Volver a levantarse. [Presente Relativo]
#6
¡Pasar las verduras por la brasa! ¡¿Cómo he podido estar tan distraída que no se me haya ocurrido?! Y lo de mantener la carne caliente entre dos platos junto al fuego es una idea buenísima. ¡Kibai sabe muchísimas cosas!

―¡Muchísimas gracias, Kibai! No lo había pensado, pero ahora que he aprendido eso, ¡la próxima vez me saldrá mucho mejor! ―agito enérgicamente mi cola al tiempo que la curva en mis labios se amplía.

Aproveché para hablarle un poco más de la salsa y los ingredientes, pero deja de comer y me observa en silencio en cuanto termino de hablar. Mis pupilas le devuelven la mirada, confundida. ¿He dicho algo malo?

Mis aguamarinas se agrandan ante la nueva información. ¡Así que todos los minks pueden comer de todo! Aunque, por cómo lo ha dicho, resulta evidente que eso debería ser de sentido común para alguien con sangre de esa raza. El comentario sobre mis padres me duele un poquito, pero tampoco es que pueda culparlo…

―Vaya, ¡lo siento! ―me disculpo enseguida con la amable sonrisa aún en los labios―. Mi madre era la mink, y no llegué a conocerla… Me crió mi maestro, pero él era humano, así que tampoco sabía mucho del tema. De hecho, estoy bastante segura de que lo poquito que aprendió fue conmigo ―río con suavidad para restarle importancia. Ya había contado la historia muchas veces, así que no era un problema―. Pero soy muy lista. ¡He aprendido muchas cosas sola! Por ejemplo, uso productos completamente distintos para el cabello y mi cola ―explico mientras subo ambas piernas al asiento de la silla para dejarlas cruzadas de forma amplia. Sobre el hueco entre estas, dejo caer mi cola, esperando que así se vea mucho mejor―. Mira, si te fijas, tengo dos tipos de pelitos. Estos que se ven más fácilmente son mucho más largos, pero si los aparto así, se ve que debajo de están otros muuuuchos pelitos más cortos, ¡por eso es tan esponjosa! ―exclamo mientras se me mueve un poquito por la felicidad al tiempo que la abrazo un segundo, como si fuera un peluche, antes de continuar―. Además de tener productos específicos, los uso menos a menudo que el de cabello humano. ¡Lo que sí que hago todos los días, después de ducharme y secarme muy, muy bien, es usar un desenredante y a veces un poquito de aceite! Lo deja taaaan suaaaave… ¡y huele tan bien! ¡Y siempre cepillo mi cola por la mañana y por la noche! ―Mientras hablaba, pasaba mis dedos por ella para ilustrar el movimiento. De la nada, mi rostro se ilumina de repente, cayendo en algo muy importante―¡Oye, Kibai! ¡A lo mejor tú me puedes enseñar cosas de minks! ―anuncio sin pensar, liberando mi cola y con los brazos estirados y las manos sobre mis tobillos, muy interesada en lo que pudiera decir.

¡Ah, pero antes de eso hay algo más importante! No tardo en informarle de dónde se encuentran sus pertenencias, ya que seguramente querría saber dónde están y que se encuentran en perfecto estado. Sus espadas tienen nombre, y Arashi se la hizo Bertram. ¡Como a mí Kael mis bos! La otra, Raimei…

Escucho atentamente cuando cuenta la historia. Kibai era de la misma isla que mi madre, algo bastante normal entre los minks. El pobre se perdió en el mar… y, al igual que a mí, alguien lo rescató. Ese hombre le entregó a Raimei y se prometieron verse en el Grand Line, aunque aún no se han vuelto a ver.

―Bueno, ¡pues ya estás en el Grand Line! ―exclamo estirando los brazos a ambos lados, como si con ese gesto pudiera mostrarle todas las rutas e islas contenidas en él―. ¡Seguro que dentro de poco vuelves a verlo! ―Aunque habría sido más fácil si le hubiera dicho la corriente por lo menos… ¿O sí se la dijo? Bueno, si Kibai no la había mencionado, por algo sería.

¡Oh, claro! ¡Informes, informes! Es normal que quiera saber qué ha pasado mientras no estaba con nosotros. ¡Yo también querría, de estar en su lugar!

―Pues la verdad es que ha sido todo hace nada, como quien dice. Creo que… ―Observo un instante el reloj sobre la puerta―. Sí, habrán pasado unas cinco horas… ¡Eres muy fuerte, Kibai! ―celebro con silentes palmaditas de felicitación―. Así que tampoco ha pasado gran cosa. Te traje hasta aquí lo más rápido que pude junto con Moja, por lo que no sé bien si siguen borrachos o no… ¡Oh, oh! ¡¿Sabes qué pasó después de Pawurs?! ―exclamo emocionada con los ojos muy abiertos―. ¡Apareció otra gyojin! Era un pulpo... ¿Una pul…? ¿Un…? ―reflexiono un momento girando el rostro, confusa por el sexo de la persona, antes de negar velozmente con la cabeza―. Bueno, ¡no importa! Se llamaba “Cariños Carlos” ―¡anda, como mi Mushi Mushi!―, y el caso es que debe de tener una fruta parecida a la de Pawurs, pero distinta. ¡Podía cambiar la raza y sexo de las personas! Pero yo estaba muy ocupada llevándote, así que no tengo ni idea de quién habrá ido… ¿Quién querría cambiar de sexo o de raza…? ¿Y por qué…? ―inquiero un poco confusa casi para mí misma―. De todas formas, el evento se clausuró poco después, así que en realidad no ocurrió mucho más.



Ayudante de enfermería
[Imagen: bskx3zy.jpeg]


Mensajes en este tema
Volver a levantarse. [Presente Relativo] - por Kibai - 20-08-2026, 07:19 PM
RE: Volver a levantarse. [Presente Relativo] - por Nyra Kuroshiro - 21-08-2026, 12:34 PM

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