19-08-2026, 02:58 PM
[personajeinvalido=3941]
Día 2 Primavera, Año 18.
Ciudad de Shandora.
Isla de Skypiea.
"Tori Tori no mi... modelo águila... así que este es el nombre de la fruta del diablo que me comí-don..." Pensé mientras esperaba a que Hyakinthos se acercase para pagar lo doscientos berries que me faltaban para llegar al pago total de un millón de berries. "Pero si dice que es modelo águila... eso significa que deben haber más frutas llamadas Tori Tori no mi... con otro modelo de ave-don..." Seguí meditando mientras mi conocido de pelos rosados sacaba los berries de su bolsita y pagaba lo que me faltaba, el Gyojin anciano demostró su contento hablando con el cuervo que llevaba al hombro, el cual le contestó con un graznido, aquella interactuación me hizo mirar al cuervo y esbozar una sonrisa, era gracioso pensar que aquel cuervo hubiese entendido las palabras de su amo, o al menos el que parecía serlo.
Mi atención volvió a cambiar de objetivo, cuando Hyakinthos se dirigió hacía mí comentándome que no me preocupase por devolverle el dinero, puesto que tenía algo que preguntarme y, que si me parecía bien, podría ver esa información que me iba a pedir como un intercambio. -Sin problemas, después me preguntas lo que necesites y vemos a ver si puedo ayudarte-don- Le dije mientras asentía con la cabeza aceptando su propuesta. En otro momento, le hubiese pedido que me realizase la pregunta en ese mismo momento, pero ahora lo único que me importaba era que aquel Gyojin usara los poderes que decía que tenía y ver si era verdad eso de que podía quitarme los poderes del águila de mi cuerpo o únicamente era una estafa y solo nos estaba mandando a dormir, dejándonos inconscientes para luego fugarse con el dinero.
Aunque eso me parecía poco probable, ya que podía ver como en el cofre abierto que acompañaba a los dos ancianos, habían aparecido, o mejor dicho, tres de las frutas que ya habían en su interior, se habían transformado en unas frutas extrañas, después de mandar a dormir a la amiga de María, a la propia María y al Marine. Estas frutas no se parecían en casi nada a la fruta que yo había ingerido en Hachinosu por pura hambre, pero si que tenían las mismas espirales por toda sus superficies como aquella extraña fruta, la cual ahora sabía su nombre, Tori Tori no mi, modelo Águila o eso pensaba el anciano Gyojin, teniendo toda su lógica, ya que solo podía transformarme en un águila normal y corriente.
