20-08-2026, 07:06 AM
Me sentí aliviada al saber que al menos no había quedado en deuda con él, aun así, permanecía en mí el deseo de compensarle de alguna manera, por todo el cuidado brindado pero supongo que más adelante tendría que pensar en cómo demostrarle mi agradecimiento.
Pronto Uker comenzó a relatarme todo lo ocurrido durante la extracción de mi fruta, y mientras lo escuchaba intenté imaginar cómo había sido aquel proceso. — Ya veo… con que eso pasó… — murmuré mientras quedé algo pensativa sobre lo dicho, no sabía si aquello podría traer consecuencias más adelante, o si existirían efectos que todavía desconocía, sin embargo, había algo que era más que seguro… finalmente era libre de los efectos de aquel poder que durante tanto tiempo me había aprisionado.
Entonces él respondió a mi pregunta sobre el lugar en el que nos encontrábamos, se trataba del barco de los Sepultura, un navío bautizado bajo el nombre de “Black Widow”, y al igual que él, mis ojos recorrieron la habitación para inspeccionar nuevamente con la mirada cada rincón con suma curiosidad, como si observar detenidamente cada detalle pudiera ayudarme a comprender mejor el lugar donde descansaba.
— ¿Casas? … — incliné mi cabeza ligeramente ante lo informado, ¿el soberano de Skypiea había brindado hospedaje a sus visitantes terrestres?, sin duda los habitantes de Shandora son bastante hospitalarias, me había hecho a la idea de buscar algún hostal después de los juegos, si, debía apresurarme a irme en conseguir un lugar donde recuperarme pero parece que el joven de ojos azules había leído mis pensamientos, o visto mis intenciones… — Ah, per… —
No pude terminar de hablar pues en ese momento vi cómo el espadachín levantaba una mano para luego abandonar la habitación, dejándome atrás en medio de un silencio cargado de incertidumbre, me quedé observando la entrada, aguardando por su regreso, mientras mis oídos únicamente alcazaba a percibir el crepitar de la vela que iluminaba tenuemente la estancia, pasaron algunos minutos de sumo silencio hasta que del otro lado de aquel umbral abierto, escuché con claridad el sonido de sus pasos aproximándose, acompañado por el tintineo de algunos objetos que llevaba consigo, y tan pronto como apareció nuevamente pude notar que traía una charola de madera con algo de comida preparada. Me indicó que era necesario que comiera para recuperarme más rápido, y lo observé con atención mientras él dejaba todo sobre la mesa antes de proceder a servirme un poco de jugo, el cual acepté con mucho gusto pero había dudas percibidas en mi rostro… — ¿Estás seguro de que puedo?, ¿No tendrás problemas con tus compañeros? — pregunté con cierta vergüenza, después de todo, aquellos eran los insumos de su tripulación, y ellos apenas sabían algo de mí, era una extraña a la que había conocido hacía apenas dos días, y aunque no tenía malas intenciones… puedo entender perfectamente que desconfiaran de mí.
Una vez que me sentí segura, comencé a beber lentamente pequeños sorbos de aquel jugo preparado a mano, y apenas el sabor de la naranja tocó mi paladar cuando una cálida sensación de felicidad me recorrió por completo, era una de mis frutas favoritas, y después de tanto tiempo sin probar algo así, aquel sabor me resultaba especialmente reconfortante, incluso mis mejillas se tiñeron ligeramente de rosa mientras continuaba degustándolo, disfrutando genuinamente de lo bueno que estaba.
Mientras lo escuchaba, también comí la fruta que había cortado en trozos para mí, era una manzana que estaba perfecta en su punto, ni demasiado blanda ni demasiado dura, y conservaba aquella jugosidad que hacía agradable cada mordisco. Me asombraba el hecho de haber dormido dos días desde que me quedé dormida, dos días que, para mí, se sintieron como un eterno letargo pero con un maravilloso sueño. Mastiqué lentamente uno de los trozos mientras una pequeña risa escapaba de mis labios al recordar la referencia que él había hecho sobre aquel tirador de cabello azabache, no sabía que era médico.
— Gracias… — murmuré sin saber realmente qué más decir o cómo expresar todo aquello que comenzó a florecer en cada uno de sus gestos hacía mí, sin embargo, poco a poco sentí como un pequeño sollozo amenazaba con escaparse mientras mis ojos comenzaban a humedecerse. Desde que me hice a la mar siempre había tenido que arreglárselas por mi cuenta, no puedo decir que jamás hubiera encontrado una mano amiga durante mi viaje, pero la forma en cómo él estaba cuidándome… era como una bendición.
— T-tienes compañeros admirables… — dije con una sonrisa nerviosa, intentando desviar la conversación antes de dejar que la nostalgia se notara en mi rostro, o mostrarme más vulnerable de lo que ya aparento ser, no quería preocuparle. Tras una pequeña pausa, levanté la mirada hacia Uker, dejando que la curiosidad reemplazara poco a poco aquella emoción de tristeza — ¿Cómo fue que llegaste a ser parte de los Sepultura? — pregunté con suavidad — ¿Puedo saber la historia?
A pesar del malestar y del mareo, a pesar de sentirme muy cansada, deseaba saber más de él... Conocer su historia, lo que pasó tras aquel horrible día, ¿Cómo fue que llegó hasta aquí?, ¿Cómo fue que se convirtió en un pirata?
Pronto Uker comenzó a relatarme todo lo ocurrido durante la extracción de mi fruta, y mientras lo escuchaba intenté imaginar cómo había sido aquel proceso. — Ya veo… con que eso pasó… — murmuré mientras quedé algo pensativa sobre lo dicho, no sabía si aquello podría traer consecuencias más adelante, o si existirían efectos que todavía desconocía, sin embargo, había algo que era más que seguro… finalmente era libre de los efectos de aquel poder que durante tanto tiempo me había aprisionado.
Entonces él respondió a mi pregunta sobre el lugar en el que nos encontrábamos, se trataba del barco de los Sepultura, un navío bautizado bajo el nombre de “Black Widow”, y al igual que él, mis ojos recorrieron la habitación para inspeccionar nuevamente con la mirada cada rincón con suma curiosidad, como si observar detenidamente cada detalle pudiera ayudarme a comprender mejor el lugar donde descansaba.
— ¿Casas? … — incliné mi cabeza ligeramente ante lo informado, ¿el soberano de Skypiea había brindado hospedaje a sus visitantes terrestres?, sin duda los habitantes de Shandora son bastante hospitalarias, me había hecho a la idea de buscar algún hostal después de los juegos, si, debía apresurarme a irme en conseguir un lugar donde recuperarme pero parece que el joven de ojos azules había leído mis pensamientos, o visto mis intenciones… — Ah, per… —
No pude terminar de hablar pues en ese momento vi cómo el espadachín levantaba una mano para luego abandonar la habitación, dejándome atrás en medio de un silencio cargado de incertidumbre, me quedé observando la entrada, aguardando por su regreso, mientras mis oídos únicamente alcazaba a percibir el crepitar de la vela que iluminaba tenuemente la estancia, pasaron algunos minutos de sumo silencio hasta que del otro lado de aquel umbral abierto, escuché con claridad el sonido de sus pasos aproximándose, acompañado por el tintineo de algunos objetos que llevaba consigo, y tan pronto como apareció nuevamente pude notar que traía una charola de madera con algo de comida preparada. Me indicó que era necesario que comiera para recuperarme más rápido, y lo observé con atención mientras él dejaba todo sobre la mesa antes de proceder a servirme un poco de jugo, el cual acepté con mucho gusto pero había dudas percibidas en mi rostro… — ¿Estás seguro de que puedo?, ¿No tendrás problemas con tus compañeros? — pregunté con cierta vergüenza, después de todo, aquellos eran los insumos de su tripulación, y ellos apenas sabían algo de mí, era una extraña a la que había conocido hacía apenas dos días, y aunque no tenía malas intenciones… puedo entender perfectamente que desconfiaran de mí.
Una vez que me sentí segura, comencé a beber lentamente pequeños sorbos de aquel jugo preparado a mano, y apenas el sabor de la naranja tocó mi paladar cuando una cálida sensación de felicidad me recorrió por completo, era una de mis frutas favoritas, y después de tanto tiempo sin probar algo así, aquel sabor me resultaba especialmente reconfortante, incluso mis mejillas se tiñeron ligeramente de rosa mientras continuaba degustándolo, disfrutando genuinamente de lo bueno que estaba.
Mientras lo escuchaba, también comí la fruta que había cortado en trozos para mí, era una manzana que estaba perfecta en su punto, ni demasiado blanda ni demasiado dura, y conservaba aquella jugosidad que hacía agradable cada mordisco. Me asombraba el hecho de haber dormido dos días desde que me quedé dormida, dos días que, para mí, se sintieron como un eterno letargo pero con un maravilloso sueño. Mastiqué lentamente uno de los trozos mientras una pequeña risa escapaba de mis labios al recordar la referencia que él había hecho sobre aquel tirador de cabello azabache, no sabía que era médico.
— Gracias… — murmuré sin saber realmente qué más decir o cómo expresar todo aquello que comenzó a florecer en cada uno de sus gestos hacía mí, sin embargo, poco a poco sentí como un pequeño sollozo amenazaba con escaparse mientras mis ojos comenzaban a humedecerse. Desde que me hice a la mar siempre había tenido que arreglárselas por mi cuenta, no puedo decir que jamás hubiera encontrado una mano amiga durante mi viaje, pero la forma en cómo él estaba cuidándome… era como una bendición.
— T-tienes compañeros admirables… — dije con una sonrisa nerviosa, intentando desviar la conversación antes de dejar que la nostalgia se notara en mi rostro, o mostrarme más vulnerable de lo que ya aparento ser, no quería preocuparle. Tras una pequeña pausa, levanté la mirada hacia Uker, dejando que la curiosidad reemplazara poco a poco aquella emoción de tristeza — ¿Cómo fue que llegaste a ser parte de los Sepultura? — pregunté con suavidad — ¿Puedo saber la historia?
A pesar del malestar y del mareo, a pesar de sentirme muy cansada, deseaba saber más de él... Conocer su historia, lo que pasó tras aquel horrible día, ¿Cómo fue que llegó hasta aquí?, ¿Cómo fue que se convirtió en un pirata?
![[Imagen: miyoocheja.png]](https://i.ibb.co/20ZJ1jdH/miyoocheja.png)
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
![[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]](https://i.ibb.co/WWRcn6nZ/file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png)
