y amables… — recordé entonces a todos sus isleños, a los vecinos, obreros, las mujeres de Baquella, todos ellos hacían de la isla un lugar bastante acogedor como el de un hogar.
— ¿En serio nunca me viste? – me señalé a mí misma, con una pequeña chispa de esperanza brillando en mis ojos — Mi familia tiene un pequeño negocio pesquero en el puerto, sé que hay muchos negocios así por toda la isla, pero vamos… ¿Dónde más has visto un cabello tan naranja como el mío en esa isla?, ¡¿Ni siquiera al pasar de vez en cuando te fijaste en mí?! — pronto caí en razón sobre un pequeño detalle.
– Ah, ahora que lo pienso… quizás no llegamos a cruzarnos por mi culpa, verás… de pequeña tomaba clases de música en medio del bosque — si, puede que mis historias suelen ser peculiares. —Mi maestro era un ermitaño de la isla, así que pasaba prácticamente todos los días cruzando la selva para aprender a tocar el violín, y otros instrumentos.
“Es como si el destino se estuviera riendo en mi cara”
— Hmmm… o simplemente no era el momento adecuado para conocernos… — murmuré antes de esbozar una pequeña sonrisa — por ejemplo, si te hubieras criado con nosotros, quizás habrías terminado convirtiéndote en un pescador carpintero, y no en un excelente cocinero diestro con la espada, ¿no? — No sabía si realmente era buena animando a las personas pero al menos intentaba hacerle ver que todo su esfuerzo y el dolor que había atravesado también habían contribuido a forjar a la persona que era hoy. Al final, frente a mí no veía únicamente su pasado contado por él mismo, sino, al pirata en el que se había convertido… alguien con una grandeza que estaba segura que algún día alcanzaría lo que tanto desea… ¿eternidad?
— Además de haber sobrevivido, y aventurarte al mar… ¿Qué me dices de lo personal?, ¿tengo primos-sobrinos por ahí?, ¿más Hoshino por conocer?, ¿familia hecha?
![[Imagen: miyoocheja.png]](https://i.ibb.co/20ZJ1jdH/miyoocheja.png)
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
![[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]](https://i.ibb.co/WWRcn6nZ/file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png)
