¡Sigue el camino de baldosas azules... azules como los marines! :: PR
#2
Narrador / María Merlot

MUSIQUITA



¿Alguien?
¿Nadie?
¿Unnie?
¿Algodón de Azúcar?

El limbo la seguía abrazando. Estaba sola, asustada y en completa oscuridad, con un dolor insoportable en el área intermedia del estómago. Quería gritar, llorar, quejarse, retorcerse, cualquier cosa… pero no encontraba en ningún lugar su cuerpo. ¿Por qué ni muerta podía obtener paz? ¿A quien ofendió en su otra vida, si es que existían otras vidas? ¡No! Ella no estaba muerta, solo estaba… en… un sitio indeterminado y mientras pudiese hilar una línea de pensamiento lógico o ilógico, estaría bien. ¡Siempre estaba bien! Debía ser positiva… porque no la dejarían sola, ellos no… ellos demostraron ser verdaderos nakamas. Su Algodón de Azúcar, su hermana nacida de otra madre. Encontrarían su cuerpo, si, seguro ahora mismo estaban buscando su sus extremidades para armarla como un rompecabezas y pagando la renta de la luz para que dejará de estar en oscuridad absoluta... pero no podía dejarles hacer todo a ellos… debía intentar… ¿intentar qué?

Despertar, sería buena idea.

¿Quién dijo eso?

Lo dije yo.

¿Yo?

No, tu no. Yo.

¿Eh?

Si sigues así jamás saldrás de la oscuridad. Inténtalo, pon más de tu parte sirena vaga. Esa voz le resultaba familiar, extrañamente familiar, demasiado si le preguntaban. Sería lindo que alguien le preguntará. En cualquier otra circunstancia hubiera refutado pero ahora mismo se sentía… en los brazos de una niebla tenebrosa que no la soltaba, y nadie la ayudaba. ¿Por qué nadie la ayudaba? Porque debes ayudarte a ti misma. Ahí estaba de nuevo la voz con ese tono que le gritaba sin gritarle. Ella no sabía nada, quería decírselo pero se sumergió nuevamente en el dolor de su estómago. Ahora que lo pensaba… estar ahí flotando en la oscuridad podía ser su nueva forma de nadar, ya que estaba maldita por culpa de la fruta… se podría quedar así por y para siempre…

No autorizo.

¿Y quien era esa voz para decidir que hacia o dejaba de hacer ella? Si tuviera su cuerpo la mirada asesina que le hubiera dedicado no tendría precedente alguno. ¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? ¿Por qué no podía solo dejar de pensar? ¿Dónde estaba la luz al final del camino? ¿Cuándo vendría Juan Sebastián por ella? ¿Habrá cambiado en todos estos años su padre muerto? ¿La reconocería? Ella si había cambiado… creció... se rompió.

Sal de la oscuridad. No puedo sacarte yo. María Merlot. Levanta ese divino trasero, abre esos preciosos ojos, haz algo o los preocuparas. ¿Eso quieres? La Valkiria Besada por El Sol debe estar quemando todo por ti. El médico olvidadizo debe estar afligido y buscando mil y una forma de traerte a la vida. ¿Y que haces tu? Te quedas ahí esperando a ser rescatada como una hermosa princesa de cuentos de Hadas. Te doy un spoiler, hermana, no lo eres… y si quieres salir de aquí debes hacer algo más que dejarte hundir por el limbo.

¿Cómo salgo? No lo sé… ayúdame.

Con temor, con miedo… con suplica, fue el susurro que su mente le dio a la otra voz en su cabeza. ¿La muerte la había terminado de volver loca? No lo sabía, solo entendía tres cosas: 1. No sabía dónde estaba. 2. Sentía un gran dolor en el estomago incorpóreo. 3. Esa voz le recordaba tanto a su hermano Jensen Valentin.



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RE: ¡Sigue el camino de baldosas azules... azules como los marines! :: PR - por Maria Merlot - 19-08-2026, 04:33 AM

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